30 de octubre de 2017 15:50

Tres lugares en Quito para conocer las prácticas ancestrales sobre la muerte

En el Parque Arqueológico y Ecológico de Rumipamba, los visitantes podrá escuchar los sonidos ancestrales que acompañaban a los ritos de enterramiento de los primeros habitantes de la ciudad. Foto: Archivo/EL COMERCIO

En el Parque Arqueológico y Ecológico de Rumipamba, los visitantes podrá escuchar los sonidos ancestrales que acompañaban a los ritos de enterramiento de los primeros habitantes de la ciudad. Foto: Archivo/EL COMERCIO

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Evelyn Jácome

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En Quito hay tres sitios arqueológicos donde las personas pueden conocer las prácticas y ritos relacionados con la muerte que practicaban los pueblos originarios.

Se trata del Museo de Sitio Tulipe, ubicado en la parroquia Nanegalito; el Parque Rumipamba, situado en la avenida Mariana de Jesús y calle Nuño de Valderrama; y el Museo de Sitio La Florida, en la calle Antonio Costas y Román, norte de la capital.

Desde este viernes 3 de noviembre del 2017, hasta el domingo, a partir las 11:00, se llevarán a cabo varias actividades en los tres lugares.

En el Parque Arqueológico y Ecológico de Rumipamba, los visitantes podrá escuchar los sonidos ancestrales que acompañaban a los ritos de enterramiento de los primeros habitantes de la ciudad. Durante los tres días, se llevará a cabo el Taller La Bola, en donde se realizará una exposición pedagógica con réplicas de instrumentos prehispánicos que reviven los sonidos del pasado y la cosmovisión del mundo.

Los asistentes también podrán visitar los lugares donde habitaron los primeros pobladores de Quito. Justamente este parque fue, hace más de 1 500 años, un espacio donde se establecieron las primeras viviendas. Allí los entierros se realizaban muy cerca de las viviendas, y en algunos casos debajo de ellas. En Rumipamba las tumbas eran de forma circular y se enterraba al difunto en posición fetal, envueltos en telas que ellos mismos tejían.

En ese entonces, para realizar los ritos funerarios se trasportaba al difunto a un sitio desde donde se podía ver el Pichincha.

El cadáver era colocado con un ajuar funerario compuesto de ollas y vasijas con chicha, granos de maíz y otros productos.

Esto, porque, de acuerdo a la cosmovisión andina, los muertos pasaban a una nueva vida e iban a necesitar esos objetos y alimentos.

Durante los tres días de Feriado, en el Museo de Sitio de La Florida y en el Museo de Sitio Tulipe, los visitantes que lleguen a partir de las 11:00 podrán conocer las tradiciones en la elaboración de los adornos de mazapán de la parroquia de Calderón.

Se enseñará, paso a paso, la elaboración de estas figuras. Al final las familias podrán llevarse un recuerdo.

En el Museo de Sitio La Florida, es posible ver cómo eran enterrados los muertos hace cientos de años. Se los colocaba sentados, en tumbas circulares de pozo profundo. Además, se los enterraba con ajuares funerarios muy lujosos elaborados con metales preciosos y concha spóndylus.

En cambio en Tulipe, los Yumbos enterraban a sus muertos acostados con la cara hacia arriba, los brazos cruzados sobre su pecho y su cabeza orientada hacia el centro ceremonial.

Los difuntos eran enterrados por sus familiares y amigos al compás de música y danza. Los despedían con ofrendas, comidas, bebidas y joyas.

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