16 de October de 2011 09:26

G-20 mantiene presión en zona euro por crisis deuda

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Las principales economías mundiales presionaron el sábado a Europa a que actúe decididamente en una cumbre dentro de ocho días más en busca de una resolución a la crisis de deuda soberana de la región, que está afectando a la economía mundial.

En un lenguaje inusualmente directo, los ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales de las principales economías del Grupo de los 20 dijeron que esperaban que la cumbre de la Unión Europea del 23 de octubre "trate decisivamente los desafíos actuales mediante un plan integral".

El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, dijo a la prensa que se sentía alentado porque las últimas decisiones de la Unión Europea hacia una estrategia general para enfrentar la crisis de dos años contenían los elementos correctos, especialmente una recapitalización de los bancos europeos.

"Claramente tienen más trabajo que hacer en la estrategia y los detalles, pero cuando Francia y Alemania acuerden un plan juntos y decidan actuar, grandes cosas son posibles", dijo Geithner. "Me siento alentado por la velocidad y dirección en la que se están moviendo".

El ministro de Finanzas francés Francois Baroin, que encabezó la reunión del G-20, dijo que Berlín y París, las principales potencias de la zona euro, estaban bien encaminadas en acordar un plan para reducir la deuda de Grecia, para detener el contagio y para proteger a los bancos europeos.

Los países no europeos destacaron el daño que ya le está provocando la crisis europea a sus economías y subrayaron la necesidad urgente de acciones por parte del área de la moneda única, de 17 naciones.

"Europa necesita aunar esfuerzos porque a menos que a la crisis se le ponga fin, empezará a afectar a las economías emergentes, que han disfrutado de un sólido crecimiento", dijo el ministro de Finanzas japonés, Jun Azumi. Su par canadiense, Jim Flaherty, dijo que el riesgo de una recesión global sería dramáticamente más alto si la cumbre del próximo domingo de Europa no entregaba una solución.

El ministro de Finanzas británico, George Osborne, refirió a la prensa que sus colegas de la zona euro "dejarán país sin ningún malentendido de que hay una cantidad inmensa de presión sobre ellos para que entreguen una solución a la crisis".

El comunicado instaba a la zona euro a "maximizar" el impacto del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF por su sigla en inglés) para afrontar el contagio". Funcionarios de la UE dijeron que la opción más probable era utilizar el fondo de 440 000 millones de euros para ofrecer seguros de pérdida parcial a los compradores de bonos de los Estados miembro endeudados en un intento por estabilizar el mercado.

Los esfuerzos realizados por algunos países para aumentar los fondos de financiación del FMI para luchar contra la crisis se toparon con la resistencia de Estados Unidos y de otros el viernes, lo que entierra la idea por el momento y coloca la responsabilidad con firmeza de vuelta en Europa.

Geithner dijo que el FMI ya tenía un poder financiero muy importante y que Washington apoyaría comprometer más de los recursos existentes para complementar una estrategia europea bien diseñada, con más financiación de la zona euro.

Mientras los ministros de finanzas y banqueros centrales del G-20 se reunían en París, manifestantes anticapitalistas protestaban en todo el mundo, expresando su enojo contra banqueros y políticos acusados de arruinar economías y de condenar a millones a medidas de austeridad debidas a la codicia y el mal gobierno.

Muchas de las protestas, alentadas por el movimiento Occupy Wall Street, fueron pequeñas y pacíficas, pero la violencia estalló en Roma, donde grupos de agitadores enmascarados incendiaron autos, rompieron ventanas de tiendas y bancos mientras otras decenas de miles realizaban una marcha pacífica.

Resistencia de bancos

Alemania y Francia están tratando de poner en marcha un plan de resolución de la crisis a tiempo para la cumbre de la UE. Esto implicaría planes para recapitalizar los bancos, hacer la montaña de deuda griega más sostenible y aumentar el poder financiero del fondo de rescate del bloque.

El calendario es ambicioso. Pero los analistas ven riesgos de que forzar a los bancos, la principal fuente de inversión empresaria de Europa, a recaudar más capital podría condenar al débil crecimiento de la región, y que la reducción de la deuda griega puede ser demasiado pequeña para evitar una cesación de pagos.

La declaración del G-20 prometió garantizar que los bancos estén suficientemente capitalizados y tengan suficiente acceso a la financiación y dijo que los bancos centrales seguirían proporcionando liquidez cuando sea necesario.

Los temores a una cesación de pagos de Grecia han socavado la confianza en los mercados desde finales de julio, con las acciones a nivel global anotando una caída de un 17 por ciento desde su máximo de mayo del 2011.

No hay cambio en el yuan

Aunque la crisis europea fue el foco principal, Washington y Pekín siguieron debatiendo sobre la moneda china. Geithner dijo que China debe permitir que el yuan suba más rápido en beneficio del crecimiento global.

El primer ministro chino, Wen Jiabao, rechazó la presión estadounidense para una revalorización de moneda más rápida, y garantizó el sábado a los exportadores en la Feria de Cantón en Guangzhou que el tipo de cambio de China se mantendrá "básicamente estable" para protegerlos.

Los negociadores chinos han advertido al G-20 de ir más allá de la redacción que se divulgó en su última reunión en Washington sobre la necesidad de que las monedas de países con mercados emergentes sean más flexibles.

Los ministros acordaron que las economías avanzadas recortarían el déficit, mientras las economías emergentes continuarían su avance hacia una mayor flexibilidad del tipo de cambio e impulso al consumo interno.

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