8 de mayo de 2018 00:00

Ministerio de Salud ya maneja los planes de prevención de drogas

El Cetad de la capital está en las calles Pablo Guevara y Antonio Sierra, en La Vicentina. Funciona desde el 2013. Foto: Víctor Muñoz/ EL COMERCIO.

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Valeria Heredia
Redactora (I)
jheredia@elcomercio.com

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El consumo de drogas y de alcohol rompe con un aspecto básico en la vida de una persona: su rutina. No comer o no dormir por consumir es parte de la dinámica de ese mundo. Retomar esos hábitos es el paso uno para la rehabilitación.

Esto es parte del trabajo del Centro Especializado en el Tratamiento a personas con consumo problemático de Alcohol y otras Drogas (Cetad), de Quito. En el país hay 12 espacios de residencia; formaron parte de la extinta Secretaría Técnica de Prevención Integral de Drogas (Seted).

La entidad se disolvió tras el Decreto Nº 376 -firmado por el presidente Lenín Moreno el 23 de abril del 2018- que establece que los ministerios de Salud y del Interior se hagan cargo de sus competencias.

Entre las funciones de Salud están regular, coordinar y controlar la implementación de procesos intersectoriales de prevención de tráfico y consumo de drogas con un enfoque centrado en la persona. Y articular con programas de prevención integral de la red pública y privada de atención.

En este último están los 12 Cetad, 743 centros ambulatorios y 45 intensivos. Así lo precisó Carlos Díaz. Es el gerente de Salud Mental del Ministerio de Salud, quien mencionó que el proceso de transición para asumir las competencias avanza con reuniones entre funcionarios de ambas entidades.

Díaz anota que este cambio no es sorpresivo. Según la Constitución, el consumo de drogas es un tema de salud pública, por lo que la Cartera coor­dinaba con la Seted y otras secretarías. Con ellos elaboraron el Plan Nacional de Prevención Integral y Control del Fenómeno Socioeconómico de las Drogas, entre otros.

Este plan, presentado en enero de este año, detalla acciones contra el uso y consumo de drogas, hasta el 2021.

Alex (nombre protegido) ingresó hace casi cinco meses al Cetad La Vicentina. Tiene 26 años y desde la adolescencia consume drogas. Tocó fondo –asegura– ya que por estas sustancias robó, hizo daño a su familia y llegó a lastimarse.

Estas tres acciones y el mendigar en la calle le llevaron a decidir ir a ese espacio para recuperar su vida. El primer paso para rehabilitarse del consumo de sustancias es la voluntariedad. Así lo dice Mayra Villacrés, terapeuta ocupacional de ese Cetad, que acoge a 45 hombres de 18 años en adelante.

En este centro se brindan servicios como trabajo social, terapia, psicología, enfermería, medicina, psiquiatría y farmacia. El tiempo de estancia promedio es de seis meses. Todo depende de la situación del paciente. Otros reciben terapias de forma ambulatoria.

Alex, por ejemplo, espera culminar todo el tratamiento. Aunque –reconoce– quiso salir cuando apenas había cumplido dos meses. Su familia le apoyó y se quedó.

Él sabía que no estaba preparado para dejar el centro. Se enojaba con facilidad y eso le hacía vulnerable en las calles.

Luego del segundo mes, los internos pueden salir y realizar actividades con la supervisión de operadores o trabajadores del Cetad. Y cada 15 días visitan a sus familiares. Eso es parte del tratamiento, ya que se busca que estrechen nuevamente lazos fuera del centro.

La rehabilitación de quien consume drogas incluye la ocupación del tiempo. En el centro hay terapias individuales y grupales, deportes, talleres de manualidades, juegos de mesa, horas de descanso y de ocio, señala la terapeuta.

Los internos tienen horarios de comida, de terapia (equivalente a una jornada de educación o de trabajo) y tiempo libre. “Muchos pacientes ni dormían porque estaban consumiendo. Buscamos que restablezcan una rutina diaria”.

Alex, de 26, y Pablo, otro interno, de 33 años, están en ese proceso. Las drogas hicieron que pidieran comida en las calles. Lo hacían pese a que tenían un techo y comida caliente en sus hogares. Ambos buscan retomar sus vidas.

La atención a pacientes como ellos está garantizada. Así lo resolvió el Comité Interinstitucional de Prevención de Drogas, presidido por Verónica Espinosa, ministra de Salud. Otros delegados que participan son de las carteras de Justicia, Educación, del Interior e Inclusión Económica y Social.

La prevención es un eje que se fortalecerá desde Salud. En el 2017, la Seted ejecutó USD 46 418 (rendición de cuentas 2017) de recursos intersectoriales para estas acciones.

En esta semana se espera la llegada de expertos internacionales para que trabajen en el plan de prevención.

Las carteras de Salud y del Interior tendrán 90 días, a partir del Decreto, para culminar con el proceso de transición de competencias. Un administrador, dispuesto por el Ministerio de Finanzas, se encarga de definir los recursos, el traspaso de personal y de bienes.

Hasta que eso ocurra, Alex y Pablo seguirán con su tratamiento. Quieren superar todo el impacto del consumo.

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