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Tregua de tres días Afganistán con motivo de fiesta religiosa

El alto al fuego se da por la celebración de Eid al-Adha, también llamado festival del sacrificio. Foto: AFP.

El alto al fuego se da por la celebración de Eid al-Adha, también llamado festival del sacrificio. Foto: AFP.

El alto al fuego se da por la celebración de Eid al-Adha, también llamado festival del sacrificio. Foto: AFP.

Los talibanes decretaron el martes 28 de julio del 2020 una tregua de tres días, con motivo de la fiesta musulmana del Aid al Adha a partir del viernes 31 de julio del 2020, y el gobierno afgano ordenó respetar ese alto el fuego a las fuerzas de seguridad.

El presidente afgano, Ashraf Ghani, declaró que espera que se inicien negociaciones de paz “directas” con los talibanes “en una semana”.

Es el segundo alto el fuego por parte de los insurgentes en algo más de dos meses.

“Todos los muyaidines [combatientes talibanes] deben cesar cualquier operación contra el enemigo durante los tres días y noches del Aid al Adha”, afirmó el portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, en un comunicado.

Pero cualquier ataque del “enemigo” supondrá el uso de la fuerza por parte de los rebeldes, advirtió.

El gobierno afgano reaccionó poco después y ordenó a “todas las fuerzas de seguridad y de defensa que respeten el alto el fuego”, declaró un portavoz del presidente Ghani.

En cambio, añadió, estas deberán “tomar represalias si los talibanes atacan a nuestras fuerzas o a nuestro pueblo”.

“Para demostrar el compromiso de nuestro gobierno con la paz, la República Islámica [de Afganistán] finalizará pronto de liberar a 5 000 prisioneros talibanes” , afirmó con anterioridad el jefe del Estado en un discurso en el palacio presidencial.

Dijo que con este gesto esperaba “el inicio de negociaciones directas con los talibanes en una semana ” .

Ashraf Ghani exhortó además a los insurgentes a aceptar “un alto el fuego permanente y completo” durante el tiempo que duren las conversaciones destinadas a intentar poner fin a casi 19 años de guerra en Afganistán.

“La pelota está ahora en el tejado de los talibanes y de la comunidad internacional”, señaló al respecto.

La disposición de Kabul para comenzar conversaciones de paz llega después de que los talibanes indicaran la semana pasada que también estaban preparados para negociar, al término de la fiesta musulmana.

En virtud del acuerdo firmado por Estados Unidos y los talibanes el 29 de febrero, todas las fuerzas extranjeras deben abandonar Afganistán en los próximos meses, a cambio de varias promesas de seguridad por parte de los insurgentes.

Las conversaciones debían comenzar en un principio el 10 de marzo, según el pacto. Pero se vieron entorpecidas debido a una situación política confusa en Kabul y al estancamiento en el proceso de intercambio de prisioneros.

El gobierno afgano dijo que algunos de los talibanes liberados están volviendo al campo de batalla. Los rebeldes exigían por su parte que el proceso finalice para volver a la mesa de negociaciones tras el Aid al Adha.

Mientras, los enfrentamientos continuaron en el país, con ataques casi diarios de los talibanes contra las fuerzas de seguridad.

Los rebeldes ya habían decretado un alto el fuego de tres días en mayo, al final del mes sagrado del ramadán.

Las tropas gubernamentales habían respetado igualmente esta tregua, que se rompió rápidamente con la reanudación de mortíferos ataques de los rebeldes.

Desde la firma del acuerdo, murieron 3 500 soldados afganos, según el presidente Ghani, que añadió que igualmente fallecieron 775 civiles y 1 609 resultaron heridos.

La Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán ha culpado a los talibanes de casi la mitad de las víctimas civiles durante la primera mitad de 2020, y atribuyó menos de una cuarta parte a las fuerzas afganas.

La violencia, que ha desviado recursos vitales y la atención de la pandemia de coronavirus que ha asolado al país, también ha dejado cientos de niños muertos y heridos.

Más temprano el martes, el líder talibán Haibatullah Ajundzada criticó al ejército estadounidense por recientes ataques aéreos contra combatientes que fueron lanzados como represalia a ataques insurgentes.

Dijo que “frecuentes ataques de drones, bombardeos y ataques de artillería injustificados ” podrían crear obstáculos para acabar con la guerra más larga de Estados Unidos.

Estados Unidos celebró el nuevo alto el fuego decretado entre el gobierno afgano y los talibanes, y expresó su deseo de que las conversaciones de paz se inicien rápidamente.

“Doy la bienvenida a los anuncios de un alto el fuego” para el viernes, con el comienzo de la fiesta musulmana del Aid al Adha, declaró Ross Wilson, un alto diplomático estadounidense en Kabul. “Espero que las dos partes cumplan sus compromisos y comiencen rápidamente negociaciones interafganas” , escribió en Twitter.