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Pueblos indígenas de la Amazonía se aíslan, pero aun así se contagian de covid-19

Los dirigentes kichwas de Arajuno y los médicos rurales capacitan a los pobladores de este cantón de Pastaza. Foto: cortesía del MSP de Pastaza

Los dirigentes kichwas de Arajuno y los médicos rurales capacitan a los pobladores de este cantón de Pastaza. Foto: cortesía del MSP de Pastaza

Los dirigentes kichwas de Arajuno y los médicos rurales capacitan a los pobladores de este cantón de Pastaza. Foto: cortesía del MSP de Pastaza

El contagio con covid-19 en las nacionalidades indígenas de la Amazonía mantiene en alerta a estos territorios.

Hasta ayer, 10 de junio del 2020, la dirigencia de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae) reportó al menos 374 casos confirmados y 573 sospechosos.

Una parte de los habitantes de las comunidades Waorani, Achuar, Kichwa, Shuar, Shiwiar, Sápara y Siekopai se aisló en la selva, pero también se realizan campañas informativas en sus idiomas, para promover el lavado de las manos, la utilización de mascarillas y el distanciamiento.

Sin embargo, los líderes piden atención médica, pruebas PCR y trajes de bioseguridad para los líderes y médicos de estas zonas. Tampoco tienen alimentos para las familias que se encuentran en aislamiento, para evitar que salgan a cazar, pescar e intercambiar productos como papa china, yuca, plátano y plantas medicinales.

“Necesitamos que el Estado actúe en los pueblos amazónicos”, solicita Marlon Vargas, presidente de la Confeniae.

Los datos los entregan los dirigentes y los subcentros de salud en Pastaza, Napo, Orellana y Morona Santiago, a través de radio UHF.

Universidades y onegés dan su apoyo. En uno de los estadios de la parroquia Shell, en el cantón Mera (Pastaza), se tomaron muestras el lunes pasado a 200 waoranis que viven en esa ciudad. Niños, jóvenes y adultos acudieron a las tres carpas, para que un grupo de médicos y voluntarios de la Universidad de las Américas, en coordinación con Amazon Frontlines, tomaran las pruebas del covid-19.

Estos indígenas no ingresan a sus comunidades por miedo a contagiar a los adultos mayores. Tampoco quieren poner en riesgo a los pueblos no contactados Taromenane y Tagaeri, cuyos territorios limitan con el de los waorani de Orellana y Napo.

Según Nemo Nequino, dirigente waorani, antes de la pandemia cuando iban a cazar y pescar se encontraban con sus vecinos. “Si hay contacto con los taromenane y tagaeri, las consecuencias serían catastróficas, porque ellos podrían desaparecer”.

Tiyua Uyunkar, representante del pueblo Achuar, indica que tres de las 20 comunidades registran enfermos.

Aparentemente se contagiaron al vender la madera y adquirir productos en el centro de Pastaza. Al regresar a la selva -siempre por vía fluvial- contagiaron a sus familias. En una choza viven entre cinco y ocho personas. Luego de esos casos, algunos grupos familiares se internaron en la selva. Otro cruzó a Perú y se teme que se contagien.

Las ocho comunidades de la organización kichwa de Santa Clara, en Pastaza, se declararon en emergencia el lunes 8 de junio. Sus dirigentes informaron que más 100 personas presentan síntomas como fiebre, dolor muscular y otros síntomas relacionados con el covid-19.

Algo similar sucede en Sarayaku. Tupac Viteri, presidente de esta comunidad, cuenta que implementaron una guía para prevenir contagios y capacitan en el uso de mascarillas y el lavado de las manos.

Viteri cree que el contagio ocurrió cuando la gente salió a abastecerse o a cobrar el bono solidario. “Gestionamos con fundaciones la compra de pruebas PCR para determinar quiénes tienen el virus”.

La nacionalidad Andwa está conformada por más de 300 personas y su territorio está en la parroquia Montalvo, que limita con Perú. No se registran casos de covid-19 en las cinco comunidades.

El presidente Daniel Dahua cuenta que las familias que se aislaron en la selva están retornando a las comunidades. Los guardias Andwa vigilan que se utilicen mascarillas y se laven las manos.

Geovanny Fonseca, director distrital de Salud de Pastaza, indica que algunas comunidades no tienen covid-19, por mantenerse aisladas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos alertó a inicios de este mes sobre esta situación y pidió al Estado que extreme las medidas y de cuidado para los pueblos ancestrales.