10 de enero de 2020 00:00

La Mancomunidad de Tránsito del Norte enfrenta divisiones

El futuro de los agentes civiles de tránsito de Pedro Moncayo (Pichincha) es incierto. Foto: Washington Benalcázar / EL COMERCIO

El futuro de los agentes civiles de tránsito de Pedro Moncayo (Pichincha) es incierto. Foto: Washington Benalcázar / EL COMERCIO

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La amenaza de desintegración ronda en la Mancomunidad de Tránsito de la Región Norte. La organización -creada el 24 de diciembre del 2014- está conformada por 15 municipios de Esmeraldas (3 cantones), de Carchi (5), de Imbabura (6) y de Pichincha (1).

Hay incertidumbre sobre su futuro luego de que el cantón Pedro Moncayo, de Pichincha, presentara hace dos meses un pedido para separarse formalmente de la organización.

El dilema cobró fuerza cuando los burgomaestres de Espejo, Montúfar y Mira, del Carchi, también solicitaron los requisitos para desvincularse.

Según Andrés Ponce, alcalde de Montúfar, hay malestar porque no se ven obras. Pero sí las multas y los controles viales que se planifican desde Ibarra, comenta. Ahí es la sede principal de la Empresa de Movilidad del Norte (Movidelnor).

Para Juan Manuel Mantilla, gerente de Movidelnor, que administra y controla el tránsito de la mancomunidad, el pedido de dimisión de algunos cantones socios es un tema político antes que técnico.

La Mancomunidad de Tránsito del Norte enfrenta divisiones


Asegura que varios alcaldes habrían ofrecido durante la campaña electoral separarse de la organización regional, acogiendo los pedidos de transportistas y ciudadanos, que no están de acuerdo con los controles de tránsito.

La salida de Pedro Moncayo se resolverá el 17 de enero próximo, en Ibarra, durante una asamblea general. Los alcaldes de los 15 cantones deberán decidir el pedido.

Virgilio Andrango, alcalde de Pedro Moncayo, confía en que podrá abandonar la mancomunidad. Asegura que varios de sus colegas del Carchi, que están inconformes, le han ofrecido su apoyo.

En la cita, además, Movidelnor presentará un informe sobre los ingresos económicos e inversiones que se han realizado en las 15 jurisdicciones.

Andrango reconoce que la desvinculación de su cantón fue una oferta que hizo durante su campaña política.

“Llegué a la Alcaldía -de Pedro Moncayo- con un plan de trabajo en el que ofrecí dejar la mancomunidad. Nosotros queremos administrar y manejar el tránsito con autonomía. Es un clamor de los ciudadanos y de los transportistas”, asegura.

También considera que los recursos económicos que genera Pedro Moncayo -por concepto de multas, entre otros- no se invierten en el cantón.

Para Mantilla hay un desconocimiento de las autoridades cantonales respecto del funcionamiento de Movidelnor.

Una de las ventajas de la mancomunidad es que los que tienen mayores recursos apoyen a los que tienen menos. Así se explicó el 17 de diciembre pasado, en una reunión convocada por la Empresa de Movilidad, en Huaca (Carchi).

En el caso de Montúfar, explica Mantilla, se generan USD 12 000 cada mes por temas de tránsito y asignaciones del Estado. Sin embargo, el gasto corriente asciende a USD 30 000. La diferencia es cubierta con los recursos que maneja la entidad regional.

El presupuesto anual de Movidelnor es de USD 16 millones. De esos, 13 millones provienen de ingresos de la empresa, por concepto de matriculación, gestión del tránsito (multas), entre otras. El resto corresponde a asignaciones que realiza el Estado.

Mantilla asegura que en los ocho meses de gestión han tenido que realizar ajustes. Uno de ellos fue reducir el número de agentes civiles.

Explica que hasta diciembre último había 511 agentes para los 15 cantones. Sin embargo, para este nuevo año no se les renovó el contrato a 45.

Ellos pertenecen a la cuarta promoción, que se graduó el 14 de septiembre del 2018. En total se incorporaron 211 uniformados. Sin embargo, Mantilla explica que solo se requieren 117, según un informe del 2017 de la empresa. Ese año se hizo el llamado a los aspirantes de esta última promoción.

Uno de los uniformados en quedar al margen es Álex Simbaña, quien prestaba servicio en Pedro Moncayo. Ahí había 23 agentes, ahora son 12. Sim­baña no sabe cómo pagar el préstamo de USD 10 000 que hizo para cubrir gastos del curso, uniformes, garantías y otros egresos.

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