Ecuador realizará simulacro de tsunami en seis provi…
Crimen de María Belén Bernal se debatió en Asamblea,…
Tiroteo en una escuela de California deja varios heridos
Áreas de rehabilitación post covid se implementan en…
Patriarca Kiril asegura que soldados rusos 'lavan su…
¿Hacia dónde va la guerra? Rusia pugna por recuperar…
Cpccs tiene cinco días para solicitar terna para voc…
¿Cuáles son las armas usadas para perpetrar femicidios?

No hay inteligencia en el arte contemporáneo: Avelina Lésper

Avelina Lésper video

Avelina Lésper video

Durante la entrevista en La Movida Cultural, la mexicana se reafirmó en su postura y añadió que no le concede ningún grado de inteligencia al arte contemporáneo. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

La polemista mexicana Avelina Lésper está en Quito hasta este sábado 24 de junio de 2017. Invitada por el Centro Cultural Casa Égüez para difundir a través de un seminario y charlas su teoría que sostiene que el arte contemporáneo es una farsa, Lésper también estuvo en La Movida Cultural, en lo que se intentó fuera un diálogo pero resultó en una diatriba.

Clown, infrainteligente, farsante, baratija, patología social… son algunos de los adjetivos que Lesper utiliza comúnmente para referirse al arte contemporáneo o “falso arte” como ella lo llama. Durante la entrevista en La Movida Cultural, al ser consultada sobre las razones para utilizar este recurso exclusivamente descalificador, en lugar de crítico, la mexicana se reafirmó en su postura y añadió que no le concede ningún grado de inteligencia al arte contemporáneo.

Lésper también opinó sobre fascismo estético y la obra de algunos artistas contemporáneos ecuatorianos, a los que no nombró pero cuya obra -que admitió haber visto únicamente por foto- descalificó.

La defensa de ‘El grito de la memoria’, el mural de Pavel Égüez ubicado en la Fiscalía General del Estado, y los criterios que aplica para considerar a una propuesta estética ideológica o no, también son parte de esta conversación.

La próxima semana, La Movida Cultural se realizará con artistas y gestores vinculados al arte contemporáneo, para contrastar con algunos de los puntos que de forma vehemente sostiene Lésper en su diatriba.