9 de junio de 2018 00:00

Cuatro semanas sin pistas del militar perdido en la frontera norte

El 21 de mayo, los familiares del militar Wilson Ilaquiche realizaron un plantón en Quito. Foto: Archivo EL COMERCIO

El 21 de mayo, los familiares del militar Wilson Ilaquiche realizaron un plantón en Quito. Foto: Archivo EL COMERCIO

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Redacción El Comercio

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Este 9 de junio se cumplen 29 días de la desaparición del soldado Wilson David Ilaquiche y no hay rastros de él. La última vez que se lo vio fue en Tobar Donoso, un poblado selvático, de clima tropical, enclavado en la frontera Ecuador-Colombia.

Lo único que se sabe es que la noche del 12 de mayo se habría bajado desde la unidad militar hacia el poblado y que estuvo acompañado de una mujer.

Viviana Ilaquiche, hermana del militar, mira una y otra vez el último video que envió a una cuenta familiar de WhatsApp, dos días antes de que se extraviara. Allí se lo ve con uniforme camuflaje, manda un saludo a su madre y le comenta que es de madrugada y que está de guardia. También le dice que está temeroso, porque en el lado colombiano se ven luces, posiblemente de grupos ilegales que están armados.

Henry Sigcha, tío paterno del soldado, cree que puede estar en Colombia. La semana anterior ingresó en helicóptero junto a Néstor Ilaquiche, padre del uniformado, y personal militar y policial. Ahí fueron testigos de un allanamiento que se realizó a la casa donde aparentemente estuvo Wilson.

No se encontró nada. El inmueble de madera estaba abandonado. Lo único que pudieron recuperar de la zona donde prestaba sus servicios fueron sus pertenencias, como ropa y una libreta de apuntes.

En el Ejército se ha dicho que en su momento se reportó el abandono voluntario del puesto de trabajo y que desde entonces las unidades policiales y de la Fiscalía tomaron el caso y han realizado pericias.

En medio de la búsqueda, Viviana y su madre, Gloria Gavilanes, viajaron al Carchi.

El 28 de mayo último visitaron la Fiscalía para conocer detalles de la investigación que se abrió tras conocerse el caso.

Dicen que por la falta de dinero aún no han podido contratar abogado. Por eso, mañana, 10 de junio, por ejemplo, realizarán un bingo solidario en el coliseo del barrio Felipe Díaz, cantón Valencia, en la provincia de Los Ríos, en donde residen. Cada boleto cuesta USD 2.

Hace 15 días también vendieron tickets a USD 3 ofreciendo arroz con menestra.

Ese dinero sirvió para los trámites que han tenido que realizar y el viaje a Esmeraldas, al Batallón de Infantería Motorizada (Bimot) 13, pues el solado Wilson Ilaquiche estaba asignado a esa unidad militar.

A ese lugar había llegado un mes antes de su desaparición.

Anteriormente estuvo en el Grupo de Fuerzas Especiales 26 Cenepa, ubicado en Quevedo, Los Ríos. Hace seis años se enroló al Ejército.

Aunque el destacamento de Tobar Donoso se encuentra en el Carchi, está dirigido por el Bimot 13 Esmeraldas.

La familia está preocupada por el estado de Gloria Gavilanes. Desde que su hijo desapareció come poco y prácticamente no duerme.

Hasta su casa, llegan a diario personas a ofrecer su solidaridad. En la parte exterior se han colocado fotos de Wilson y carteles con leyendas que exigen su retorno.

En uno de estos se dice: Que jamás un ecuatoriano quede en el olvido. En otro se lee: Wilson, Valencia está contigo.

Una de las cosas que más preocupa a la familia del paracaidista es que la búsqueda se suspenda. Esperan tener buenas noticias antes del 20 de junio. Ese día Wilson Ilaquiche cumplirá 29 años. En casa le esperan sus dos hijos, de 6 años y 8 meses.

Según un comunicado que el Ejército publicó el 16 de mayo, cuatro miembros del personal de tropa -entre ellos el desaparecido-abandonaron las instalaciones del campamento, sin autorización.

En un local del poblado supuestamente bebían licor. Tres soldados regresaron, pero Wilson Ilaquiche no lo hizo.

“Abandonaron las instalaciones del campamento sin la autorización respectiva, contradiciendo así las normas de disciplina establecidas”, señaló la Fuerza Terrestre.

La desaparición hizo que se movilizaran grupos de búsqueda, pero sin resultados.

En contexto

En la parroquia Tobar Donoso opera un cuartel militar instalado en la cima
de un cerro, a 1 km. del poblado. El 1 de septiembre del 2010, además se instaló un puesto policial. Para entonces, la dependencia comenzó a funcionar con seis policías y un oficial.

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