La construcción se reactiva con incentivos y exonera…
Sobre dos ruedas recorren Quito en la noche
3 158 nuevas becas para la Universidad están en riesgo
Nexos con paraísos fiscales persiguen a tres gobernantes
La informalidad persigue al 70% de jóvenes del Ecuador
Maduro habló con un caballo sobre el legado de Hugo Chávez
Concejo de Quito aprobó el plan de seguridad ciudadana
Caso Isspol: Justicia de EE.UU. pide confiscar biene…

Policía Mauro Chicaiza: ‘Debíamos proteger la Plaza Grande; fue tanta la violencia que recibí el impacto de una piedra en el ojo’

Policía Mauro Chicaiza

Policía Mauro Chicaiza

El policía Mauro Chicaiza perdió uno de sus ojos después de ser agredido en el Centro Histórico de Quito, durante las protestas en contra del Decreto 883. Foto: David Landeta/ EL COMERCIO

Desde pequeño, Mauro Chicaiza quiso vestir uniforme. El 9 de octubre del 2019, a los 26 años, sufrió una agresión por la que debió ser llevado de urgencia al Hospital de la Policía. Perdió el ojo en el contexto de las protestas contra del Gobierno, en el Centro Histórico de Quito.

Este es su testimonio:

“Soy de Latacunga. De ahí es mi familia. Pertenezco a la Unidad del Mantenimiento del Orden (UMO). Trabajo en la zona 2; es decir, en Sangolquí. El miércoles 9 de octubre me encontraba trabajando en las cercanías de la Plaza Grande, en la calle Olmedo, en el centro de Quito.

Empezaron a llegar manifestantes a decir que les dejemos pasar. Debíamos impedir que la gente ingresara a la Plaza Grande, por lo que se colocaron vallas en la calle.

Nos agredieron verbalmente. Llegaron más manifestantes; nos atacaron con objetos contundentes, piedras, palos, bombas molotov.

Fue tanta la violencia que recibí el impacto de una piedra en el ojo izquierdo. Me trasladaron al Hospital de la Policía. La atención fue inmediata, hicieron lo posible por ayudarme, pero lastimosamente la herida fue tan grave que perdí el ojo.

Estoy recibiendo indicaciones. Tengo que acudir periódicamente a hacerme análisis hasta que puedan colocarme una prótesis permanente.

La Policía, el Estado me está apoyando en todo. La ministra de Gobierno, María Paula Romo, me vino a visitar al salir de la cirugía, el Mando también. He recibido el apoyo de casi todos.

Me dijeron que luego del tratamiento continuaré en la Unidad del Mantenimiento del Orden.

Mi mamá me acompaña a las revisiones. A los 20 años ingresé a la Policía. Siempre me gustó la institución y desde pequeño quise llevar el uniforme. En mi familia soy el primero.

Tengo novia. Me está apoyando permanentemente y me acompaña también a las consultas. Con ella y con la ayuda de mis familiares estoy asumiendo lo que va a venir”.

Suplementos digitales