24 de abril de 2020 14:29

La mendicidad volvió a los semáforos de la capital

Los limpiadores de parabrisas y personas en situación de calle piden limosnas volvieron a los semáforos e intersecciones de Quito debido a la necesidad que viven en plena emergencia por el covid-19. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

Los limpiadores de parabrisas y personas en situación de calle piden limosnas volvieron a los semáforos e intersecciones de Quito debido a la necesidad que viven en plena emergencia por el covid-19. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

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Sara Ortiz

Los limpiadores de parabrisas y las personas que piden limosnas volvieron a los semáforos e intersecciones de Quito. Se los ve solos o acompañados por niños.

Estas escenas comunes hasta antes de la cuarentena se repiten de nuevo en medio de la emergencia sanitaria, este viernes 23 de abril del 2020. "Ayúdeme con cualquier monedita", "un pancito para comer", ¿Socio, le limpio el parabrisas?", repiten. Todos justifican su presencia en la calle por la necesidad de llevar pan a su mesa y alimentar a sus niños, a quienes cargan en hombros o en brazos e intentan protegerlos del contagio con el virus covid-19 con mascarillas o retazos de telas.

En la avenida 10 de Agosto, en el sector de El Ejido, un grupo de personas en situación de calle aprovecha que casi no hay circulación de personas para lavar su ropa y para bañarse en una pileta cercana al colegio Eugenio Espejo. Más al sur, cerca del puente del río Machángara, un grupo de cuatro personas pide monedas a los conductores que paran en ese semáforo. Unas personas bajan sus ventanas y les extienden unos centavos, otros conductores pasan de largo. 

En el norte de la urbe es igual: limpia parabrisas, mendigos, carameleros, malabaristas y hasta personas disfrazadas que ofrecen cualquier performance a cambio de dinero. En Quito, según el Patronato San José, hay 10 000 personas en situación de calle, quienes cuentan con un albergue. Sin embargo, en las esquinas hay personas sin hogar y también personas pobres que sí tienen un techo, pero subsisten de las ventas ambulantes o de la buena voluntad de los conductores.

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