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El Tribunal de Garantías Penales de Sucumbíos sentenció a un mayor de la Policía Nacional por el delito de abuso sexual en contra de una compañera. El hecho se produjo en 2022, en un destacamento policial.
La Fiscalía General del Estado dio a conocer este lunes 4 de agosto la sentencia en contra de Darwin A. M.. por el abuso sexual de una compañera.
En su testimonio, la agredida contó que se acercó al oficial de la Policía para solicitarle un día de franco y entregarle unos documentos. En ese momento, el mayor aprovechó que estaban solos para tocarle sus zonas genitales; luego, tomó su cabello y la llevó a una cama.
El delito se cometió en la habitación asignada al ahora sentenciado, en un destacamento policial, indicó el Ministerio Público.
Esto ocurrió el 6 de noviembre de 2022, cuando la uniformada tenía 26 años.
Durante la audiencia, los jueces consideraron que el relato fue “claro, coherente, ordenado y estructurado“. “No solo se evidenció el acto de naturaleza sexual, sino también que no existió consentimiento alguno”, explicaron los profesionales.
La Fiscal mostró como pruebas los testimonios de otros uniformados presentes en el destacamento el día de los hechos. Ellos afirmaron haber visto a la víctima llorando tras abandonar el dormitorio de Darwin A. M.
Por su parte, la defensa del policía alegó que la víctima trabajaba como secretaria de operaciones, por lo que no tenía autorización ingresar a la habitación.
El Tribunal calificó esta afirmación como “pueril”, pues se buscaba atribuir la responsabilidad de lo sucedido a la joven.
Con estas pruebas, los jueces dictaron una pena de seis años y ocho meses en contra del mayor de la Policía.
Las autoridades determinaron que el procesado abusó de su posición jerárquica superior frente a la víctima.
Además, deberá pagar 12 salarios básicos unificados (5 640 dólares) y una multa adicional de 5 000 dólares.
El caso se sancionó según el artículo 170 del Código Orgánico Integral Penal (COIP). Se aplicaron medidas agravantes tras considerar que el delito se cometió dentro de un recinto policial y existía una relación de poder entre el agresor y la víctima.