El gasto fiscal se financia con más deuda

Ramiro Sarmiento es uno de los directores de un grupo quiteño que anualmente realiza jornadas de arte en la ciudad, las cuales duran entre dos y tres semanas.

Este año, su actividad, que ya lleva ocho años, estuvo a punto de suspenderse por falta de recursos. La razón: la asignación presupuestaria del Gobierno estaba retrasada. Pero, sobre la hora, llegó.

“Tuvimos que solicitar plata a cambio. En todos estos años no nos ha fallado esos recursos que vienen desde el Estado. Y esta vez sí que nos asustamos porque había que pagar todo el material”.Esa demora en la asignación presupuestaria también la sintió Solca. Su titular, Solón Espinosa, en entrevista con Ecuadoradio, denunció que ya son tres meses que no recibe el dinero para la compra de equipos muy necesarios para los pacientes. Apenas la semana pasada, firmó un convenio con el Ministerio de Salud para la entrega de USD 4,8 millones, de los USD 10 millones que se adeuda a esta institución.

¿Falta de liquidez en la caja fiscal? El ministro de Finanzas, Patricio Rivera, afirma que no. “El problema es que es un suplicio hacer gestión financiera. El Estado se demora muchísimo en pagar y transferir. Y por eso, para evitar estas demoras, es tan necesario el Código de Planificación y Finanzas Públicas. Tenemos muchas leyes, contradictorias entre sí, donde hacer cualquier cosa es tremendamente complicado”.

Además, Rivera asegura que la caja fiscal está con la mejor liquidez de la historia. Y explica que antes del 2007, los niveles de dinero con los que contaba Finanzas era de USD 50 millones, mientras que el promedio que se ha manejado en este Gobierno es de unos USD 500 millones.

“Tengo USD 1 500 millones en caja. No hay falta de dinero. Por eso, repito, estos problemas no son de falta de liquidez sino de la falta de articulación de la política pública. Eso es lo que queremos reordenar”.

Pero sería “dramático” si el Estado no tuviera liquidez en estos momentos, dados los altos precios del petróleo, que se han mantenido por sobre lo presupuestado (USD 65 por barril), los altos ingresos tributarios y los préstamos de China, señala el analista de riesgos, Juan Pablo Burbano.

Hasta el viernes pasado, el Fisco contaba con USD 1 524 millones, luego de que China desembolsara 800 millones, según cifras del Banco Central.

Las recaudaciones tributarias han crecido 18% entre enero y agosto del presente año comparadas con igual período del año pasado. La caja fiscal también ha recibido un 73% más de ingresos petroleros, pese a que la producción nacional de crudo ha caído 4,4% en lo que va del año.

Solo los ingresos por remesas de los migrantes han retrocedido 16,9%, al registrase un total de USD 1 106,4 millones. Estos recursos, si bien no ingresan al Fisco, ayudan a mover la economía.

Para el analista financiero Fabián Carrillo, es claro que este Gobierno ha tenido la suerte de manejar grandes cantidades de dinero, lo que le ha permitido asegurar su política de gastos en sueldos y salarios y de inversión pública. “El problema de esto es que aún hay una dependencia con la volatilidad del precio del petróleo. Si esto se cae, ¿cómo se sostendrá el gasto corriente? ¿Con más impuestos, con más deuda?”.

Y, precisamente, Rivera reconoce que se han iniciado los procesos de búsqueda de recursos para el presupuesto del 2011, que según su estimación, será similar al de este año. Es decir, los requerimientos de financiamiento serán de unos USD 4 000 millones.

A todo esto, el Ministro sumó el hecho de que este año había un déficit (aquella parte de la inversión que no se cubre con ingresos petroleros o tributarios) de USD 3 300 millones de déficit.

“Tenemos operaciones avanzadas de endeudamiento público para el 2011, que nos garantizará el desempeño fiscal. Eso nos ha permitido destinar, por ejemplo, USD 270 millones por año adicionales para salud y educación”.

Pese al mensaje de tranquilidad que lanza el Ministro, varios expertos no creen que la política económica esté bien encaminada. Para Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal, se está armando una burbuja que en algún momento puede estallar.

“Hay que limitar el gasto al ritmo de los ingresos tributarios que correspondan al crecimiento de la economía y a los ingresos petroleros de mediano plazo. Es necesario tener un nivel de endeudamiento de hasta el 20% delPIB. Eso no ocurre y es peligroso”.

En cambio, Walter Spurrier cree que el nivel de gasto del Gobierno no es sostenible en el tiempo. “Vemos cosas preocupantes: en agosto entró el dinero de la venta de bonos al IESS y con ello se pagó los atrasos. Y en septiembre entró el dinero de los chinos y el Gobierno nuevamente se pone al día en los pagos. La pregunta es ¿cuánto tiempo más el Estado podrá sostener esta dinámica? Considero que no mucho”.

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