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Nada confirma que la vida de Assange peligre

Quienes han abogado por la concesión del asilo político para Julián Assange sostienen que la vida del fundador de Wikileaks está en riesgo.

La posibilidad de que Assange pierda su vida es uno de los argumentos que el Gobierno ecuatoriano ha expuesto. Sin embargo, hasta ahora la Cancillería ecuatoriana -capitaneada por Ricardo Patiño- no ha hecho una exposición concreta sobre esos riesgos para su vida.

¿Le esperaba realmente la pena de muerte al ‘hacker’ australiano?

La verdad es que la única señal de que podía ser juzgado en Estados Unidos es la conformación secreta de un Gran Jurado en Virginia, que investiga el robo de los cables del Departamento de Estado. Sin embargo, hasta ahora la justicia de Estados Unidos no ha formulado ningún cargo en contra de Assange, peor aún ha pedido la extradición del personaje.

Se dice que el soldado Bradley Manning, que robó los cables y se los entregó a Wikileaks, ha sido encarcelado, torturado y aislado. Lo cual es cierto. Sin embargo, el caso de Manning resulta distinto al de Assange. Manning era un militar activo que hurtó los cables que tenía que haber custodiado. Assange, en cambio, los recibió y los publicó, un acto que en Estados Unidos difícilmente sería condenado porque iría en contra de una tradición legal que se ha traducido en casos legendarios como Watergate y los papeles del Pentágono. En ambos casos, el Washington Post y el New York Times hicieron exactamente lo mismo que Assange: publicar. Y nunca fueron condenados por ello.

En ambos casos, las cortes dejaron en claro que la Primera Enmienda de la Constitución protege a las terceras partes que publican material clasificado.

No resulta fácil creer que al Gobierno ecuatoriano le haya preocupado seriamente la vida de Assange ni que exista un compromiso con la libertad de expresión.

La decisión del Gobierno, en cualquier caso, es más bien consecuente con su necesidad de golpes de efecto para mejorar su pobre imagen internacional.