11 de August de 2012 00:01

Su regulación bancaria creó incertidumbre

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

La mañana del pasado martes 7 de agosto, el presidente del Directorio del Banco Central, Pedro Delgado, estaba furibundo.

En la mesa de la sala adjunta a su despacho, el funcionario, entre ‘flashes’ y cámaras de televisión, acusaba a analistas económicos (no dio nombres) y medios de comunicación de mal interpretar la regulación que obliga a las instituciones del sistema financiero a enviar a las cuentas del Central las transferencias de dinero desde el exterior.

El pasado 27 de julio se promulgó en el Registro Oficial No. 755, una disposición que obliga a que las entidades financieras acrediten las divisas correspondientes a las transferencias de dinero provenientes del exterior al país en sus cuentas en el Banco Central, en un plazo máximo de un día laborable posterior a la realización de dicha transferencia. Una situación similar aplica para las empresas dedicadas al envío y recepción de remesas.

Fue solo conocer esta resolución para que desde varios sectores económicos se alertara de que, en el fondo, se trata de una incautación de divisas. Otros analistas, incluso se arriesgaron a presagiar que esa medida era el inicio del fin de la dolarización.

La noticia alertó al país. Y el debate se multiplicó a gran velocidad. Los directamente involucrados, los bancos agremiados en la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ABPE), fueron los primeros en expresar la preocupación. Su titular, César Robalino, vaticinó que esta, y otras resoluciones dictadas en las últimas semanas por la Junta Bancaria y el propio Central tendientes a engrosar el ‘colchón’ de liquidez, provocarán una contracción del crédito a los ecuatorianos.

El ex ministro de Finanzas, Mauricio Pozo, fue más allá al señalar que la norma es preocupante por la injerencia del Gobierno en las actividades privadas, para aumentar el control. Además, recordó los años cuando existía el sucre en los que se daban habituales procesos de incautación de divisas.

Y el ex vicepresidente, León Roldós, lanzó más alertas, al argumentar que la resolución constituye prácticamente una incautación temporal de giros del exterior hacia el Ecuador o, lo que es lo mismo, “un pre aviso de un ánimo no confesado explícitamente de desdolarizar”.

Del lado del Régimen solo hubo silencio durante 11 días. Delgado reaccionó apenas desde el pasado martes. La gira por los medios de comunicación, para explicar el alcance de la medida y tratar de detener la ‘bola de nieve’, empezó con la rueda de prensa en sus oficinas.

Durante su exposición, exaltada de cabo a rabo, rechazó los argumentos de sus detractores de que esta jugada significaría una incautación de divisas y entró en cólera para desmentir la duda de si se trataba de desdolarizar.

La explicación básica que repitió, de radio en radio, de canal de televisión en canal de televisión, durante el resto de la semana, fue que todas las transacciones de comercio exterior ya pasan por las manos de un sistema que administra el Banco Central.

La variante es que, con la nueva normativa, el monto reportado por los bancos al Central, de ingreso de divisas al país, tendrá que hacerse efectivo en un 100% dentro del territorio nacional.

Antes, según el funcionario, esto no sucedía: por cada USD 1 000 que un banco reportaba como ingresos al país en remesas, inversiones o exportaciones, en el país solo se hacían efectivos unos USD 300. El resto se quedaba en cuentas internacionales.

Supuestamente, esta estrategia además de evadir el Impuesto a la Salida de Divisas (ISD), creaba un peligro para el sistema de dolarización que se sostiene con el ingreso de dinero del exterior.

Y en cada intervención pública reiteró que no se trata de incautación, que la dolarización está firme y que el Central solo controla que ingrese el dinero al país tal como lo pidió el Gafi (organismo que investiga y sanciona el lavado de dinero a nivel mundial).

Pese a la explicación de Delgado, y al apoyo mediático también desde el Ministerio Coordinador de la Política Económica, la duda siguió flotando en el ambiente. Habrá que esperar hasta el próximo 30 de noviembre, cuando entre en operación la medida, para saber si las transferencias de dinero y de remesas tardarán más tiempo -se dice que días- en llegar a las manos de los clientes.

Habrá que esperar más para saber si los bancos contraen sus políticas de crédito. Y aún un poco más de tiempo para conocer si en efecto se trató del inicio del fin de la dolarización en el país.

De cualquier modo, Delgado impuso su tesis para controlar a la banca, como lo ha hecho en diferentes cargos públicos que ha ocupado: a la brava y con pocas respuestas a muchas preguntas.

¿Quién es?
Fue Gerente de Riesgos de la Corporación Financiera Nacional e  Intendente Nacional de Bancos. Actualmente dirige tanto el Fideicomiso AGD-No Más Impunidad como el Directorio del Banco Central.  

¿Qué hizo?
Tardó en aclarar los alcances de la resolución que obliga a las instituciones financieras a depositar las transferencias desde el exterior primero en las cuentas del Banco Central. La polémica se desató.

¿Qué dijo?
‘Ni incautación, ni desdolarización. La Ley de Régimen Monetario garantiza la libre circulación de divisas en el país. Si quieren volver a sacar el 100% de esos recursos, serán libres de hacerlo”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)