El presunto narco, alias Leandro, está en la cárcel …
¿Cómo saber si estoy en central de riesgo? Opciones …
Día de la Hamburguesa: 4 recetas para disfrutarla en Ecuador
Cancillería: ‘Remitiremos de inmediato pedido …
Ciudadanos colombianos en Quito votarán en el colegi…
Putin dispuesto a exportar cereales de Ucrania
Nuevo parque en Quito en Ciudad Bicentenario
Clima: Más nubes en Quito; viento aumentará frío en …

Ciudadano pide perdón al presidente Rafael Correa por supuesto atentado en Tabacundo

Un ciudadano pidió disculpas por una supuesta amenaza que se hizo a las autoridades desde su teléfono celular, el cual había perdido tiempo atrás. Foto: Paúl Zamora/ EL COMERCIO

Un ciudadano pidió disculpas por una supuesta amenaza que se hizo a las autoridades desde su teléfono celular, el cual había perdido tiempo atrás. Foto: Paúl Zamora/ EL COMERCIO

Un ciudadano pidió disculpas por una supuesta amenaza que se hizo a las autoridades desde su teléfono celular, el cual había perdido tiempo atrás. Foto: Paúl Zamora/ EL COMERCIO

‘Quiero pedir disculpas al señor Presidente de la República”, con estas palabras el ciudadano de Tabacundo, Cléver Muñoz, cumplió con uno de los puntos del acuerdo conciliatorio que dejó en suspenso un proceso penal en su contra. Este se inició el 15 de abril del 2015 por las supuestas amenazas de muerte contra el alcalde de Tabacundo, Frank Gualsaqui, y que habrían involucrado la seguridad de Rafael Correa durante la visita a esa localidad.

El 14 de abril de 2015, el Alcalde de Tabacundo, recibió mensajes de texto a su teléfono celular, aproximadamente a las 13:16, que decían: “¿Qué has pensado? que eres el que salvó al pueblo, estás mal, te matamos junto con el Correa, hoy lo verás”. “Ya lo verás hoy cómo mueren muchas personas hoy en el parque está visto”.

Luego de las investigaciones, se estableció que el teléfono del que provenían esos mensajes pertenecía a Muñoz. “Todo se debió a un descuido de mi parte por no reportar la pérdida de mi celular, motivo por el cual me han tocado pasar los dos meses más duros de mi vida” dijo el ciudadano.

Las investigaciones posteriores de la Fiscalía determinaron que la activación del chip del celular se lo realizó en Quito el 10 de abril. Pero ese día las cámaras de la institución financiera donde trabajaba Muñoz registraron que él estuvo ahí durante toda la jornada. “Me tocó pagar los platos rotos”. Dejó en claro que pide disculpas por no haber denunciado el robo de dicho teléfono.

A más de los dos meses que estuvo detenido mientras avanzaba la instrucción fiscal, perdió su trabajo y asegura que producto del estrés la salud de su madre empeoró. Pese a esto, Muñoz dijo que no seguirá acciones posteriores contra el Estado pues el acuerdo de conciliación también contempla este punto.