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Producción de huevos, liderada por la Sierra Centro 

La producción de huevos en la Sierra Centro es uno de los rubros más importantes de la economía regional. Foto: Modesto Moreta / EL COMERCIO

En la avícola Yema de Oro se producen cada día 4 800 cubetas, es decir, 144 000 huevos. Estos son comercializados a los mercados de Quito, Guayaquil, Puyo, Tena, Macas y otras ciudades del país.  

William Llerena, gerente de la empresa, se encarga de controlar los procesos de alimentación y de cuidado de las aves para que el producto sea de calidad. Dice que los huevos que se producen en Tungurahua tienen una buena demanda en el mercado nacional. 

El negocio lo iniciaron hace 42 años sus padres, Simón Llerena y Gladys Barrera. Asegura que antes de la pandemia el sector avícola estuvo al borde de la quiebra, debido a que 2018 y 2019 fueron años difíciles, debido al ingreso de huevos de contrabando de Perú y de Colombia. 

El hombre de 45 años cuenta que en su granja hasta antes de la llegada del coronavirus la producción alcanzaba los 120 000 huevos diarios, cerca de 4 000 cubetas de 30 unidades cada una. “Producir una cubeta costaba USD 2,57 y en el mercado apenas lograba comercializar en USD 2,40, es decir había una pérdida”.

Pero en los meses del confinamiento el consumo de huevos fue subiendo en el país y también el precio, debido a que ya no ingresaba el producto de países vecinos.

El costo de la cubeta subió entre USD 3,10 y 3,20. Eso le permitió añadir 12 000 aves a su granja. Sin embargo, en los últimos dos meses, nuevamente presenta un bajón en el costo a USD 2,50. A pesar de eso, el trabajo en la avícola, ubicada en el cantón Pelileo, no ha paralizado y los 21 puestos de empleo se mantienen.  

“Tungurahua es la pionera en la avicultura, por eso nuestro producto es garantizado, porque ocupamos materia prima de buena calidad y los huevos de Ambato tienen tradición, es similar al pan. Es más, es la provincia con el mayor número de las granjas avícolas en el país”, cuenta el avicultor.

Llerena se refiere a que 150 de las 300 avícolas que hay en Ecuador están en Tungurahua.

Un informe difundido por la Unión de Productores de Huevos (Uniproh) detalla que en la Sierra Centro se concentra el 75% de la producción de huevos nacional. Es decir, en Tungurahua, Cotopaxi y Chimborazo se producen al menos 10 millones de los 14 millones de huevos diarios con que se abastece al país.  

Marisol Molina, presidenta de Uniproh, considera que es uno de los sectores importantes de la economía nacional, debido a que en 2019 aportó al Producto Interno Bruto (PIB) cerca de USD 400 millones. A escala nacional, generó más de 20 000 puestos de empleo directos en la zona rural, donde se encuentran las avícolas. A esto hay que sumar los 90 000 productores de maíz que abastecen con su productos a las avícolas.  

“Somos un gremio nuevo, que está dos años en funcionamiento y la idea es que todo el sector se asocie para buscar objetivos comunes, como que se respete el precio del maíz, el combate a la desnutrición infantil…”. 

Asegura que el huevo es un alimento económico y nutritivo, beneficioso para la salud, porque ayuda a salir de la desnutrición.

En 2019, el consumo percápita en el país era de 110 huevos anuales, es decir, una persona consumía 3 a la semana, pero con educación y difusión por ahora ha subido a 230.  

Luego de Tungurahua está Cotopaxi, provincia que comenzó a crecer en la inversión de nuevas granjas. Los productores de Huambaló, Cotaló en Pelileo, Patate y Samanga, en Ambato, los principales sitios avícolas comenzaron a salir por la falta de grandes espacios a cielo abierto.

En ciudades como Salcedo y Latacunga está creciendo el número de granjas avícolas, pese a que Ambato y Tungurahua son los pioneros.

William Pérez, presidente de la Asociación de Fabricantes de Alimentos Balanceados y Avícolas, explica que al menos 50 granjas avícolas, entre grandes, medianas y pequeñas, funcionan en estas dos ciudades. “Las inversiones están llegando a Cotopaxi; debido a la falta de espacio, los avicultores de Tungurahua se mudaron con sus granjas”. 

Por ejemplo, en la avícola de William Pérez el movimiento en los últimos dos meses es acelerado. Varios trabajadores caminan presurosos para alimentar a las 42 000 aves de postura que crecen en tres galpones. La granja está ubicada en Salcedo.  

Dice que al día produce 1 500 cubetas con huevos y da trabajo a siete personas. “Es un sector que anteriormente estuvo invisibilizado, pero en la pandemia salió a flote y la gente comenzó a conocer de dónde viene el producto. Hace dos meses el precio bajó, pero estamos recuperándonos poco a poco. Es un producto que no tiene precio fijo”.

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