23 de febrero de 2019 00:05

Largas filas de taxis complican el tránsito en Quito

Así lucen los exteriores de la estación de El Recreo, especialmente en las noches.

Así lucen los exteriores de la estación de El Recreo, especialmente en las noches. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

valore
Descrición
Indignado 24
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 1
Contento 1
Ana María Carvajal
Redactora (I)

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Conducir hacia el norte de Quito, por la avenida Maldonado, es tedioso en el tramo entre las calles Moraspungo y Calvas. El miércoles 20 de febrero de 2019, a las 19:50, por ejemplo, todo apuntaba a que habría una larga demora por una aparente congestión vehicular en la vía, decenas de metros antes de llegar a la estación del Trole.

Algunos vehículos que esperaban pasar a tiempo el semáforo se quedaban frente a la puerta por donde salen los buses alimentadores y troles hacia el sur. El sonido del pito de los autos era estridente.

Tras avanzar lentamente se pudo ver la causa de la congestión: una larga fila de al menos 15 taxis en los exteriores de la estación. Los buses, al no tener espacio para recoger a los pasajeros en la parada, se detenían en el carril izquierdo. Lentamente, los demás vehículos lograban avanzar junto a esa fila. Pero solo luego de pasar el siguiente semáforo, el tránsito se volvía fluido.

Los taxis que congestionan las calles en Quito no pueden ser sancionados. Foto: Julio Estrella/ EL COMERCIO


Esto ocurre constantemente en ese lugar cualquier día de la semana, especialmente en las noches. También pasa al frente, en las afueras del centro comercial El Recreo, en donde los taxistas se detienen en grupos, en al menos tres puntos.


Solo dejan libre una bahía en la acera, en la que deben parar los buses. Pero muchos, de todas formas, prefieren pararse en el carril de circulación, lo cual suma problemas a la congestión normal en ese sector, por la alta afluencia.


Según el COIP, es una contravención de sexta clase estacionar un vehículo en sitios prohibidos por la Ley, lo que implica una multa de 10% de la Remuneración Básica Unificada y la reducción de tres puntos en la licencia de conducir.

Jorge Ramírez, director de Operaciones de la Agencia Metropolitana de Tránsito, explica que es difícil sancionar esta práctica porque comúnmente los taxistas suelen circular a velocidades extremadamente bajas en sitios de aglomeración y eso impide que los agentes puedan tomar una medida. Lo que hacen es pedirles que avancen rápido.

La Ley permite que todo vehículo se estacione un máximo de cinco minutos al lado derecho en cualquier vía, incluso en las principales.

Ramírez afirma que estas prácticas afectan notablemente el flujo vehicular, por lo que cree que sería de utilidad que en la Ley se incorporen sanciones no solo para quienes conducen a exceso de velocidad sino para quienes van extremadamente lento y afectan el normal flujo del tránsito.

En el norte, en la av. NN.UU., la circulación se vuelve pesada por los taxistas que buscan pasajeros afuera del Quicentro. Allí, esta situación también complica la salida de vehículos del estacionamiento. En lugar de salir por la derecha para incorporarse al tránsito, los conductores deben avanzar hasta el carril del medio, muchas veces con la presión de buses, autos y motos que pitan y no están dispuestos a ceder el paso.

Por los taxis, se complica la salida de autos del Quicentro y los buses van por la mitad.

Por los taxis, se complica la salida de autos del Quicentro y los buses van por la mitad. Foto: Julio Estrella / EL COMERCIO


Esto ocurre a pesar de que El Recreo y el Quicentro tienen un espacio para que los taxis puedan ofrecer sus servicios.

Halcontax ganó una licitación para trabajar en el Quicentro. Tienen plazas en el estacionamiento para salir con pasajeros. Franklin Romero es uno de los 120 miembros de la cooperativa. Trabajan por turnos en el lugar y deben usar uniforme, encender el taxímetro y mantener limpio el auto. Dijo que así trabajan de forma organizada, mientras colaboran con el orden en la ciudad.

Julio Yapu, conductor de un bus de la cooperativa Trans San Juan, iba por la NN.UU. y debió abrirse al carril intermedio, porque el derecho estaba lleno de taxis. Dijo que esto dificulta su trabajo, porque no pueden ir por el carril derecho hacia la parada de buses y muchas veces la encuentran con taxis. Eso pasa también en otros puntos de la ciudad, incluso con autos particulares. Por eso, a veces deja pasajeros en sitios no aptos para ello, lo cual es un riesgo.

A la salida del centro comercial, Edwin Gaona tuvo problemas para incorporarse al tráfico. Según su criterio, el que los taxis tengan este tipo de prácticas revela una falta de coordinación del gremio. Considera que esperar pasajeros así es una falta de respeto con otros conductores y también con los peatones. Por eso cree que este gremio debería usar aplicaciones tecnológicas que permitan a sus miembros tomar pasajeros más rápido, sin afectar al resto de usuarios viales.

Escenas similares se repiten en la av. Amazonas, afuera de Mall El Jardín y del CCI. En el primero hay dos bahías: una para taxis y otra para buses. Sin embargo, los taxistas suelen pararse junto a los que entran a la bahía que tiene capacidad para tres taxis. En el CCI, al igual que en la Plaza de las Américas (República y NN.UU.) y en Supercines (6 de Diciembre y NN.UU.), el problema se intensifica en la tarde-noche. Los taxistas se aglomeran y ofrecen sus servicios a quienes salen luego de ver películas en las salas de cine o de comer en los restaurantes.

Esto no pasa solo en sitios de diversión, sino también a la salida de colegios y universidades, y en La Marín y El Trébol, es decir, en zonas de alta afluencia de buses. Solo en El Trébol hay un flujo de 20 000 viajes por día, que llegan del norte y sur, además de Los Chillos y la av. Simón Bolívar.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (25)
No (2)