5 de enero de 2019 00:00

Pase del Niño activa economía de Riobamba

En el taller artesanal de pirotecnia de la familia Vizuete se incrementa la producción entre diciembre y enero. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO

En el taller artesanal de pirotecnia de la familia Vizuete se incrementa la producción entre diciembre y enero. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO

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Cristina Márquez
Cristina Márquez. Redactora
cmarquez@elcomercio.com

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El ajetreo es intenso en el barrio Santa Rosa de Riobamba, en vísperas del pase del Niño Rey de Reyes de Chimborazo.

Tiendas de disfraces abarrotadas de clientes, talleres de hojalatería, de pirotecnia y de costura trabajando a toda su capacidad se observa desde las primeras horas del día en el centro y sur de la ciudad.

La economía de esas zonas y de otros negocios vinculados con la fiesta depende exclusivamente de la Navidad y del día del Rey de Reyes, debido a la gran cantidad de personas que participan en esa tradición, considerada un ícono religioso de Riobamba. El Municipio de esa urbe calcula que al rededor de USD 2 millones se mueven en torno a la fiesta, entre diciembre y febrero.

“Es una fiesta muy arraigada en la ciudad. Cada familia, institución y empresa tienen su Niño y ahorran todo el año para la celebración. Eso mueve a muchos sectores y también es un fuerte potencial turístico para Riobamba”, cuenta Gabriela Murillo, directora de la Unidad de Turismo del Municipio de Riobamba.

Las tiendas de disfraces en el barrio Santa Rosa se llenan a toda su capacidad. Alquilan hasta 900 trajes. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO

Las tiendas de disfraces en el barrio Santa Rosa se llenan a toda su capacidad. Alquilan hasta 900 trajes. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO


Los técnicos de esta entidad diseñaron una estrategia turística centrada en la tradición religiosa más concurrida de Riobamba. Durante el año difundieron las características únicas de la fiesta e información sobre los personajes en revistas especializadas en turismo que se comercializan en el extranjero (EE.UU. y Europa). Y en medios nacionales.

Un estudio de la dependencia demostró el interés de un segmento turístico de jóvenes y adultos por las tradiciones religiosas. Aunque aún no hay datos actualizados de este año, se espera que la cantidad de turistas que visitarán Riobamba en esta temporada sea superior a la de años anteriores.

La temporada pasada se registraron alrededor de 120 000 turistas (entre diciembre del 2017 y enero del 2018). Pero este año la expectativa creció por la certificación que entregó el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, que acredita a la fiesta como Patrimonio Nacional Inmaterial del país.

Los talleres artesanales son el sector más beneficiado por la fiesta. Hay talleres que confeccionan trajes de los personajes populares y otras tiendas que los alquilan, también grupos de danza ofertan sus servicios y bandas de música.

“La tradición está cada vez más arraigada y eso nos beneficia a todos. Este año hubo más ventas y notamos que hay una nueva tendencia de las familias de mandarse a fabricar su traje propio y no alquilarlo”, cuenta Arcángel Valdiviezo, propietario de un taller de hojalatería, donde se manufacturan caretas de lata para diablos y una variedad de ‘souvenirs’ inspirados en ese personaje.

Este local alquila el vestuario para las comparsas de Riobamba. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO

Este local alquila el vestuario para las comparsas de Riobamba. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO


Valdiviezo y su familia reciben ingresos por cerca de USD 14 000 en esta época. Así se sostienen el resto del año.

“Dependemos de la temporada para subsistir todo el año. Somos parte de la cuarta generación de la familia dedicada a este oficio”, cuenta Valdiviezo.

Las familias dedicadas al alquiler de trajes típicos para comparsas y disfraces de personajes tradicionales también percibieron un incremento en sus ingresos. Solo en una cuadra del barrio Santa Rosa funcionan ocho establecimientos que ofrecen ese servicio.

“Los días previos al Rey de Reyes son una locura. A pesar de que se activa toda la familia, siempre nos falta gente y se nos terminan los casi 900 trajes que tenemos disponibles. La demanda se incrementa cada año”, asegura Rosa Ríos.

En los talleres donde se elaboran artefactos pirotécnicos, el trabajo también aumenta. En un mes normal se elaboran en promedio tres castillos, pero entre diciembre y enero los artesanos elaboran hasta 30, es decir, laboran a toda su capacidad de producción.

Esos artefactos cuestan entre USD 200 y 1 500, dependiendo del tamaño y la cantidad de adornos hechos con volatería de colores. Los priostes los adquieren para las vísperas y las noches de luces.

“Esta es la mejor temporada del año, porque hay trabajo para todos. Aquí somos dos trabajadores, pero en la temporada alta contratamos cinco más”, cuenta Gonzalo Vizuete, propietario de un taller de pirotecnia en Cubijíes.

Según Vizuete, su taller y los demás fueron autorizados por la Brigada Blindada Galápagos, para mayor seguridad.

En esa misma parroquia hay unas 19 bandas musicales de pueblo. Su agenda también es ajetreada en estas fechas.

En contexto

Los pases del Niño son la fiesta religiosa más representativa de Riobamba; en esta temporada hay más de 1 000 corsos. Los eventos más importantes son el Rey de Reyes de la familia Mendoza y Rey de Reyes Chimborazo, que se cumplirán hoy y mañana.

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