7 de September de 2009 00:00

5 escuelas son albergues en Loja

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Redacción Loja

La escuela Julio Ordóñez parece un circo desmontado. Ollas, cobijas, ropa, monigotes y pirotecnia se mezclan en una variedad de formas y colores  entre hileras de vehículos y el gentío. Esta institución está así desde el viernes.

Las clases

Los planteles   que funcionan como albergues son: Inst. Beatriz Cueva de Ayora, 18 de Noviembre, Cuarto Centenario, Julio Ordóñez, Gabriel García Moreno.
Luego de   la desocupación de los albergues, los planteles educativos que sirvieron para ello serán fumigados el 9 y 10 de septiembre por empleados del Municipio y el Ministerio de Salud.
Las clases   en los planteles educativos que se utilizan como albergues empezarán el  viernes 11 de septiembre.
La presente   temporada, desde agosto pasado, cada hotelero obtiene un ingreso promedio de USD 10 000 por las festividades.

En el aula del Cuarto B, los vetustos pupitres se retiraron y el espacio libre se convirtió en cama general. Hay esteras, esponjas y sacos llenos de ropa sobre los cuales descansan unas 20 personas.

En el patio general hay niños y jóvenes que entre silbidos y gritos juegan mientras cae la tarde. Todo el plantel está copado. Incluso un estrecho corredor de tierra, detrás de las aulas,  sirve para armar tullpas y encender fuego con leña para preparar alimentos.

Ahí estuvo el jueves pasado Patricia Paucar, de 48 años, con sus ojos llorosos por el humo, calentando cinco cuyes que la noche anterior fueron preparados en Cuenca, antes de salir de viaje. Mientras tanto, en otra aula esperan sentados en círculo, en el piso, sobre las esteras o los bultos, alrededor de 25 convidados. Canastos con mote y papa aún guardan el aroma de recién cocidos y están en el centro del ruedo para que todos los comensales se sirvan.

Así, como cada año, familias enteras de peregrinos llegan cargados con comparsas y juegos  para alegrar la víspera de la Fiesta en honor a la Imagen de la Virgen de El Cisne, cuya fecha principal se celebra mañana.

Llegan con la mayor parte de comida preparada. Al igual, llegan listos para afrontar una estancia de incomodidades por la nula posibilidad de encontrar alojamiento en hoteles y residencia durante esta temporada de fiestas.

Pero en los planteles educativos tienen agua suficiente, amplios patios y baterías sanitarias que ayudan mientras esperan la celebración.

“Anoche hemos dormido sobre una estera y una cobija. El frío y el viento nos despertaban a cada rato. Pero vale la pena porque  lo más importante es estar junto a la Virgencita”, dice Germania Tocto.

Ella, acompañada de otras 10 personas, entre familiares y vecinos, llegó desde Gualaceo (Azuay). Ya son 15 años que repite esa historia en los improvisados albergues que el Municipio de Loja y la  Dirección Provincial de Educación ponen a su alcance ante la falta de alojamiento.

“Cuando llegamos, lo primero que hicimos fue ir a la Catedral a rezar a la ‘Churonita’. Le hemos dado gracias por la salud que nos dio este año y la posibilidad de venir a verla otra vez”.

Como ella, al menos 1 000 personas pernoctan en las frías aulas de cinco escuelas convertidas en albergues mientras disfrutan de las vísperas de la fiesta del 8 de septiembre.

El malestar se evidencia en el rostro de Alejandra Guamán (17) por haber tenido que dormir sin colchón. Desde las 06:00 del sábado muchos de ellos bostezaban y se estiraban fuera de las aulas. En cada una de ellas durmieron entre 25 y 40 personas. Alejandra y su prima Anaela (15) ríen mientras se soban la espalda y las piernas por el malestar que les dejó el frío y la dureza de la cama.

“Ayer, después de haber disfrutado frente a la Catedral de la vaca loca, la quema de castillos, los músicos, las bandas… llegamos acá a la media noche y conversamos mucho, reímos, nos tomamos un canelazo y hasta bailamos”, cuenta entre risas Alejandra.

Mientras tanto, en otro rincón del albergue, 20 vecinos de Sinincay (Cuenca) aceleran sus manos sobre un desordenado montón de disfraces. Son los personajes folclóricos de un grupo de priostes de Cuenca que desde hace tres años los invitan para que bailen y alegren a los peregrinos frente a la Catedral de Loja. Desde la escuela salen listos para la comparsa. El indio Lorenzo, la mama Juana, el gallo loco, entre otros, forman parte del grupo.

Así de enfiestados permanecen dentro de los albergues. En las seis escuelas destinadas como albergue hay peregrinos de Azuay y Cañar. Su estadía ahí les cuesta USD 1,50 por persona cada día.

Pero no todos logran cupo en esos albergues. Hay familias que sin tener opción para alojarse pernoctan en el parque Bolívar. Para ello instalan carpas o simplemente tienen esteras y se cubren con cobijas y plásticos.

El sábado, por ejemplo, unas 300 personas permanecieron así. Desde el lunes pasado hay fuertes vientos en la capital lojana, lo que obligó a otros a buscar cuartos para arrendar temporalmente, pagan entre USD 40 y 60.

Según el presidente de la Asociación de Hoteleros de Loja, del 1 al 10 de septiembre las 2 610 plazas de alojamiento que tiene Loja permanecen copadas. Esa temporada es la más importante para ellos y la aprovechan.

La mayoría de hoteles instalan más camas de lo previsto en las habitaciones y no hay descuentos. Las reservaciones se hicieron con hasta tres semanas de anticipación, según la administradora de Hotel Saraguros, Laida Calderón.  A partir del 9 de septiembre la demanda disminuye, y los hoteleros ofrecerán descuentos.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)