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Las lluvias y erupciones continúan

La furia de la naturaleza sigue pasando factura en Haití, Colombia, Costa Rica, Indonesia y otras naciones.

El paso del huracán Tomas el fin de semana agravó la situación sanitaria en Haití, donde dejó 20 muertos en un país devastado por una epidemia de cólera que hace estragos entre los más de 1,3 millones de haitianos que perdieron sus hogares en el sismo de enero.

Ayer, el Ministerio de Salud dio cuenta de 544 muertes por cólera y más de 8 000 hospitalizaciones en todo el país, y teme un agravamiento de los contagios, pues las lluvias provocaron inundaciones y crecidas de ríos, y el mal se transmite principalmente por aguas contaminadas.

El balance del huracán Tomas aumentó a 20 muertos, 36 heridos y cerca de 6 000 familias damnificadas, indicó la Protección Civil haitiana. La región más afectada fue el departamento de la Grand’Anse, en el sudoeste del país, con siete muertos y siete desaparecidos. Unas 900 casas fueron destruidas y 5 000 dañadas en este departamento, que registra asimismo casi 6 000 familias damnificadas, agregó la agencia de socorro, precisando que fueron evacuadas 36 000 personas.

En Indonesia, al menos 158 personas murieron a causa de la erupción del volcán Merapi en la isla de Java, que comenzó el 26 de octubre. Ayer el volcán continuó emanando lava, que produjeron una nube de cenizas. La erupción causó en los últimos días la cancelación de varios vuelos.

En Colombia, la alerta por las lluvias continúa. Allí el temporal afectó a 28 departamentos, 515 municipios, mató a 108 personas y 1 119 000 están damnificadas.

Costa Rica intenta restablecer la normalidad tras una semana de cruento temporal que dejó 27 muertos, seis desaparecidos y miles de damnificados.