Quejas, debido a congestión generada por una caravan…
Gobierno concreta seis nuevos contratos de inversión
El Papa aboga por un salario universal y la reducció…
Viajeros podrán ingresar a EE.UU. con mezcla de vacunas
Mueren once estudiantes en Indonesia al caer a un río
Tres muertos por sismo de magnitud 4.8 en Bali
Claves para ingresar al sistema de la ANT iban al me…
Bancadas modulan posturas frente a proyecto económic…

Pablo Lucio Paredes: ‘Leyes no reactivan al país pero evitan más deterioro’

Entrevista con Pablo Lucio Paredes catedrático de la Universidad San Francisco

Entrevista con Pablo Lucio Paredes catedrático de la Universidad San Francisco

Entrevista con Pablo Lucio Paredes catedrático de la Universidad San Francisco. Foto: Cortesía USFQ

Pablo Lucio Paredes es doctor en Economía Aplicada por el Instituto de Estudios Políticos de París. Profesor en la Universidad Católica del Ecuador, la Espol, IDE y actualmente de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).

¿Cuánto ayudan a la economía del país las dos leyes aprobadas en la Asamblea?

Antes que nada hay que visualizar el problema del Ecuador. Teníamos ya una situación compleja y sobre eso llega el coronavirus, que impacta más a países como Ecuador. Otro tema es la magnitud del impacto fiscal: tenemos este año una necesidad de financiamiento de USD 13 000 millones. Hay que saber dimensionar ese monto, y estar conscientes de que el país no puede usar ahorros -como otros países- porque no los tiene; tampoco tiene capacidad de endeudarse, como Perú o Colombia, o de imprimir dinero porque somos dolarizados.

Tal como quedaron las leyes, sin las contribuciones que planteaba el Ejecutivo, ¿son una opción para enfrentar las dificultades?

Ayudan a mejorar gran parte de los problemas que tenemos. No son perfectas, pero se pueden mejorar en el veto. Yo estaba de acuerdo con los aportes para que los que más tienen más ayuden en la crisis, pero se quitó. Eso obligará al país a ajustar más el gasto estatal y a negociar más líneas de crédito. Aun así, hay temas necesarios que sí se aprobaron.

¿Cómo cuáles?

La Ley de Finanzas Públicas pone un orden en las cuentas fiscales y se puede mejorar, incluyendo que exista un ajuste al gasto en este año, y no simplemente dejar esto para el futuro. Otro tema es que se crea un fondo para enfrentar crisis. En cambio, la Ley Humanitaria incluyó la posibilidad de que exista una negociación entre empleadores y trabajadores, que debe ser razonable y mediada. Estos temas van en la dirección correcta y ayudarán a mejorar la imagen del Ecuador, ya que reflejan que estamos haciendo esfuerzos para enfrentar la crisis. Con eso, tendremos más recursos de multilaterales.

El Gobierno busca sacar del abismo al país con una agresiva flexibilización laboral y un ajuste fiscal. ¿Funcionará esa receta?

Ni el mundo ni Ecuador han conocido una crisis de esta naturaleza, profundidad y gravedad. En estas condiciones, las empresas tienen dificultades y los trabajadores tienen que estar conscientes de que en la economía hay situaciones absolutamente extremas. Hay empresas que siguen funcionando y otras que están extraordinariamente mal. El marco jurídico actual no funciona porque no se puede aplicar de forma diferenciada y cada empresa tiene una situación distinta ahora. Por eso hay que ajustar el marco para que, de la mejor manera posible, se adapte a la situación de cada una de esas compañías.

Pero, con ello, estamos pasando de un mercado laboral inflexible a una agresiva apertura, donde el más fuerte gana y los obreros tienen las de perder.

Usar mediadores o un tercero independiente ayudará en la negociación. Este mecanismo se debería mejorar en el veto para evitar abusos. Los trabajadores y los empresarios se necesitan unos a otros para sobrevivir en esta crisis. En caso contrario, y al no haber un marco legal que ayude, cada uno se va a poner más duro en la negociación y las cosas igual se van a terminar dando, pero de manera más informal.

¿Las leyes ayudan a la reactivación o evitan un mayor deterioro del país?

Evitan un mayor deterioro. Va a ser la diferencia entre estar mal y estar peor. Las proyecciones apuntan a que la economía caerá 6% este año y otros dicen 10%. Si hacemos las cosas mal, vamos a caer 10%. Tenemos que estar conscientes de que, en cualquier escenario, la situación es dura. Por eso debemos organizarnos y hacer las cosas bien.

Tras dos meses de cuarentena, el golpe económico aún se cuantifica. ¿Cómo equilibrar el cuidado en la salud de las personas y la salud de la economía?

De los estudios sobre lo ocurrido durante la gripe española hace 100 años, y de las experiencias actuales que han emprendido algunos países, se evidencia que primero se debe hacer un buen aislamiento y, luego, salir poco a poco.

¿Cómo hacer esa salida?

Primero usar máscaras, distanciamiento, no estar en grandes aglomeraciones, etc. Y segundo, se necesita hacer pruebas continuas para determinar y aislar a los contagiados. Es decir, disciplina y responsabilidad y pruebas continuas. Ese es el camino. Si hay las pruebas pero no hay disciplina o viceversa, la fórmula no funcionará. Las dos cosas deben ir de la mano.

Ecuador no ha logrado, en general, actuar enseguida y aplicar test masivos. ¿Cómo evitar que una nueva ola genere un nuevo confinamiento?

Con cualquier estrategia que se aplique va a haber rebrotes. La idea es hacer los suficientes test en las industrias para ir evaluando y determinar las medidas de aislamiento de los contagiados con la mayor rapidez, siempre buscando ese punto de equilibrio entre la salud y la economía.

¿Un punto de equilibrio en el país puede ser el caso de Cuenca, donde se aprobó el reinicio de actividad industrial con estrictos planes de bioseguridad?

Puede llegar a ser, sin duda. En todo caso, el concepto que se debe tener claro es que no hay un divorcio entre la salud y la economía, ya que manejar bien el primer aspecto permite que la economía siga.

Las autoridades discuten si es hora de salir, pero la economía ya se mueve en las calles. ¿Cómo enfrentar esa realidad informal?

La gente sale a la calle porque no le queda más, porque no tiene con qué vivir. Las autoridades deben promover que lo hagan con responsabilidad y medidas de seguridad. Se deben redireccionar recursos con ayudas financieras para esas familias. Pero mientras no existan recursos para hacer esto, vamos a seguir viendo gente en las calles.

Suplementos digitales