16 de enero de 2020 00:00

Conozca dónde están 4 966 lotes que están regularizándose en Quito

En Tierra Mía hay algunas calles transversales adoquinadas, pero las vías principales, como la Camilo Orejuela (foto), requieren de pavimentación. Foto: Armando Prado / EL COMERCIO

En Tierra Mía hay algunas calles transversales adoquinadas, pero las vías principales, como la Camilo Orejuela (foto), requieren de pavimentación. Foto: Armando Prado / EL COMERCIO

valore
Descrición
Indignado 16
Triste 1
Indiferente 1
Sorprendido 0
Contento 35
Ana María Carvajal y EL COMERCIO DATA

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Décadas atrás, Tierra Mía era parte de la hacienda agrícola La Dolorosa y hoy es un barrio regularizado, ubicado al occidente de San Fernando, Guamaní y Paquisha, en el sur de Quito.

Sus habitantes cuentan que compraron los terrenos a lotizadores y levantaron en ellos mediaguas y casas. Luciano Calderón realizó la compra en 1993, luego se unió a los vecinos para regularizar el barrio.

El barrio tiene varias etapas que han ido regularizándose poco a poco. Como presidente de seis de ellas, acompañó el proceso hasta que las dos últimas -Tierra Mía 7 y 8- lograron su meta en el 2018. El 11 de enero pasado, sus habitantes recibieron lo más ansiado: las escrituras de sus lotes.

Las etapas como la 11, que se regularizaron hace más tiempo, tienen mayores avances: en la calle donde vive Calderón, por ejemplo, hay adoquinado y las casas tienen acceso a luz, teléfono, agua e Internet.


Pero en la etapa 7, donde vive Lorena Cuchipe, aún faltan servicios. Su vivienda, construida hace dos años, tiene energía eléctrica porque un vecino de la calle paralela le permitió hacer una conexión.

Para entrar a la casa se cruza por una vía irregular y terrosa, frente a un potrero. Ella y su esposo José Oto sueñan con que en esa franja, que los vecinos señalan le pertenece al Municipio, pronto haya un parque para los pequeños, como su hija Sara, de 7 años.

Tierra Mía es uno de los 36 barrios que en esta administración municipal completaron su proceso en la Unidad Regula tu barrio, de la Secretaría de Coordinación Territorial y Participación Ciudadana.

El secretario, Patricio Ubidia, subraya que las administraciones zonales con mayor informalidad son Quitumbe, Eloy Alfaro y Calderón. Cuando un barrio se regulariza, se notifica a las empresas de Obras Públicas y Agua Potable, por ejemplo, para que se realicen las obras necesarias.


En Tierra Mía hay una necesidad urgente. La gente viaja en las líneas de buses La Ecuatoriana y Quitumbe, que suben por las calles Camilo Orejuela y César Amable Viera. Trepan con dificultad por una calzada con asfalto desgastado y con baches.

Desde el límite entre el pavimento y la tierra deben subir a pie, hasta 12 cuadras, a barrios como Arbolito del Sur, Los Trigales, Juan Pablo, Fuerza Popular y La Dolorosa Alta. Los transportistas les han ofrecido llegar allá cuando haya una vía en buen estado.

En verano, la cuesta de tierra es polvorienta y escalarla es un reto para cualquier conductor, más para aquellos que andan en carros bajos. Pero en invierno suele convertirse en un camino casi intransitable.

Por ello, los vecinos esperan que la Epmmop incluya esas calles en su plan de pavimentación y también postularán por presupuestos participativos.

La actual Alcaldía revisó los barrios por regularizar y clasificó a 143 como prioritarios. Las ordenanzas para 12 de ellos, que incluyen temas como seguridad y trazados viales, está en espera para el segundo debate en el Concejo.

La Unidad Regula tu Barrio se creó en la administración de Augusto Barrera, en ella se completó el proceso para 308 asentamientos. En la Alcaldía de Mauricio Rodas, 361.

La edil Soledad Benítez, presidenta de la Comisión de Ordenamiento Territorial, dice que con la creación de esta unidad se instauró una política basada en el principio de un hábitat digno para la gente, según manda la Constitución, y que incluye el derecho a la propiedad y el acceso a los servicios.

Este trámite es necesario, pero es una cuestión de idiosincrasia en el país, según el urbanista Hernán Orbea. Señala que en varios ámbitos, como la vivienda, el transporte o el comercio, se cumplen procesos luego de haber empezado en la ilegalidad. “Nunca está la ley por delante y las acciones por detrás, sino al revés”, dice. El problema es que casi no cuenta la planificación, sino que se aplican soluciones reactivas.

En este tipo de asentamientos existen tres riesgos, según Orbea: de que no se registre el patrimonio familiar, que su barrio no sea reconocido como parte de la ciudad para ser atendido con infraestructura o vivir en una construcción insegura. Pero considera que los gobernantes deben intentar entender por qué la gente prefiere asumir estos riesgos a lidiar con el Estado y sus reglas.

La Unidad y la Comisión tramitan barrios con un mínimo de 11 lotes, con pruebas de que fueron comprados, que tienen al menos un 35% de consolidación (casas habitadas) y con antigüedad de mínimo 5 años.

Una prioridad, según Benítez y Ubidia, es el informe técnico que garantice que un barrio no está en zona de riesgo, salvo que este sea mitigable.

Aunque faltan vías y la luz no llega, a Cuchipe le gusta vivir en ese sector con amaneceres decorados con la nieve del radiante Cotopaxi, detrás de extensos sembríos. Sin embargo, solo al recibir sus escrituras pudo estar tranquila. Desde ese día “nos sentimos más dueños”.

En contexto

La Unidad Regula tu Barrio ha completado el proceso de 705 asentamientos humanos, en las últimas tres administraciones municipales. Esta entidad solo se encarga del trámite de propiedad de los predios en áreas consolidadas. No se incluyen invasiones.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (12)
No (5)