Personas quedan atrapadas en casas inundadas por río…
Guayaquil: 907 vehículos han sido retenidos desde el…
Exministro de Salud está aprehendido en la Unidad de…
El inicio del toque de queda se alerta en Ibarra con…
Una antigua sirena se activa cada noche para anuncia…
Morona Santiago tiene varias vías cerradas por derrumbes
La vía Intervalles estará inhabilitada hasta las 18:…
609 nuevos casos de covid-19 se registran en Ecuador…

Estudiantes y profesora muertos en explosión iban a atacar a festival de teatro en Bogotá

Los dos estudiantes y una profesora que murieron el mes pasado en Bogotá cuando manipulaban explosivos tenían el objetivo de cometer un atentado contra el Festival Iberoamericano de Teatro, que se celebró en la capital colombiana del 23 de marzo al 8 de abril, según una investigación conocida hoy.

El caso ocurrió el 25 de marzo, cuando una explosión produjo la muerte de las tres personas y graves daños en varias casas de un barrio de la localidad (distrito) de Suba.

La Policía dijo en su momento que los dos estudiantes de la Universidad Pedagógica de Bogotá y una profesora de colegio se encontraban fabricando explosivos.

En el lugar se hallaron panfletos alusivos a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y a un grupo, hasta ahora desconocido, que dice seguir las ideas de Jaime Bateman, quien murió en 1983 y en 1970 fundó el Movimiento 19 de Abril (M-19), organización guerrillera que se desmovilizó en 1990.

Según el diario El Tiempo, investigadores de la Fiscalía General establecieron que los jóvenes habían dicho a sus familiares que el 24 de marzo asistirían a actividades del Festival Iberoamericano de Teatro, por lo que una hipótesis que gana fuerza es que pensaban atentar contra el certamen cultural.

Familiares de los estudiantes y la profesora coincidieron en afirmar que a ninguno de ellos les gustaba el teatro, por lo que en los últimos días han crecido las sospechas de que sus intenciones de asistir a una obra obedecían a un plan terrorista.

Un investigador del caso, cuya identidad no fue divulgada, relató al periódico que los dos estudiantes, de 20 y 22 años, y la profesora, de 24, no estaban fabricando bombas artesanales como las que habitualmente se usan en las protestas estudiantiles, sino explosivos de alta potencia.

Expertos en explosivos dijeron que la estructura de la casa amortiguó la onda expansiva.

Esa vivienda, donde vivía una de las víctimas mortales, quedó prácticamente destruida, mientras que ocho residencias del vecindario deben ser demolidas por los daños estructurales que sufrieron.