20 de September de 2009 00:00

De Niro y Pacino, dos camaleones en escena

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Redacción Siete Días

Con la misma intensidad que Robert De Niro ha interpretado a  personajes extremos, violentos  y psicóticos (‘Cabo de miedo’, ‘Goodfellas’...), Al Pacino lo ha hecho con personajes con poder y autoridad (‘El abogado del diablo’, ‘El Padrino’...).

Contemporáneos, hijos de las mejores escuelas de actores de Nueva York, galardonados y respetados por el medio y sobre todo adorados por el público,  estos dos actores resuelven los riesgos interpretativos con un talento, inicialmente natural, y un intenso compromiso interpretativo.

Antes de su primer encuentro actoral en ‘El Padrino 2’, dirigido por Francis Ford Coppola en 1974, ambos intérpretes ya habían mostrado una pizca de lo que su trabajo podía alcanzar.

Robert De Niro lo había hecho un año antes en ‘Mean Streets’, de Martin Scorsese, la primera de nueve colaboraciones  entre actor y director, que tuvo su mayor recompensa con el Oscar que recibió De Niro en 1980 con ‘Toro salvaje’. Su interpretación del boxeador Jake La Motta -para la que ganó alrededor de 60 libras (¡todo un récord Guinness!) y se hizo boxeador profesional, ganando incluso dos encuentros- recibió el premio máximo de la Academia.

En 1972, Al Pacino cerró la boca a los productores de ‘El Padrino’ con su memorable interpretación de Michael Corleone. Por su papel,  obtuvo la primera nominación al Oscar y se aseguró el inicio de una importante carrera con papeles inolvidables como el policía en ‘Sérpico’, el Sonny, de ‘Tarde de perros’; Tony Montana, de ‘Caracortada’; Big Boy Caprice, de ‘Dick Tracy’ y  Frank Slade, de ‘Perfume de mujer’, con el que finalmente obtuvo el  Oscar.

Para Jorge Matheus, catedrático de la Escuela de Teatro de la Universidad Central y director del grupo teatral Callejón del agua, la carrera de estos dos actores se ha destacado por un magnífico desarrollo de la técnica del actor. “Esto les ha permitido ir de un personaje a otro con mucha credibilidad y para así  poder convencer a los espectadores y a la crítica.

Matheus explica que Pacino estudió con Lee Strasberg, en el Actor’s Studio, mientras que De Niro lo hizo con Stella Adler.
 Pacino aprendió la técnica de la memoria emotiva: usar sus propias experiencias para poder llegar al personaje.

Adler enseñó a De Niro a vivir el momento y aprovechar la relación con los compañeros en escenario. Esto, más la imaginación del actor,  permitía   conseguir un “intérprete creíble, orgánico y que no mienta en escena”.

Para Matheus, el éxito de credibilidad de estos dos protagonistas se debe a que son actores 100%. “Ellos no se conforman con aprender un texto y memorizarlo, sino que van al rodaje con una gran preparación e investigación, que a veces incluye haber trabajado en la misma actividad del personaje del relato. Eso hace que el momento representado adquiera una mayor connotación”.

Aunque en ‘El Padrino 2’ participaron los dos actores, no compartieron ninguna escena;  algo que sí sucedió en ‘Heat’ (1995), de Michael Mann. El New York Times dijo, entonces, del encuentro que “es como ver a Ben Hur sentado junto a Espartaco”. Ahora, en ‘Righteous kill’, los dos comparten toda la película interpretando a dos policías que, como se dice en el propio filme, funcionan como Lennon y Mc Cartney.

Con esta nueva película, las comparaciones no cesan: “Muhammad Alí y Joe Frazier estaban por volver al ring”, publicó el semanario Time. El propio director de la cinta, Jon Avnet, sentenció con otra comparación sobre su trabajo con estas dos indiscutidas leyendas vivientes:  “Fue como tener en el mismo escenario a Miles Davis y John Coltrane”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)