30 de octubre de 2018 12:47

Masacre de El Tandil, un año sin justicia del crimen que se atribuyó a ‘Guacho’ pero apunta a agentes en Tumaco

Habitantes de Tandil lloran la muerte de sus seres queridos en el sepelio de los campesinos masacrados, en octubre de 2017. Foto: Manu Brabo

Habitantes de Tandil lloran la muerte de sus seres queridos en el sepelio de los campesinos masacrados, en octubre de 2017. Foto: Manu Brabo

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Redacción Elcomercio.com

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Los habitantes de El Tandil protestaban contra la erradicación forzada de cultivos de coca el 5 de octubre de 2017 cuando un ruido de metralla los dispersó. Siete dirigentes cocaleros murieron acribillados y medio centenar de campesinos resultaron heridos, en esa zona de Tumaco, Colombia, cerca de Ecuador. Ha pasado más de un año y sigue la impunidad.

En Tumaco, departamento de Nariño, miles de familias viven del cultivo de hoja de coca. Aquel 5 de octubre hicieron un cordón para evitar que la Policía Antinarcóticos ingresara a sus campos. Resistieron algunas horas y, en un punto, los habitantes del sector escucharon disparos.

El Ejército de Colombia atribuyó las muertes a ‘Guacho’ y su grupo disidente. En palabras que se han instalado en el imaginario, sería aquella la primera masacre del llamado Frente Óliver Sinisterra. “Lanzaron al menos cinco cilindros bomba contra los integrantes de la Fuerza Pública y contra la multitud, que se encontraba en el lugar, y luego atacaron con fuego indiscriminado de fusiles y ametralladoras a los manifestantes y a las autoridades”, se divulgó en un comunicado del Ministerio de Defensa de Colombia, en octubre del 2017 y la prensa se hizo eco.


Sin embargo, la versión de las fuerzas del orden dista de los testimonios entregados por testigos en la localidad. Según los habitantes, fue la Policía Antinarcóticos la que abrió fuego contra los campesinos. “Nos encontrábamos en la zona del río Mira donde prácticamente sucedió esa masacre. Estábamos intentando dialogar con la Policía y el Esmad (Escuadrón Móvil Antidisturbios), estaban ahí para llegar a un acuerdo como campesinos sobre la erradicación. Habíamos por ahí unos 20 a 30 líderes intentando hablar con ellos, bregando a ver cómo organizábamos”, dijo José de la Cruz a Noticias Caracol.

“Ellos nos comenzaron a disparar sin ningún motivo, sin ninguna razón. Los policías nos dispararon a nosotros, los campesinos, a los mediadores, a los que estábamos bregando a mediar para que viéramos a ver cómo organizábamos lo de la erradicación”, agregó el habitante del poblado.

Un video de lo ocurrido ese día no muestra explosiones por cilindros de gas. La estación de televisión colombiana Citytv obtuvo imágenes captadas en El Tandil, en las que se ve a los cocaleros discutiendo con la Policía. Segundos después se escucha una ráfaga de disparos y se ve cómo los habitantes de la zona intentan mantenerse a salvo de las balas.

Video: YouTube, cuenta: EL TIEMPO


La Defensoría del Pueblo de Colombia aseguró días después que, con base en los testimonios recogidos, el involucramiento de agentes de la Policía Antinarcóticos en la masacre era una posibilidad. Entonces, se formó una comitiva de observadores para realizar una verificación de la zona.


Miembros de Naciones Unidas, de la Organización de Estados Americanos y periodistas estuvieron en el recorrido. Pero la actitud de los uniformados frente a la comitiva generó aun más preguntas.

Un grupo de indígenas, junto con miembros de la ONU y la OEA, se adelantaron para buscar el cuerpo de un miembro de la comunidad que, según los habitantes, habían divisado el día anterior. La Policía les informó que no podían pasar y, poco después, lanzó granadas aturdidoras y dispararon balines de goma contra la comitiva.

El sitio ¡Pacifista!, una sección de Vice Colombia dedicada al proceso de paz, estuvo presente. Según denuncias que recibieron de los indígenas de la zona, poco antes de la llegada de los organismos, la fuerza pública habría estado cortando árboles en la zona. En estos árboles, aseguran los pobladores, había todavía rastros de balas y esquirlas.

Video: YouTube, cuenta: Noticias Uno Colombia


En diciembre de 2017, la Fiscalía de Colombia anunció que se imputarían cargos contra el capitán a cargo del Núcleo Delta de la Policía y el mayor que dirigía el pelotón Dinamarca I del Ejército por “delitos de homicidio agravado y homicidio agravado tentado en calidad de autores, por posición de garantes”.

Pero en medios de comunicación aún se hace referencia a la masacre como la primera acción de violencia perpetrada por ‘Guacho’ y su grupo Óliver Sinisterra.

Casi 13 meses después del ataque, ni la Fiscalía ni la Procuraduría de Colombia han entregado los resultados finales de la investigación. Hasta el momento, ningún uniformado ha sido condenado por la justicia ni sancionado administrativamente. La población de Tumaco todavía espera justicia por los suyos.

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