11 de agosto de 2020 00:00

Destinos habilitados registraron una baja afluencia de visitantes

Los turistas llegaron a la zona de la laguna de Limpiopungo, en el Parque Cotopaxi

Los turistas llegaron a la zona de la laguna de Limpiopungo, en el Parque Cotopaxi. Foto: Glenda giacometti / EL COMERCIO

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Atacames fue el destino con más turistas durante los tres días de asueto por el Primer Grito de la Independencia, aunque hubo menos viajeros que en feriados anteriores.

Otros lugares concurridos fueron el Parque Nacional Cotopaxi, la laguna Quilotoa y la playa de Bajo Alto (El Oro). En cambio, Imbabura y Carchi tuvieron mínimas visitas.

Según reportes de la Federación Nacional de Cámaras de Turismo (Fenacaptur), los viajeros optaron por paseos cortos y no pernoctaron. Es la evaluación de Holbach Muñetón, presidente de este organismo. “La ocupación hotelera fue bajísima, no alcanza ni el 20%. Hubo mucha desinformación sobre los destinos y no se pudo planificar bien”.

En las playas de Tonsupa, Atacames y Súa se realizaron actividades para los pocos visitantes que llegaron. En este cantón de Esmeraldas fueron autorizadas cinco playas.

Unos turistas se quedaron en la arena y otros aprovecharon la temporada de avistamiento de ballenas para pasear en lancha. Para el alcalde de Atacames, Freddy Saldarriaga, el feriado fue positivo, aunque con poca afluencia.

La Cámara de Turismo de Atacames informó que hubo un 30% de ocupación en los 400 hoteles habilitados. El presidente de este gremio, Daniel Argüello, señaló que el domingo hubo un ligero incremento de paseantes, sobre todo de turistas de la Sierra.

Para Sara Moyano, propietaria del Hotel La Barca y exdirigente turística, hay optimismo porque poco a poco se reactiva la economía que se paralizó por cerca de cinco meses.

Los operativos de control se realizaron desde el viernes. Policías, militares y agentes municipales recorrieron todos los sitios concurridos para vigilar el uso de mascarillas y evitar las aglomeraciones.

En la Sierra Centro, los visitantes acudieron al Cotopaxi y a la laguna Quilotoa, en la Reserva de Los Illinizas. En estas áreas naturales se formaron largas filas de autos para ingresar y recorrer los miradores, senderos y lagunas.

En el Hostal Chaski Ñan, de Quilotoa, 20 de las 35 habitaciones habilitadas fueron ocupadas. Su propietario, Miguel Ángel Jácome, contó que se cumplieron todas las medidas preventivas. “Con el dinero que ingresó tenemos para abastecernos algunos días”.

En la vecina Tungurahua hubo pocas visitas. La Cámara Provincial de Turismo informó que hará un balance en los próximos días. “Hubo poca gente que llegó a diferentes sectores”, indicó Danilo Arostegui, técnico de la Prefectura.

Carmen Luna, presidenta de la Cámara de Turismo de Baños, informó que las decisiones del COE cantonal, al haber retornado a rojo, pasaron factura en este feriado; volvieron a amarillo la última semana de julio. Ella contó que los 10 sitios para pernoctar no recibieron turistas. “La mayoría de negocios estuvo cerrada y la gente decidió irse a Pastaza”.

Esa provincia amazónica sí registró turistas. El Municipio de Pastaza informó que los 20 establecimientos de alojamiento recibieron viajeros de Quito, Ambato, Riobamba, Guaranda y otras ciudades.

En Guayas y Santa Elena, centenares de turistas llegaron a las playas cerradas. En General Villamil Playas y Santa Elena se tuvo una ocupación de entre el 6% y 7%.

La mayoría de visitantes se conformó con tomar algo de sol, disfrutar de la gastronomía y volver. Policías y militares desalojaron a cientos de personas que bajaban a caminar por la arena.

En Bajo Alto, del cantón El Guabo (El Oro), el Municipio controló el ingreso de turistas, prohibió la venta de bebidas alcohólicas y habilitó el acceso a la playa de 09:00 a 17:00.

“Los restaurantes registraron buenas ventas, los comerciantes nos pedían que dejáramos ingresar a más personas, pero respetamos el aforo autorizado”, informó Viviana Marich, directora de Turismo del Municipio de El Guabo.

Guayaquil
registró ayer un intenso movimiento en la zona comercial de la Bahía. Los paseos por el malecón, a orillas del Guayas, estuvieron entre las opciones de quienes prefirieron quedarse en la ciudad.

A Cuenca llegaron pocas familias de otras urbes. De los 50 hoteles que abrieron algunos no tuvieron huéspedes y otros, como el Four Points, recibieron a más de 30 personas. Para el administrador, Hugo Rivera, fue la mejor época desde la reapertura. “El sábado tuvimos 24 habitaciones ocupadas y el domingo, 20”.

Hoy, la Asociación Hotelera del Azuay hará un balance final. La mayoría de familias cuencanas prefirió el turismo de naturaleza, los espacios abiertos, los miradores y las parroquias rurales, como las grietas de El Plateado, en Nulti. También hubo movimiento en la ruta del río Yanuncay-Soldados, entre las parroquias San Joaquín y Chaucha.

El Parque Nacional Cajas, a 35 minutos de la ciudad, trabajó a su máxima capacidad en los tres senderos. El sábado ingresaron 240 turistas y el domingo 334, dijo la técnica Margarita Riquetti.

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