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Una noche de mapping en el centro de Quito

En el piso de las canchas sintéticas se colocó unas colchonetas para que los visitantes se recostaran y pudieran apreciar el espectáculo. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO.

En el piso de las canchas sintéticas se colocó unas colchonetas para que los visitantes se recostaran y pudieran apreciar el espectáculo. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO.

En el piso de las canchas sintéticas se colocó unas colchonetas para que los visitantes se recostaran y pudieran apreciar el espectáculo. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO.

En el techo de la cancha sintética del parque urbano Cumandá se pudo observar múltiples imágenes sincronizadas con música. Se trataba de un mapping del artista Pablo Rosero denominado Vod.

Por la noche, los moradores aledaños al parque salieron de sus casas bien abrigados con la inquietud de saber de qué se trata el mapping.

En el piso de las canchas sintéticas se colocó unas colchonetas para que los visitantes se recostaran y pudieran apreciar el espectáculo de sincronía entre las formas y la música.

Unas treinta personas se ubicaron sobre las colchonetas y por unos 20 minutos disfrutaron de este espectáculo.

Al finalizar no faltaron los aplausos de quienes acostados o sentados admiraron un juego de formas repetitivas.

Mónica Suasnavas y Juan Bahamonde, acudieron desde El Batán, en el norte. Afirmaron que lo disfrutaron y que pudieron ver algo poco convencional en un espacio como el parque.

Ambos consideraron que es una propuesta que se debería trasladar a otros barrios de la ciudad para que los moradores aprecien este arte.

Diana Lara, de 33 años, moradora de la Loma Grande, comentó que a su barrio llegaron a invitarlos y le fascinó que fuera en la noche. Esto le da un atractivo, dijo.

Además, señaló que se deberían realizar los fines de semana cuando hay más gente.