6 de octubre de 2019 23:00

Militares boinas rojas y vehículos blindados del Ejército, en el Palacio de Carondelet

El Palacio de Carondelet, en el Centro Histórico de Quito, luce resguardado por militares. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

El Palacio de Carondelet, en el Centro Histórico de Quito, luce resguardado por militares. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

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Redacción El Comercio

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Vehículos blindados del Ejército ingresaron la noche de este domingo 6 de octubre del 2019 al Centro Histórico de Quito, cuando rige un estado de excepción que otorga tareas especiales a las FF.AA. en Ecuador.

Los blindados son unidades motorizadas Urutu EE-11, de fabricación brasileña, diseñados para traslado de personal militar, que cuentan con una escotilla, y pueden ser usados como equipo de defensa con la adaptación de armamento antiaéreo.

Este Diario verificó, cerca de las 21:00, que dos de esos vehículos militares se aparcaron sobre la calle Chile, entre García Moreno y Benalcázar, junto a la fachada norte del Palacio de Carondelet. Los blindados se encontraban sin armas.

Militares y blindados en los alrededores del Palacio de Carondelet la noche del domingo 6 de octubre del 2019. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Militares y vehículos blindados Urutu EE-11 del Ejército en los alrededores del Palacio de Carondelet la noche del domingo 6 de octubre del 2019. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO


La irrupción en la ciudad de “tanquetas” con pintura camuflaje militar en el blindaje causó sorpresa y fue reportada en redes sociales, al cumplirse el cuarto día de incidentes en Ecuador, contra las medidas económicas del Gobierno de Lenín Moreno, que desde el jueves provocaron la suspensión del servicio de transporte (buses urbanos, interparroquiales e interprovinciales y taxis), el cierre de vías en la Sierra por parte del movimiento indígena y protestas de sectores sociales.


El ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, al responder a la inquietud de redes sociales, dijo el domingo que no están haciendo uso de esos vehículos. “No existen ningunas tanquetas. Lo que han existido son los blindados que son parte del equipamiento policial. Fuerzas Armadas no ha entregado, no ha participado y no tiene concebido hasta el momento la utilización de ese material”, dijo.

En la esquina de las calles Chile y Benalcázar, el teniente coronel Fuertes, boina roja de las Fuerzas Especiales del Ejército, señaló que los vehículos llegaron al Centro de Quito para “movilidad” y que uniformados boinas se encuentran en los alrededores del Complejo Presidencial, desde el 3 de octubre, “dando protección a la población”.

Militares con boinas rojas en la Plaza Grande el domingo 6 de octubre del 2019. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Militares con boinas rojas en la Plaza Grande el domingo 6 de octubre del 2019. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

Luego Fuertes, paracaidista del arma de Infantería del Ejército, recomendó a la prensa ir a la casa, por la lluvia, mientras otros militares de ese cuerpo de élite caminaban hacia el norte, guiando a tres reporteros hacia la esquina de las calles Benalcázar y Mejía, donde se cerró el paso.

A la misma hora, en cadena nacional, el ministro Jarrín, resaltaba que las Fuerzas Armadas tienen el monopolio exclusivo de la fuerza, “más aún ahora que estamos en un estado de excepción”.

vehículos militares en el Centro Histórico de Quito. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO

vehículos militares en el Centro Histórico de Quito. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO


Jarrín, general en retiro y exjefe del Comando Conjunto, cuestionó la retención de militares y de policías en comunas indígenas en Nizag (Chimborazo) y en Lasso (Cotopaxi). Para él, es un “irrespeto a la autoridad, a la Ley y a lo que representan policías y los miembros de las Fuerzas Armadas”.

En su intervención en la televisión, el Ministro de Defensa aseguró que “la ciudad de Quito tiene absoluta normalidad. Se está mal interpretando y se está dimensionando en otra forma lo que está ocurriendo en vías tanto en el sur como en el norte. Están destruyendo propiedad pública y los abastecimientos”.

En el Centro Histórico de Quito la noche de este domingo se intensificó la lluvia y la restricción de circulación. Vallas metálicas, concertinas barbadas (rollos de alambre con cuchillas) y uniformados impedían, a una cuadra a la redonda, el acceso a la Plaza Grande, donde se encuentran el Municipio de Quito, la Catedral, la Casa de Gobierno y decenas de negocios. Desde las barricadas policías alertaban que “está prohibido hacer fotos”.

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