28 de January de 2012 00:00

La historia pone a Alfaro en su dimensión de héroe y de político

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Cléber Antonio Bravo, historiador militar, preguntó: “¿Qué habría pasado si el helicóptero no llegaba al Palacio de Carondelet, para rescatar a Lucio Gutiérrez el 20 de abril del 2005?” Y respondió: “Pudo haber sido linchado, pudo haber una segunda hoguera bárbara. Los linchamientos son una reacción popular”.

Bravo fue uno de los 50 asistentes a la Mesa Redonda El Centenario del asesinato de Alfaro, realizado el jueves en la noche en la Universidad Andina Simón Bolívar. En ella participaron su rector, el historiador Enrique Ayala Mora, también Ángel Emilio Hidalgo, maestro del Instituto Tecnológico de Artes del Ecuador, en Guayaquil, y Santiago Cabrera Hanna, docente de Historia de la U. Andina.

Para Ayala Mora afirmar que los curas eran tan influyentes desde el púlpito o que la prensa manipuló a la gente no es suficiente. En esa época, por ejemplo, circulaban unos 300 ó 400 ejemplares del EL COMERCIO y había unos 30 000 habitantes.

“El pueblo no es pendejo, había razones de fondo”, señaló el historiador, que compartió con los asistentes algunos aspectos por los cuales Eloy Alfaro fue perdiendo su popularidad. Indicó, por ejemplo, un comentario que le hizo una empleada doméstica: ‘El Viejo Barbas Largas’ hasta subió la leña para empujar su gran obra: el ferrocarril...

En esa época, los fletes y los viajes en tren de Quito a Guayaquil eran más costosos que emprender una travesía de Guayaquil a Hamburgo. Por lo que el pueblo no se llegó a embarcar en este medio de transporte. “La leña se volvió un artículo de especulación. (Rafael) Correa es un presidente muy popular; pero, ¿qué pasaría si subiera el gas? Lo arrastran, eso mismo le pasó a Alfaro...”, sentenció Ayala Mora.

Para Ángel Emilio Hidalgo hubo varias razones para el crimen de Alfaro. Más allá de los mitos habría que sopesar los efectos de la campaña en su contra, desatada por la prensa opositora, en Quito. Y lo que vivía la plebe, en una época en la que la Iglesia no había perdido su poder. “Viva la religión, mueran los matones”, fue el grito con el que lo asesinaron, también fruto del resentimiento frente a la arremetida del estado laico ante un Ecuador del pasado”.

En 1907, contó Hidalgo, Alfaro era una figura con cierto desgaste político. La protesta de los universi-tarios de Quito, encabezados por Belisario Quevedo, cruentamente reprimida, mostraba que la intelectualidad liberal tomaba distancia de Alfaro. Además, dice que en el Ejército germinaba el descontento por la ola de rumores en contra del Gobierno y la acechanza de caudillos oportunistas, en 1911. Y las componendas serranas y quiteñas.

Cabrera respondió a la pregunta de Rafael Laurini, docente de historia del Colegio Salesiano Don Bosco. Él buscaba opiniones sobre ese revisionismo histórico que podría estar viviendo Ecuador al conmemorarse 100 años de la muerte de Alfaro.

“¿Cómo está siendo consumida la historia?”, cuestionó Cabrera. E introdujo al debate situaciones que ocurren, por ejemplo en Chile, en donde, en los manuales educativos se reemplaza la palabra ‘dictadura’ por la frase ‘régimen militar’, al referirse a Augusto Pinochet. En Ecuador, dijo, se habla de una comisión que investigará el crimen de Alfaro, “a lo Discovery Channel”. Pese a todo, cree que lo positivo es que la historia se ha puesto de moda.

También Cabrera criticó que se dé por hecho que los linchamientos ocurran con masas controladas a control remoto. “Quiero pensar que estas masas piensan, tienen cerebro y necesidades, no es que las élites azuzan y activan dispositivos. ¿Las élites coloniales activaron a la chusma para matar a Ruiz de Castilla?, ¿Velasco Ibarra también las activó? Hay que mirar qué ocurrió con la sociedad quiteña, con las mujeres que tienen hijos llevados a la guerra...”.

El festejo oficial irá hasta El Ejido

Recorrido. Una caminata por siete hitos, se iniciará en el Penal García Moreno y concluirá en El Ejido, para recordar la ruta geográfica de los hechos ocurridos hace 100 años. El trayecto va de 11:00 a 16:30.

Santa Clara. La participación de la mujer en la esfera pública será el eje del segundo punto de la ruta.

En Santo Domingo. En esta plaza se buscará mostrar la importancia de la inclusión social.

En la Plaza Chica. En esta plazoleta, el tema de discusión será la importancia del laicismo.

Plaza del Teatro. Este será el lugar para mostrar la renovación artística y cultural.

Hermano Miguel. En esta plaza se discutirá sobre la integración regional.

Dos sitios. La caminata avanzará por el parque La Alameda y llegará a El Ejido, al monumento de la Llama Eterna de Alfaro.

En Montecristi. A las 08:30, el presidente Rafael Correa recibirá el machete de los montubios. El acto avanzará hasta las 09:45 y luego en el lugar se realizará el enlace sabatino.

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