2 de enero de 2020 00:00

La inseguridad va en aumento en El Panecillo

El Panecillo cuenta con un oficial y 10 policías que brindan seguridad en los 14 barrios del sector. La Policía asegura que hay patrullaje constante. Fotos: Eduardo Terán / EL COMERCIO

El Panecillo cuenta con un oficial y 10 policías que brindan seguridad en los 14 barrios del sector. La Policía asegura que hay patrullaje constante. Fotos: EL COMERCIO

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Los papeles de tamaño A4 fueron pegados en las fachadas de las casas ubicadas en el sector de La Playa de El Panecillo, en el Centro Histórico de Quito. “Barrio unido, no se arriesgue. Ladrón cogido será linchado”, es el mensaje de advertencia que resalta con letras negras.

Los vecinos hablan con recelo y en voz baja sobre la inseguridad. Temen ser víctimas de represalias y piden la reserva de sus identidades. Dicen que los robos y asaltos se reportan a cualquier hora del día en los 14 barrios localizados allí, y tienen miedo de denunciar. Prefieren quedarse callados.

El Panecillo pertenece al Distrito Manuela Sáenz, que corresponde al centro de la urbe. Según datos de la Policía Nacional, los delitos se incrementaron allí en un 4% desde el 1 de enero hasta el 3 de diciembre del 2019. Los moradores coinciden en que existe una banda delictiva familiar en el sector, y que actualmente opera con extranjeros.

También una pandilla que causa malestar entre la gente de la zona. Una vecina recuerda que los problemas de extorsión comenzaron hace un año y medio, aproximadamente. También hay asaltos y robos que incluso se extienden a San Diego, con peleas callejeras entre hombres que portan cuchillos.

Otros consumen estupefacientes, asaltan y agreden a los transeúntes. “El problema se ha agravado porque hay moradores del sector que arriendan las viviendas a personas que delinquen”, asegura otra vecina. Allí viven hasta 30 personas y pagan USD 2 al día. Ante eso, piden a la Policía que intervenga en ese tipo de viviendas. “Pasadas las 19:00 no se puede caminar por San Diego. En El Panecillo es peor”, añade.

La dueña de una tienda señala que desconocidos piden dinero a los comerciantes y dueños de negocios, así como a los taxistas informales que brindan servicio en el sector. Lo que más les preocupa es que la inseguridad puede afectar al turismo, pero no se han conocido denuncias al respecto.

En el sector denominado La Playa, los vecinos pegaron papeles con mensajes de advertencia en las paredes.

En el sector denominado La Playa, los vecinos pegaron papeles con mensajes de advertencia en las paredes.

Un dirigente de la zona explica que desconocidos intimidan a la gente que circula en la zona para pedir dinero, y luego adquirir droga o licor. A su juicio, el problema comienza en las calles 5 de Junio y Miller, pasando por la Necochea y el sector de los Dos Puentes.

Considera que el oficial y 10 policías que trabajan en el Subcircuito Panecillo son insuficientes para atender la demanda de seguridad de la población del sector.

El mayor Marco Molina es jefe de Operaciones del Distrito Manuela Sáenz. Asegura que en El Panecillo se despliega patrullaje permanente y que, a través de reuniones, se han recogido las inquietudes de la ciudadanía para buscar nuevas estrategias y afrontar la inseguridad.

En la actualidad -acota el oficial-, personal de Inteligencia se moviliza en la zona de forma continua para detectar los puntos sensibles e identificar a los líderes de las organizaciones delincuenciales. Admite que se han constatado “brotes aislados y pandillas juveniles que han tratado de instaurarse en el lugar”.

Molina niega que exista una banda delictiva familiar que se dedique a extorsionar en los 14 barrios de El Panecillo y zonas aledañas, pero se indaga a los grupos juveniles que se encuentran en el área. “No tenemos denuncias (sobre extorsión) y si en verdad existieran nos pondremos a trabajar con las unidades investigativas, pues se trata de una situación extrema”, apunta el oficial.

En el Municipio se configuran estrategias para afrontar los delitos. De hecho, en diciembre del año anterior, la Secretaría de Seguridad instaló 78 cámaras de reconocimiento facial en el en el Casco Colonial. Con este sistema se busca identificar a quienes cometen delitos, y esa información se ingresará en una base de datos. Juan Pablo Burbano, secretario de Seguridad, dijo que las 78 cámaras forman parte de la primera fase del programa.

Las implementaron en San Roque y San Diego. Cada punto se conectará con el Centro de Monitoreo localizado en las instalaciones del Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano en la Loma de Puengasí. También con el video-wall del Municipio. Burbano dijo que se levanta una base de datos con información de personas que cometen ilícitos. Por ejemplo, entre el 25 y 29 de noviembre se realizaron operativos en las líneas de transporte y se detuvo a 142 personas.

Esos datos se articulan con el Registro Civil y la Fiscalía.

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