25 de September de 2011 00:02

Aerolíneas corren contra el tiempo

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Un efecto dominó se vive en los aeropuertos de las principales ciudades del país cuando un vuelo se retrasa. Basta que una aeronave no salga a la hora señalada para que la cadena se replique.

En las actividades de los pasajeros, el panorama es igual. “Cuando uno de mis vuelos no sale a tiempo pierdo las citas que tenía durante el día y debo reprogramar todo”, relataba Cristina Rivera mientras chequeaba su boleto, de la compañía LAN, con destino a Guayaquil, el pasado viernes en el aeropuerto Mariscal Sucre.

Ella brinda asesoría en salud en los hospitales. Eso le obliga a volar unas cinco veces al mes dentro del país y hacia el exterior (Colombia, Bolivia y Venezuela). Al utilizar con frecuencia los servicios aeroportuarios, Rivera explica que sus vuelos casi siempre se retrasan. “Solo cuatro veces han salido a tiempo en dos meses”.

A las 05:35 del viernes 23 de septiembre, en las pantallas del área de ‘counter’ (sala donde el usuario chequea sus pasajes), del aeropuerto Mariscal Sucre, no se anunciaban vuelos demorados. Solo aparecía la cancelación de dos rutas: Santa Rosa y Loja.

Sin embargo, estos avisos no fueron suficientes para Rivera. “Los retrasos nos avisan en la sala de preembarque, no antes”.

Patricio Iglesias, pasajero que se dirigía a la Amazonía en un vuelo de Tame, a las 07:00, para trabajar en la compañía El Conducto, también se quejaba de las dificultades que debe vivir semanalmente. “Las aerolíneas retrasan los vuelos habitualmente y eso dificulta mis actividades en la empresa. Deberían avisarnos con tiempo para reacomodar nuestras citas. La mayor parte de las veces se justifica el retraso o cancelación por el mal clima”.

La Dirección General de Aviación Civil (DGAC) en su reglamentación señala que una compañía debe informar con cuatro horas de anticipación a los usuarios sobre cambios en los vuelos.

La situación es más preocupante, a medida que el flujo de pasajeros crece. Según los registros de la DGAC, hasta agosto de este año 700 000 nuevos pasajeros volaron respecto del mismo período del 2010. Por ello, la percepción de mayores molestias aumenta durante los días lunes y viernes.

Una pasajera que prefirió no identificarse aseguró que la situación es caótica durante esas jornadas. “Y ahora más. En muy sencillo ver cómo apenas aterriza un avión, la gente entra casi enseguida para despegar. No sé nada de aviones, pero creo que se están saturando de trabajo”.

Al respecto, Toa Quirola, del área de Relaciones Públicas de Tame, dijo que la firma reajustó los itinerarios de vuelos porque sus aviones están en mantenimiento no programado. A esto se suma el avión que se salió de la pista y que está en reparación. Es por ello que la aerolínea canceló los vuelos del pasado viernes, aunque sus ocupantes fueron avisados.

Mario Cruz, director general de Aerogal, señaló que el índice de puntualidad de la empresa es del 85%. El ejecutivo realizó una comparación y dijo que de “todos los vuelos en EE.UU., el 77% sale y llega a tiempo de acuerdo a su itinerario. En el Ecuador hay un nivel aceptable de cumplimiento”.

Y precisamente para satisfacer la alta demanda de pasajeros, que a agosto de este año llegó a USD 3,5 millones, las aerolíneas han invertido millonarias sumas en mejorar y aumentar su flota. Pero los retrasos aún se mantienen...

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