28 de diciembre de 2020 00:00

Monigotes son parte de la nueva normalidad que trajo el covid-19

En la calle 6 de Marzo y sus alrededores, en el centro de Guayaquil, las figuras miden hasta dos metros de altura

En la calle 6 de Marzo y sus alrededores, en el centro de Guayaquil, las figuras miden hasta dos metros de altura. Foto: Diego Pallero / El Comercio

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Yadira Trujillo
y Alexander García (I)

Un personaje de color verde y mirada agresiva se exhibe en las principales ciudades del país. Se trata de una figura que representa al coronavirus. Es la idea más popular entre los tradicionales monigotes para despedir al 2020, aunque este fin de año la quema de figuras está prohibida.

También venden al futbolista Diego Armando Maradona y al expresidente Abdalá Bucaram, además de otros políticos.

“Eso es lo que más se llevan los clientes”, comentaron comerciantes de monigotes en Quito, quienes trasladaron las figuras desde Guayaquil.

Ayer llegaron más productos hasta el complejo del Deportivo Quito, en donde la Asociación Senderos de Carcelén se organizó para ofrecer las figuras, que en años anteriores exhibían sobre las veredas.

Atenderán de 08:00 a 21:30, hasta el jueves. Adquirieron la mitad de mercadería que compraban hasta el 2019, dijo Graciela Cóndor, representante.

Por la prohibición de quema de monigotes en espacio público, los vendedores optaron por figuras medianas y pequeñas, contó Dayana Toapanta.

En el Puerto Principal, aseguró, este 2020 los costos se elevaron, ya que según les indicaron en esa ciudad, el quintal de papel periódico, principal material, pasó de USD 15 a 40. Ellos ofrecerán muñecos de entre USD 8 y 100.

El Municipio de Guayaquil ratificó que la comercialización de monigotes está permitida. Aunque su quema para despedir el año fue prohibida en una disposición del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional, el lunes.

“Es obvio que la gente va a comprar menos, si no los puede quemar; pero la venta está autorizada”, sostuvo la alcaldesa Cynthia Viteri. “El toque de queda es desde las 22:00, significa que no se puede salir a la medianoche a quemarlos”.

La 6 de Marzo, en el centro-sur de Guayaquil, es la calle donde nació la tradición artesanal de los monigotes. Allí ha ido creciendo y consolidándose por 57 años. Los comerciantes proponen que se destruya, sin fuego, los años viejos de papel, pintura y engrudo.

La Asociación de Muñequeros Vendedores de la 6 de Marzo realizó una demostración de su idea. Niños y adultos golpearon a un muñeco verde, con la forma del virus, como una piñata, con palos.

“Enfatizamos: podemos despedir el 2020 con un monigote, pero sin usar fuego, gasolina, ni petardos”, explicó Charles Bonilla, de la asociación.

La idea es respetar las disposiciones de las autoridades gubernamentales, dijo. “La destrucción de este año desagradable, a través del muñeco, se puede hacer en la sala, en un patio o en el portal de la casa”.

La prohibición de la quema de los viejos, más la recesión económica por la pandemia, ha golpeado este año a comerciantes. Hasta antes de Navidad, los artesanos de la 6 de Marzo solían vender un 25% de su producción, pero hasta el sábado llegaron al 10%.

Sus esperanzas están puestas en los últimos días del año. El precio de los muñecos va de USD 2 a 200 (de 2 metros).

Entre la avenida 6 de Marzo y sus alrededores, en 20 cuadras, fueron censados 1 200 artesanos y vendedores. Podrían generar aglomeraciones, como en años anteriores.

“Solo deben vender a personas que vengan con mascarilla. La vía no se va a peatonalizar, ni siquiera los últimos días del año”, advirtió el vicealcalde de Guayaquil, Josué Sánchez.

La Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) se encargará del control junto con personal de la Dirección de Justicia y Vigilancia, Policía Nacional y los agentes metropolitanos.

El Cabildo prohibió además la venta de años viejos de más de 2,5 metros de altura y la toma de fotos con las figuras, para prevenir focos de contagio.

En Quito, a través de la Resolución A-095, del 15 de este mes, el alcalde Jorge Yunda prohibió la venta de pirotecnia y la quema de monigotes en el espacio público.

El Municipio informó que la sanción es una multa, que empieza con USD 100 y puede llegar a 800, según el daño causado a calles o aceras. Así lo establece el Código Municipal, que dicta una multa de dos salarios básicos para quienes quemen llantas o cualquier otro material en la vía pública.

En el cantón Durán, el Municipio aclaró que la quema está prohibida en el espacio público, mientras que en terrenos privados sí está permitido, respetando las normas de bioseguridad. El alcalde Dalton Narváez dijo que era necesario reactivar la economía y apoyar al artesano.

Autoridades del Cabildo quiteño se reunirán hoy con el COE nacional. Decidirán si se permitirá la venta de monigotes durante los últimos días del año en la urbe. Así lo informó la Agencia Metropolitana de Control (AMC).

Eso preocupa a comerciantes que ya adquirieron años viejos o que invirtieron en su fabricación, como Fabián Herrera. Desde hace 40 años, con su familia, elabora monigotes.

El hombre invirtió USD 6 000 y teme quedarse con gran parte de los 700 muñecos que elaboró. Oferta algunos en la avenida de La Prensa; pero el local principal, atendido por su hijo, está en la plaza Santa Clara, en el Centro Histórico.

No es el único afectado. El Palacio de la Careta, abierto hace 50 años, vendía el 20% de la producción entre octubre y el 26 de diciembre. Y un 80% se iba hasta el último día del año, recuerda su propietario, Vicente Paredes. Este año, no se ha vendido ni el 5%.

El jueves 31, incluso en la noche, la Secretaría de Seguridad encabezará operativos para vigilar que se cumplan las reglas.

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