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Menos movimiento de viajeros, en los primeros días del feriado

Miriam Castro visitó ayer la iglesia de Santo Domingo, ubicada en el centro de la ciudad de Ambato.

Miriam Castro visitó ayer la iglesia de Santo Domingo, ubicada en el centro de la ciudad de Ambato.

Miriam Castro visitó ayer la iglesia de Santo Domingo, ubicada en el centro de la ciudad de Ambato. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO

El estado de excepción y las medidas restrictivas dictadas por el Gobierno para evitar los contagios del covid-19 frenaron el desplazamiento de viajeros. Las terminales terrestres de Guayaquil, Cuenca, Ambato y Santo Domingo tuvieron escaso público.

Esto ocurrió el jueves 24 y ayer, en los dos primeros días del feriado nacional por Navidad. En los pasillos y las boleterías, el flujo de personas fue bajo y, en la mayoría de casos, los buses salieron con menos pasajeros que el aforo permitido.

Esto se registró por ejemplo en Guayaquil, donde no hubo grandes tumultos como en años anteriores. “El flujo de viajeros aumentó en este mes, pero la afluencia es normal para los días previos a un fin de semana”, dijo Sindy Espinoza, vocera de la Fundación Terminal Terrestre.

Las boleterías que tuvieron mayor demanda fueron las de cooperativas que tienen sus servicios hacia Santa Elena, Los Ríos y Manabí, sobre todo de las personas que se movilizan para reunirse con sus familiares.

La Fundación proyectaba transportar, durante los cuatro días de feriado, a 145 000 personas, cuando la cifra del año pasado alcanzó 320 000. Es decir, un 45% menos de los usuarios habituales para este periodo festivo. “El cierre de playas disminuyó la salida de los viajeros”, dijo Espinoza.

Por el toque de queda, de 22:00 a 04:00, las dos terminales de la ciudad ajustaron su horario de 05:00 a 21:00. La terminal habilitó esta semana cámaras termográficas para detectar la temperatura de los usuarios y verificar el uso correcto de la mascarilla.

En la capital azuaya la situación fue similar. La terminal terrestre de esa localidad lució con escaso movimiento de viajeros. Los buses de cinco empresas, que se unificaron para servir en la ruta Cuenca-Guayaquil, salían con hasta 10 pasajeros, cuando el aforo permitido es de 30.

Según Orlando Jarro, de la boletería, en años pasados los buses de los 33
turnos diarios salían llenos y sacaban hasta 10 turnos extras, para atender la demanda. “Ahora laboramos de 04:30 a 20:00, por el toque de queda”, dijo.

El jueves, la ciudad sí registró un importante movimiento de personas. Algunos llegaron al Centro Histórico a participar de la eucaristía en honor al Niño Viajero, que se cumplió en la Catedral de la Inmaculada Concepción, con aforo limitado.

En cambio, otros salieron para realizar las compras de última hora para la cena navideña y los regalos para sus seres queridos. La cuencana Dunia Guerra contó que la noche del 24 de diciembre iba a reunirse con sus padres y que buscaba un presente para obsequiarles.

En Ambato, el transporte se desarrolló como en un día normal y no como en años anteriores, cuando por estas fechas festivas la terminal lucía abarrotada y las empresas colocaban turnos extras, dijo Cristian Lozano, inspector de la terminal. Los principales destinos fueron Esmeraldas, Quito, Guayaquil e Ibarra.Los agentes de tránsito realizaron controles en varios sectores de la ciudad.

No hubo mayores novedades, porque los conductores que no podían circular presentaban los documentos de sus actividades, dijo Patricio Carrasco, director de Seguridad Ciudadana del Municipio de Ambato.

Ayer, en las iglesias de Santo Domingo y San Francisco, en el centro de Ambato, hubo concentración de personas al finalizar las eucaristías. Las familias acudieron con las imágenes del Niño Jesús por las misas. “Estamos protegidos y venimos a pedirle a Dios por la salud y que ya se acabe esta pesadilla”, dijo Ana Proaño.

En Santo Domingo, las aglomeraciones de personas y autos ocurrieron tras la liberación de la circulación por placas, autorizada por el COE cantonal el pasado jueves. Eso permitió que todos los vehículos circularan y, resultado de ello, las avenidas 29 de Mayo, Tsáchila, Quito y 3 de Julio estuvieron congestionadas.

Esto se dio pese a que el Coe Nacional dispuso la restricción por placas. Sobre eso, Héctor Fiallos, director de la Empresa de Transporte Municipal de Santo Domingo, dijo que “como COE cantonal estamos facultados a emitir resoluciones acorde a la realidad de nuestra zona. Ampliarlas o modificarlas”.

Las concentraciones de clientes se extendieron hasta las 22:00, por las compras navideñas. El intendente, Wilson Rumiguano, dijo que en las aceras hubo poco espacio para caminar y personas incumpliendo las medidas de bioseguridad.

El jueves, el ECU-911 registró 12 alertas de aglomeraciones en esa ciudad. En los operativos nocturnos, por el inicio del toque de queda, muchos fueron sorprendidos cerca de las vías de la zona comercial.

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