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Más oportunidad con el método Webster para las minorías en la Asamblea Nacional

La Asamblea Nacional aprobó la reforma electoral este 3 de diciembre del 2019. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

La Asamblea Nacional aprobó la reforma electoral este 3 de diciembre del 2019. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

La Asamblea Nacional aprobó la reforma electoral este 3 de diciembre del 2019. Foto: Galo Paguay/ EL COMERCIO

Con la aprobación de las reformas al Código de la Democracia, el campo de aplicación del método de asignación de escaños de Webster se ampliará.

Actualmente, este mecanismo se utiliza para distribuir las curules de los asambleístas nacionales. Tras los cambios en la Ley Electoral, la fórmula también se extenderá para los escaños de los asambleístas provinciales y del exterior, así como para la futura distribución de los ediles en los 221 concejos municipales del país.

En la normativa aprobada el martes 3 de diciembre del 2019 se sustituyó el método D’Hondt, que se empleó en las dos últimas elecciones legislativas, pese a que fue declarado inconstitucional en el 2004.

¿Cuál es la diferencia entre los dos métodos?

José Cabrera, vocal del Consejo Nacional Electoral (CNE), refiere que el sistema Webster aplica una fórmula matemática de divisores impares (1,3,5, 7, etc.), en el que se reparte el total de votos recibidos por un movimiento político, dividiéndolo para el número de escaños de una determinada jurisdicción. Dice que esta fórmula permite una distribución más equitativa.

La titular del ente electoral, Diana Atamaint, dijo que este método otorga “mayor representación de las minorías”.

El método D’Hondt, en cambio, se sustenta en divisores continuos (1,2,3,4,5, etc.) para la repartición de curules.

“Ya vimos lo que pasó antes, donde la organización política que tenía la mayor cantidad de votos copaba todos los escaños”, recordó el vocal Cabrera.

Otro cambio normativo que viene atado al método de asignación de escaños es la recuperación de la unidad del voto para cargos pluripersonales. Con las reformas se eliminó el sufragio entre listas. A partir de los comicios del 2021, los ciudadanos deberán optar por listas enteras, conocido también como voto en plancha.

A criterio del consejero Luis Verdesoto, esta modificación implicará un “robustecimiento” de los movimientos.

Enrique Pita, vicepresidente del CNE, calificó de positivas las reformas, pues coincide en que el método D’Hondt es más “concentrador”, mientras que el Webster amplía la posibilidad de representación.

Los legisladores de la Revolución Ciudadana, quienes se opusieron a este cambio, argumentaron que la modificación “afectará la gobernabilidad”.

El consejero Pita analizó los resultados de las elecciones del 2017 para comparar cómo cambiaría la asignación de escaños. Por ejemplo, en la circunscripción 1 de Pichincha, con el método D’Hondt, Alianza País y la coalición Creo-Suma obtuvieron dos asambleístas cada uno. Con Webster, AP mantendría sus dos curules, Creo bajaría a 1 y el PSC habría logrado un escaño.

Una vez oficializada la reforma electoral, el CNE actualizará sus sistemas para aplicar el nuevo método Webster.