Guillermo Lasso viajó para participar en cambio de m…
Policía indaga balacera en canchas de fútbol del Guasmo Sur
Ecuador logra 2 medallas de bronce en Olimpiada Inte…
Brith Vaca ocupará la Vicealcaldía de Quito por los …
En Guayaquil y Samborondón se confirman tres casos d…
Joe Biden envía a su secretario de Educación a inves…
Perú, entre la esperanza y la incertidumbre por la a…
¿Dónde puede vacunarse contra el covid-19 si tiene e…

Guayaquileños aprovecharon las piscinas públicas en el feriado

Cerca de 500 personas llegaron al parque acuático Laguna de Sauces

Cerca de 500 personas llegaron al parque acuático Laguna de Sauces

Cerca de 500 personas llegaron al parque acuático Laguna de Sauces. Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

Las piscinas públicas de Guayaquil fueron las preferidas por la ciudadanía, durante el último día de feriado. Hoy, 2 de enero, estos espacios fueron ocupados por los guayaquileños que se quedaron en la ciudad durante el feriado de Fin de Año.

Cerca de 500 personas llegaron al parque acuático Laguna de Sauces, en Sauces 6 al norte de Guayaquil. Niños, jóvenes y adultos se sumergían en la laguna artificial, mientras eran vigilados por rescatistas de la Cruz Roja.

La seguridad estaba a cargo de guardias privados, que vigilaban el ingreso, la salida y daban rondas en dentro del complejo. María Echeverría llegó al sitio con su hija y su sobrino. “Uno puede dejar sus cosas y nadie se las lleva. El lugar es bonito para venir con los niños”, mencionó la mujer de 35 años, que vive en el sector de La Alborada. Es la tercera vez que visita la piscina.

Pedro Valverde es manabita y pasó fin de año con su hermano, Augusto, y aprovechó para conocer los atractivos de la ciudad. “No venía hace 10 años y está todo muy cambiado”, mencionó.

Hacia el oeste de la ciudad, en la avenida Barcelona, está el complejo Riveras del Salado. Este es solo para niños, con juegos de agua y una piscina poco profunda. Estaba menos ocupado que el del norte.

50 menores jugaban en el lugar, ante la mirada atenta de sus padres, que los esperaban detrás del cerco de seguridad. Daniela Armijos vive en el sector y llevó a sus dos hijos para que se diviertan. “No tenemos dinero para salir de la ciudad así que pasamos en familia, los niños siempre vienen (a la piscina), ya es una costumbre”, contó Armijos.