8 de abril de 2019 00:55

Fuerzas de Haftar mantienen ofensiva en Libia, y EE.UU. pide fin de operaciones militares

Vehículos y militantes, según informes de la milicia Misrata, se reunieron para unirse a las fuerzas de Trípoli, en Trípoli, Libia, el 6 de abril de 2019. Foto: EFE

Vehículos y militantes, según informes de la milicia Misrata, se reunieron para unirse a las fuerzas de Trípoli, en Trípoli, Libia, el 6 de abril de 2019. Foto: EFE

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Agencia AFP

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Violentos combates se registraron en las afueras de Trípoli entre las tropas del mariscal rebelde Jalifa Haftar, que aspira a tomar la ciudad, y las fuerzas del Gobierno de Unidad Nacional (GNA) de Fayez al Sarraj, a pesar de los llamados internacionales a la contención.

La ofensiva, que ya dejó al menos 21 muertos e incluyó el bombardeo de los suburbios de la capital, no se detuvo ni siquiera para acatar un pedido de la ONU de una “tregua humanitaria” de dos horas al sur de la capital para permitir la evacuación de heridos y civiles el domingo 7 de abril del 2019.

El domingo, el gobierno de Estados Unidos pidió el “ fin inmediato ” de la ofensiva militar protagonizada por las fuerzas fieles a Haftar en las proximidades de la capital, Trípoli.

“Hemos dejado claro que nos oponemos a la ofensiva militar de las fuerzas de Jalifa Haftar, y hacemos un llamado urgente a un fin inmediato de las operaciones militares contra la capital libia", expresó el Secretario estadounidense de Estado, Mike Pompeo.

Según Pompeo, esa avanzada "pone en peligro a civiles" y pone riesgo "las perspectivas de un futuro mejor para los libios".

En tanto, en el Consejo de Seguridad de la ONU Rusia bloqueó una declaración que habría formulado un llamado de ese órgano por el fin de la avanzada sobre Trípoli.

La delegación rusa propuso en cambio un texto que pedía que todos los libios eviten la violencia, pero -según testimonio de diplomáticos próximos de la negociación- esa redacción fue vetada por Estados Unidos. Una propuesta británica tampoco logró el voto consensuado del Consejo de Seguridad.

País rico en petróleo, Libia está sumida en el caos desde la caída de Muamar Gadafi en 2011, pero la ofensiva lanzada el jueves por las fuerzas del mariscal Haftar para hacerse con el control de Trípoli marca una escalada importante entre las dos autoridades que se disputan el poder.

Las fuerzas de Jalifa Haftar son leales a una autoridad basada en el este del país que se opone al Gobierno de Unidad Nacional, instalado en Trípoli (oeste) y reconocido por la comunidad internacional.

Tras una noche sin combates, los enfrentamientos recomenzaron el domingo en el sur de la capital, especialmente en Wadi Rabi y en el perímetro del aeropuerto internacional de Trípoli, a unos 30 km de la ciudad, una infraestructura destruida en 2014.

Operación "Volcán de la Ira"

El Ejército Nacional Libio (ENL) dirigido por el mariscal Haftar, anunció el domingo que efectuó su primer bombardeo aéreo en las afueras del sur de la capital. La víspera, las fuerzas leales al GNA aseguraron por su parte que habían llevado a cabo su primer ataque aéreo.

El domingo, el nuevo portavoz de las fuerzas del GNA, el coronel Mohamad Gnunu, proclamó el inicio de una contraofensiva.

Esta operación, llamada  Volcán de la Ira, debe permitir limpiar todas las ciudades de los agresores y de las fuerzas ilegítimas, declaró el portavoz ante la prensa en Trípoli, al día siguiente de su nombramiento.

Ante la intensificación de los combates, la Media Luna Roja libia advirtió el domingo que le era imposible acceder a las familias bloqueadas por los enfrentamientos. Informó de la muerte el sábado de un médico de los servicios de rescate.

El ejército estadounidense anunció el domingo la retirada provisional de sus militares en Libia debido a los combates.

En un discurso el sábado por la noche, el jefe del GNA, Fayez al Sarraj, advirtió contra la posibilidad de una "guerra sin ganadores" en Libia.
Sarraj agregó que los refuerzos seguían afluyendo a la capital, de todas las regiones, para hacer frente a la ofensiva del ENL.

Al parecer, el mariscal Haftar pensaba en una victoria rápida "sin combates" , tras establecer alianzas con facciones de la Tripolitana (región oeste) y creyendo que los grupos armados pro-GNA iban a caer rápidamente.

"Defensa de la capital"

El ENL se habría visto sorprendido por la movilización de fuerzas que le son más o menos hostiles, como las poderosas milicias de Misrata (200 km al este de Trípoli), que lograron expulsar en 2016 al grupo Estado Islámico en Sirte.

Estas milicias, reticentes al principio en participar en los combates, decidieron finalmente comprometerse en la "defensa de la capital" , igual que los grupos de Zentan y Zawiya.

Al menos un grupo armado de Misrata, la "brigada 166", llegó el sábado al este de la capital para participar en la contraofensiva con decenas de vehículos armados, con cañones antiaéreos, constató.

Los analistas sin embargo estiman que la ofensiva de las fuerzas de Haftar podría alargarse, e incluso fracasar.

"La operación de Haftar (...) ha atizado las fuerzas libias del oeste contra él", afirma Wolfram Lacher, investigador del Instituto alemán de política internacional y de seguridad (SWP).

Haftar está ahora confrontado a la perspectiva de una guerra prolongada  y la hipótesis de una derrota, añade.

Esta nueva escalada se produce antes de una Conferencia Nacional auspiciada por la ONU prevista a mediados de abril en Gadamés, en el suroeste del país, para esbozar una ” hoja de ruta “ para sacar al país del caos, con elecciones incluidas.

El enviado de la ONU para Libia, Ghassan Salamé, dijo el sábado que la conferencia se mantiene, "en la fecha prevista", del 14 al 16 de abril, ” salvo que lo impidan circunstancias de fuerza mayor".

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