23 de febrero de 2019 00:05

La morosidad de los hipotecarios del BIESS alcanzó 6,49%; la de la banca privada es de 2,78%

Los clientes del Banco de los afiliados pueden acceder al refinanciamiento de su deuda con la entidad financiera.

Los clientes del Banco de los afiliados pueden acceder al refinanciamiento de su deuda con la entidad financiera. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

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Patricia Carolina González

En 2015, Juan Torres adquirió un crédito hipotecario del Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) por USD 62 000, para la compra de una vivienda nueva en Sangolquí, al oriente de Quito. Cada mes debía cancelar una cuota de USD 568.

Cuando le otorgaron el préstamo trabajaba para una empresa de construcción y servicios petroleros, firma que cerró en noviembre de 2015. A los dos meses, Torres ingresó a otra compañía petrolera en el Perú y durante un año canceló el crédito mediante depósito en el Banco del Pacífico.

Tras el cierre de esta otra compañía retornó al país en diciembre del 2016 y desde entonces no ha cancelado las cuotas del crédito inmobiliario. Cree que la edad (46 años) y el no tener un título universitario han dificultado que encuentre un trabajo formal.

Entre dos y tres veces al año, el Banco de los afiliados le ha llamado para cobrar. “Mi temor es que se efectúe el proceso de coactiva. La deuda es por USD 12 000”. No ha querido refinanciar el préstamo con la entidad porque para ello debe cubrir una parte de la deuda y no cuenta con el dinero.


El exafiliado calcula que necesitaría más de USD 1 500 para hacer el trámite. Por eso, evalúa vender la propiedad en la que actualmente vive con su esposa y dos hijos.

En diciembre del 2012, la tasa de morosidad de la cartera hipotecaria del Biess se ubicaba en 0,99%. Desde entonces el indicador no ha dejado de ascender hasta cerrar el año pasado en 6,49%, superando en más del doble a la morosidad en créditos inmobiliarios de la banca privada (ver gráfico).

El presidente del Consejo Directivo del IESS, Paúl Granda, señaló que la próxima semana el Consejo espera conocer un plan del Biess para reducir la morosidad, que a su juicio genera “ciertas alarmas”.

La exgerenta del Biess, Eva García, reconoció en enero de 2019 el deterioro de la cartera hipotecaria. La entonces funcionaria dijo que no existía un cruce de información con el buró de crédito. A esa fecha la cartera vencida sumaba USD 400 millones.

El presidente Lenín Moreno anunció este mes un programa de refinanciamiento para deudores con la banca pública. Indicó que con el cambio de condiciones, el Biess podría extender el plazo hasta 30 años.

Otra usuaria de la entidad financiera, Nelly Zapata, de 38 años, también cayó en mora al quedarse sin trabajo. No le renovaron el contrato en la empresa pública en la que trabajó hasta los primeros meses del 2016. Para entonces venía pagando un crédito con el Biess, que le financió la compra de un departamento usado, en el sur de Quito, por USD 23 000, en el que vive con su familia.

Actualmente adeuda cerca de USD 8 000. Su caso pasó a coactiva en julio de 2018. Le dieron un plazo para cancelar al menos USD 2 000 y así evitar que le embarguen la propiedad. El monto restante deberá pagarlo en 24 meses, junto a la cuota del crédito.

El desempleo no es el único factor por el que los clientes se atrasan en el pago de un crédito. Para José Orellana, exasesor de la multinacional financiera McKinsey & Company, la caída del mercado inmobiliario es otra variable.

El experto señala que ciertos clientes acceden a una segunda vivienda para colocarla en renta y comúnmente se paga con el pago del arriendo. Al pasar varios meses sin alquilarse, las personas caen en mora.

Orellana no cree que la situación mejore en el corto plazo, debido a los anuncios de recortes de personal en el Estado.

Esteban Serrano, profesor de Finanzas del Business School de la Universidad San Francisco de Quito, tiene varias hipótesis sobre el acelerado incremento de la morosidad. Una es que la cartera de la entidad es de mayor interés social y, por ende, “más vulnerable a épocas de economía en recesión”.

En segundo lugar, “una pobre administración de la recuperación” de cartera. Añadió que, por el contrario, la banca privada es más proactiva a la hora de reestructurar deudas, puesto que responde a intereses de accionistas y privados.

Jaime Rumbea, director de la Asociación de Promotores de Vivienda del Ecuador, recordó que, además de la garantía del inmueble, el Biess puede echar mano de instrumentos para evitar la morosidad como el seguro de desempleo o la cesantía, por lo que atribuye este problema a temas operativos y administrativos del banco.

Este Diario consultó al Biess sobre las gestiones de cobro. La entidad dijo que estaba procesando las respuestas.

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