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Verónica Sevilla: ‘Hay un nuevo consumidor, más responsable en lo ambiental’

Es experta en desarrollo estratégico de negocios, ha realizado proyectos innovadores de producto y experiencias turísticas, entre otros. Foto: Cortesía

¿Cómo ha impactado la pandemia en los hábitos de compra del consumidor?

Hay un mundo precovid y otro poscovid. Pasamos de una cultura del consumismo a una de la reparación. Es decir, es un nuevo consumidor -de las generaciones milenial y centenial- mucho más consciente para adquirir cualquier bien o servicio.

¿Qué es la cultura de la reparación?

Las personas son el centro de las compras; son más responsables desde un punto de vista social, ambiental, cultural y económico. Ellos no van a comprar un producto que no tenga un pago justo de sus trabajadores o que no tenga políticas de cuidado del ambiente, que no tenga envases reciclables, etc.

¿Qué otros cambios hay?

Una segunda tendencia es que la experiencia no es solo comprar, sino conocer la trazabilidad del producto. ¿Cómo se integra un proveedor al proceso comercial o de producción? ¿Cómo se integra la sociedad? Otro tema es que hoy el precio es muy importante, porque la pandemia ha disminuido el circulante comercial a nivel mundial en un 30%. La gente tiene menos posibilidades de gastar, por lo que va a ser más cuidadosa de a quién entrega el ­
dinero y a cambio de qué servicio o bien. Y está la digitalización de la compra.

¿Qué está pasando con las marcas?

Antes, las marcas tenían mucho más valor desde el punto de vista del producto. Hoy tienen que enfocarse mucho más en promocionar su sostenibilidad ambiental, social, económica, cultural, la equidad de género. También habrá un cambio en la cadena de producción, con procesos mucho más limpios y responsables con el ambiente, con la sociedad. Por ejemplo, la gente que deja de comer carne de vaca porque sabe que las vacas generan grandes emisiones de carbono. Por ejemplo, el consumo per cápita de carne de este año caerá al nivel más bajo en nueve años. Esta caída, del 3% respecto del año pasado, representa la mayor disminución desde el 2000, según las Naciones Unidas. Hay varios factores, como la pandemia, pero también inciden estas nuevas tendencias.

¿Estos cambios son una tendencia más en países desarrollados o ya se ve en la región y en Ecuador?

Es una tendencia global, pero se ven ya algunas muestras en América Latina y en Ecuador. Por ejemplo, si vemos el crecimiento del comercio electrónico en el país se observa un crecimiento muy acelerado. Según la Cámara de Comercio Electrónico, antes de la pandemia un 19% de las personas compraba una vez al mes a través de canales digitales. Luego de la pandemia, ese porcentaje subió al 40%. Además, las exportaciones de Ecuador responden cada vez más a estas tendencias de mercado. Por ejemplo, los consumidores exigen productos orgánicos. Hace 15 años a nadie se le ocurría pedirlos.

Ahora hay perchas exclusivas en los supermercados dedicadas a productos orgánicos. Este es un ejemplo claro de reparación, porque los productores han tenido que ‘reparar’ la tierra para producir sin pesticidas. Recuperar el terreno requiere años y eso tiene un costo, ­pero luego el producto se vende a buenos precios en mercados especializados, con consumidores cada vez más conscientes.

Pero, ciertamente, hay mercados que están más desarrollados que otros.

Claro, como los europeos, donde la tendencia del cuidado del ambiente lleva muchos años. Pero en Ecuador también tenemos generaciones jóvenes más conscientes.

¿Están las empresas ecuatorianas respondiendo a esos consumidores?

Hay iniciativas muy importantes. Empresas que elaboran chocolate y que son socialmente responsables con los productores de cacao; agroindustrias que han incorporado procesos orgánicos; empresas lecheras que trabajan con la comunidad para comprar a los pequeños productores y hacen trazabilidad. Y están los emprendedores jóvenes, que incluyen estos nuevos aspectos como ventajas competitivas de sus productos; por ejemplo, cepillos de dientes de bambú o camisetas con fibra de bambú.

Pero también hay sectores donde faltan esos procesos. Una muestra de ello es la falta de trazabilidad para evitar la pesca ilegal. ¿Cómo hacer para que todos avancen a igual ritmo?

Eso depende también de un nuevo Plan Nacional de Desarrollo, donde definamos cuáles van a ser nuestras ventajas competitivas en el mundo, que incluya a la agroindustria, al turismo, a los bienes con valor agregado, de acuerdo con las nuevas tendencias. Pensar en un país no a cuatro años, sino a ocho, diez o veinte años.

¿Qué limitantes frenan un avance rápido?

Hay que trabajar mucho en incorporar tecnologías limpias a los procesos productivos, eso requiere inversión alta. También se deben reducir trámites, que generan mucho costo a emprendedores.

Formación

Diplomada en Administración de Turismo del TEC de Monterrey, graduada del Programa de Alta Gerencia del Incae en Costa Rica, diplomada del programa de Mujer, Liderazgo y Gerencia Pública del IDE. Es experta en desarrollo estratégico de negocios, ha realizado proyectos innovadores de producto y experiencias turísticas, entre otros. Fue candidata a la Vicepresidencia del Ecuador en las elecciones 2021.