28 de noviembre de 2020 00:00

Comité de Seguridad y más policías, para frenar la violencia en Guayaquil

Roberto,hijo del periodista Roberto Oña (de espaldas), recibió las condolencias. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

Roberto,hijo del periodista Roberto Oña (de espaldas), recibió las condolencias. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

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Fernando Medina

Frente al local solo quedaron una vela y la bandera del Ecuador. Temprano llegó al lugar Roberto, hijo de Roberto Oña, el periodista que la noche del jueves 26 de noviembre del 2020 fue asesinado mientras atendía su negocio en Sauces 6, en el norte de Guayaquil.

El joven quiere responder a las condolencias, pero no puede. Su voz se quiebra. “Muchas gracias por sus palabras; la verdad es que...”. Se queda en silencio, se cubre sus ojos y se va.

El comunicador es otra más de las tantas víctimas mortales reportadas en el Puerto Principal. El crimen quedó registrado en un video. Allí se observa que Oña forcejea con un sospechoso que intentaba robarle el celular, cuando otro se acerca y le dispara en el rostro, a dos metros de distancia.

El cuerpo queda en el piso y los sospechosos huyen.
Los vecinos piden a la Policía que ponga freno a la violencia en la ciudad, pues en lo que va del año suman 338 asesinatos. Es decir, 88 muertes más que las registradas entre enero y noviembre del 2019.

Mientras se hablaba del deceso de Oña se registraba otra muerte violenta, en Sauces 9. Personas que se movilizaban en una moto atacaron a un hombre. Con él, las autoridades contabilizaron cuatro asesinatos en menos de 48 horas.

Temprano, el Ministerio de Gobierno dispuso que parte del Mando Policial se trasladara a Guayaquil. La general Tannya Varela fue una de las primeras en llegar. Eran cerca de las 10:00 cuando anunció que 500 agentes serán trasladados para reforzar las labores de Inteligencia y prevención.
“Seguiremos fortaleciendo, con la finalidad de dar seguridad y atender lo que requiere la ciudadanía. Necesitan policías en la calle, pues vamos a poner más policías en la calle”.

Dos horas después de estas declaraciones, en el norte de Guayaquil un sacapintas le apuntó a un hombre que retiró USD 1 300 de un banco.

Los sospechosos le dispararon en la pierna para arrebatarle el dinero. Agentes dijeron que investigan el hecho para capturar a los responsables.
El nuevo contingente que llegará a la urbe porteña será distribuido en los sitios con índices más altos de violencia.

Un informe, al que tuvo acceso este Diario, muestra que los distritos Sur, Esteros, Durán y Portete son los más peligrosos.

El ministro de Gobierno, Patricio Pazmiño, convocó a las principales autoridades de la ciudad y de la provincia del Guayas a un Comité de Seguridad. La cita será el lunes y allí se detallarán las estrategias para frenar la ola de violencia.

Pazmiño indicó que no descarta la participación de las Fuerzas Armadas en el control en las calles. “Lo importante es enfocarnos en estrategias que nos permitan localizar, identificar y combatir a las bandas”.

Estas medidas se anuncian un mes después del nombramiento de dos generales de la Policía para que trabajen en temas de seguridad ciudadana en Guayaquil. En esa ocasión, se indicó que uno de los oficiales tratará el tema preventivo y el otro se dedicará a las labores de investigación criminal.

En el Comité de Seguridad estará la alcaldesa Cynthia Viteri. Ella sostiene que la mayor parte de muertes violentas se produce por sicariato y disputa de bandas delictivas por el control de la venta de droga.

Eso lo confirman informes oficiales. Según las pesquisas, desde junio pasado se inició una ‘guerra’ de organizaciones delincuenciales.

Desde entonces, cada semana los agentes tienen reportes de crímenes por ajustes de cuentas. En esos documentos también se indica que varias de las disputas se generan por el control de los delitos en el mar.

Representantes de camaroneras y pescadores hablan de este fenómeno.
Uno de ellos señala haber enviado solicitudes a las autoridades para que se refuercen los controles, pues sostiene que cada mes son asaltados y despojados de los productos.

El jueves, un grupo de sospechosos robó violentamente 5 000 libras de camarón en el golfo de Guayaquil. Las víctimas aseguran que los desconocidos eran del sur. Los investigadores confirman que también vigilarán estos hechos.

En la tarde, familiares y amigos de Roberto Oña velaron sus restos. Consternados con el crimen, pidieron que se encuentre a los responsables del ataque mortal y que se los sancione penalmente.

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