21 de September de 2009 00:00

La paz fue la bandera de Juanes y La Habana

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Redacción Espectáculo, ANSA, AFP  y DPA

El concierto Paz sin fronteras  abarrotó la Plaza de la Revolución, en La Habana, Cuba, la tarde de ayer.    La multitud soportó 32° de temperatura desde las 14:00 locales, en que la puertorriqueña Olga Tañón saludó en nombre de los 15 exponentes que actuaron.

“Juntos cantaremos a la paz sin fronteras. De parte de todos los amigos de Juanes les decimos, Juanes: ¡It’s time to change!”, gritó al citar  una canción del artista.

“ Les damos un abrazo fraternal, lleno de amor, de hermandad y de paz, de parte del exilio cubano por parte de los que nos apoyaron y por parte de los que no, por parte de millones de millones alrededor del mundo que están con nosotros con un solo propósito, el propósito de la paz”, expresó.

Las agencias de prensa recolectaron reacciones de gente como Lidia, una jubilada de 73 años, quien dijo que el concierto es una “lección para los imperialistas de que queremos la paz y ayuda a reconciliar a los de aquí y a los allá”.

El escenario se levantó donde estuvo el altar desde el que Juan Pablo II ofició misa en su histórico viaje en 1998, cerca a las imágenes de  Che Guevara y José Martí.

Los artistas del histórico concierto presentaron algunos de sus éxitos con visible emoción. Agradecimientos para los cubanos y mensajes de paz abundaron.

El ecuatoriano Juan Fernando Velasco interpretó Dicen y Chao Lola. Destacó  que el concierto se haya realizado pese a las críticas de parte del exilio cubano en Miami y de otros sectores,  que se convirtió en una enorme presión difundida constantemente por medios internacionales.  “Gracias al pueblo cubano por ayudarnos a mandar al mundo este mensaje de paz, de resistencia, de amor”, dijo Velasco en su presentación.

Otro artista que actuó fue Miguel Bosé, quien, junto a Olga Tañón, fue  de los más grandes apoyos de Juanes para el concierto.

Subió a escena para cantar Te amaré, Si tú no vuelves y Bandido. Además, pidió la compañía de Carlos Varela para interpretar su tema Muro.  El español   dijo: “Estamos aquí cumpliendo un sueño, el sueño de tender una mano del diálogo. Invitamos a quien no esté todavía de acuerdo o dude que se junte a nosotros”. Luego cedió el escenario al italiano Jovannotti, quien puso el ritmo con Pienso positivo y L’Ombelico del mondo.

Actuaron, además, Víctor Manuel, Danny Rivera, Luis Eduardo Aute, Silvio Rodríguez, los Orishas y Cucu Diamantes y Yerbabuena. El ritmo de unos y las profundas letras de otros mantuvieron la atención de la audiencia.

Al llegar el turno de Juanes, la algarabía creció. El público repetía su nombre. Bosé lo acompañó y contó que “están diciendo desde fuera que estamos batiendo récords. En este momento hay ya 1 150 000 personas asistiendo a este concierto”. Juanes, sonriente, pasó revista con su mirada a  la multitud y dijo:     “¡1 150 000 personas en este momento en la Plaza de la Revolución, La Habana, Cuba! ¡Es una maravilla, es una maravilla, es una maravilla!”.

No creo  en el jamás, Me enamora, Sueños y La camisa negra estuvieron en su repertorio. El colombiano cantó con Bosé un tema que se ha vuelto emblema de su cruzada por la paz, It’s time to change. Juntos interpretaron además Nada particular, un tema antibelicista de  Bosé.  Cerca, la puertorriqueña Olga Tañón se unía al coro del público entre lágrimas.

Silvio Rodríguez y Luis Eduardo Aute cantaron luego. “Es una enorme satisfacción y un gran privilegio estar de nuevo en Cuba, en mi Cuba, porque la siento profundamente mía. Una vez más estoy aquí para compartir con ustedes en este concierto absolutamente histórico. Habrá un  antes y un después de esto”, dijo Aute.  Carlos Varela y Los Van Van fueron los siguientes en actuar.

En Miami hubo división

Los exiliados cubanos residentes en Miami se mostraban divididos frente al concierto que Juanes organizó en La Habana.

La organización anticastrista Vigilia Mambisa reunió decenas de sus miembros ante el tradicional café Versailles, en la Pequeña Habana, para una protesta contra el controversial concierto. La entidad tenía preparada una máquina aplanadora sobre la Calle Ocho para destruir discos de Juanes y quemar fotos suyas.

En tanto, personas que pasaban por ahí mostraban su apoyo al concierto y pedían a los manifestantes que se fueran. “Esta gente es extremista. En Miami los que están contra el concierto son muy pocos”, dijo Camilo Hernández, residente en la Pequeña Habana.

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