27 de June de 2009 00:00

Kadaré, la lucidez contra el miedo

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Redacción Cultura y   DPA     
cultura@elcomercio.com

Este es un hombre nacido en una república de triste y paradójico destino. Enclavada física y espiritualmente  en los  montes Balcanes,  esta nación  ha sufrido el peor de los  destinos: una serie de invasiones sucesivas  y la división  interna.
 
Este hombre ha nacido en medio de una dictadura que ha instaurado un régimen de terror.  Este hombre siente  ese poder como un oscuro  fantasma   que vigila todos sus movimientos, incluso los que no ha dado.  Sobre todo los que no ha dado.

Así que un buen día este hombre escribe  una novela sobre esa  realidad irrespirable. Esa pieza,  titulada  ‘El palacio de los sueños’,  sería el primer gesto por el cual  el mundo volvería  la vista sobre ese escritor,  joven a la sazón (27 años), de nombre Ismail Kadaré. 

Ese fue el inicio de una  trayectoria  vital  y literaria que ahora ha traído a este autor  -uno de los intelectuales  más respetados de Europa-   a la boca de todo el mundo. 

El  miércoles pasado se conoció que la Fundación  Príncipe de Asturias  le había concedido   su galardón para las Letras.

El premio,  muy  jugoso: 50 000 euros (unos USD 70 000)  también  representa un prestigio mundial que, aunque Kadaré ya tenía,  le ha atraído la atención de la  literatura  mundial.  No es poco, desde luego,  haber  ganado a grandes de la literatura  contemporánea   como  el holandés  Cees Noteboom,  el  japonés Haruki Murakami, el italiano  Antonio Tabucchi, el  inglés  Ian McEwan   o el checo  Milan Kundera.

Por lo demás, la  obra de Kadaré ha sido poco difundida en el Ecuador. En las dos cadenas más grandes de librerías del país, apenas  reconocen el nombre.   En Libri Mundi  tienen  solamente el ensayo  ‘Esquilo, el gran perdedor’, mientras que en Mr. Books tienen agotados todos los títulos desde  hace  varios meses.    

La distribuidora en Ecuador de Alianza  Editorial  -el sello que tiene  los derechos de la mayoría de las traducciones de las obras de Kadaré-, en cambio,  guarda una decena de  títulos. Entre ellos:  ‘El ocaso de los dioses de la estepa’,  ‘Espíritus’, ‘El cortejo nupcial helado en la nieve’, ‘Tres cantos fúnebres por Kosovo’, ‘El año negro’, ‘Abril quebrado’, entre otras.

Sobre esta última novela,    César  Chávez, bibliotecario del  Centro Cultural Benjamín  Carrión y uno de los pocos que  ha leído aquí a  Kadaré, dice: “Es la historia de dos familias que se engarzan en un sistema muy antiguo de venganzas. A través de los rezagos  históricos de ese  pueblo,  el autor  construye  una  metáfora de la condición  humana  y su desgracia”.
   
El poder de esa metáfora  tiene la virtud, concluye Chávez,  de dejar testimonio de “una especie de  horror hacia el tiempo, hacia la historia, hacia esa suma de desgracias que  ha sido la  historia de esos  pueblos  de Oriente”.

El miedo ha sido  uno de los ámbitos más explorados por Kadaré.  El terror frente a ese  poder  incuestionable siempre ha sido  su tema  por excelencia, lo cual  lo llevó a ser objeto de la admiración de otros  autores  albaneses.
 
Uno de estos autores, el novelista  Bashkim Sehu, ha dicho en  una  entrevista concedida al diario  El País, de España:  “Era un autor transgresor, pero de una transgresión estético-literaria que consistía en nuevas formas de expresión capaces de poner entre paréntesis la realidad, o ponerla en entredicho, cuestionarla a través de un sutil entretejido metafórico”.     
 
Uno de los  rasgos más interesantes de la  vida de   Kadaré es que, a pesar de todo,   no salió de Albania   sino  hasta unos pocos  meses antes de que  cayera la dictadura del caudillo comunista  Enver Hoxha. Pese a todo la dictadura toleró  sus  obras, aunque no siempre con buenos ojos.  

Sehu,  por su experiencia de interrogatorios a que fue sometido por ser, entre otras cosas, amigo de Kadaré, tiene la certeza de que la Policía secreta “pretendía meter a Kadaré en la cárcel”. Pero no lo hizo. Quizá, como conjetura Sehu,   porque  no querían  crear  otro Alexander Solshenitzin (el autor  ruso  que llamó la atención del mundo en contra del abuso a los derechos humanos en la ex URSS).

Sea como sea, las  metáforas  de  Kadaré están muy lejos de ser  concesivas  o benévolas.   La historia de aquella novela que le ganó  la fama, ‘El palacio de los sueños’, es el mejor ejemplo.  Se trata de un hombre, ciudadano de un  imperio  ficticio, que  consigue  trabajo en la oficina que analiza, estudia  y controla los sueños de la gente.

“Fue un libro  -recuerda Kadaré en una entrevista  con El País -    muy bien leído en su momento por todo el mundo, incluida la dictadura, que supo ver la crítica del totalitarismo que contenía y lo prohibió”. Pero como la prohibición fue después de que se publicara y estuviera ya casi vendida toda la edición, produjo el efecto paradójico de hacer que la gente lo releyera de manera más atenta y más profunda”, sostiene Kadaré.

Algunos títulos

La colección  de  Alianza Editorial  Biblioteca de autor  le ha dedicado  un espacio a Kadaré. Su novela ‘Spiritus’  fue  traducida  y publicada en 2000.

La obra  más   famosa de  Kadaré. Se publicó originalmente en Tirana, la capital de Albania, en 1976. La edición francesa se hizo en 1981.
 
Una compilación   de cuatro novelas  cortas en las que  Kadaré  realiza uno de sus  testimonios  más íntimos de la  vida albanesa.
Casi  una   autobiografía,  ‘Crónica  de piedra’ apareció por primera  vez en 1970  y  narra  la infancia   y juventud del autor en  su país.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)