28 de octubre de 2018 16:47

El cuerpo de una joven apareció enterrado en una comuna tsáchila

Según William Ron, jefe de la Policía en Santo Domingo de los Tsáchilas, el hallazgo lo hizo un trabajador que removía la tierra del lote vacío con una máquina. Foto: EL COMERCIO.

Según William Ron, jefe de la Policía en Santo Domingo de los Tsáchilas, el hallazgo lo hizo un trabajador que removía la tierra del lote vacío con una máquina. Foto: EL COMERCIO.

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Redacción Santo Domingo
(I)

Un tatuaje con el nombre de Oscar, permitió que Laura P., reconociera el cuerpo de su hija de 16 años, Brisa O., quien habría desaparecido desde el 8 de junio del 2017 en la cooperativa Che Guevara de Santo Domingo de los Tsáchilas.

Los restos de la menor fueron encontrados en un saco de yute que estaba enterrado en un lote vacío, en la comuna tsáchila Colorados del Búa. Según William Ron, jefe de la Policía en Santo Domingo de los Tsáchilas, el hallazgo lo hizo un trabajador que removía la tierra del lote vacío con una máquina.

Al interior del saco de yute se encontraron huesos desmembrados y ropa de mujer. La Policía hizo un llamado a los familiares de mujeres desaparecidas para que identificaran las pertenencias.

Cuando Laura vio la ropa y el tatuaje en la mano derecha confirmó que se trataba de su hija. Ella se había tatuado el nombre de su enamorado en la mano y el sostén que se encontró en el saco era de Laura, pero se lo había prestado a su hija.

Además en el Centro Forense de Santo Domingo se realizó una prueba de ADN a Laura para confirmar el parentesco. “”Estoy segura que es ella. Me la asesinaron y descuartizaron sin importarles nada”.

Laura recuerda que por problemas financieros tuvo que enviar a vivir a su hija a Manabí donde unos familiares. Pero al parecer no se acostumbró en su nuevo hogar y se regresó a Santo Domingo, sin que nadie supiera. La última vez que la vieron fue en una fiesta en la cooperativa de vivienda Che Guevara.

Desde entonces, su madre armó una búsqueda por hospitales y barrios de Santo Domingo. Hasta que empezaron a llegar mensajes a las redes sociales, en los que le confirmaban que su hija había sido asesinada y enterrada. La Dinased inició una investigación e incluso se hicieron dos excavaciones en la cooperativa Juan Eulogio, pero los restos no coincidieron con los de la menor.

La gobernadora de la nacionalidad Tsáchila, Diana Aguavil, afirmó que le preocupa los niveles de inseguridad que se dan en las comunas tsáchilas. Ella señala que hacen falta policías que hagan rondas constantes para que los delincuentes no tengan oportunidad de robar, asesinar o enterrar cuerpos en las comunas.

Este año en las comunas tsachilas se han registrado tres muertes violentas. Además en la comuna Cóngoma Grande, un tsáchila desapareció desde hace 10 meses. “Necesitamos un plan de seguridad que nos de protección en las comunas”.

Ron señaló que hace una semana en la misma comuna se encontró un cráneo. Se están haciendo las pericias para determinar si el cráneo coincide con los restos que se encontraron enterrados y que corresponden a Brisa O.

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