6 de marzo de 2020 00:05

Corredor Metropolitano requiere ordenanza que permita el diseño de espacios públicos

El sector de la Plaza de Toros, en la actualidad. Foto: Vicente Costales/ EL COMERCIO

El sector de la Plaza de Toros, en la actualidad. Foto: Vicente Costales/ EL COMERCIO

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Ana María Carvajal
Redactora (I)

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Darle a Quito una renovada y fortalecida columna vertebral es el objetivo del proyecto Corredor Metropolitano, que ya tiene su ganador. El plan es que entre la ‘Pana’ Norte y Sur, se levante un corredor de 55 km con espacios públicos, árboles, zonas seguras para el peatón, basado en un concepto amigable con el ambiente y una movilidad sostenible.

Ahora, en el Museo de la Ciudad, se exhibe este plan que pretende construir un Quito más ordenado, con mayor densidad poblacional en el área urbana, con servicios, entretenimiento y oficinas cercanas a la Línea 1 del Metro de Quito.

También estará en discusión en la academia, los barrios, los gremios y los colegios profesionales. Además, alumnos y maestros de 11 universidades de Quito y el resto del país realizan análisis, tesis de grado y debates en sus aulas, señala el mentor del proyecto, el urbanista Fernando Carrión.

El reto ahora es materializar las ideas. El equipo ganador del concurso tiene unos 58 profesionales de empresas de arquitectura, diseño, planificación urbana, etc. Ellos trabajaron con el aporte de cooperativas de vivienda de la ciudad y el Observatorio de Territorio de la Universidad Central.

Grace Yépez, líder del equipo, cuenta que este plan, en su fase inicial, levantará hitos en cinco puntos de la ciudad, repartidos entre el sur, el centro y el norte. Prevé que estos sean aquellos en los que profundizaron para la segunda fase del concurso. Según Carrión, la meta es que los primeros trabajos se inauguren el 24 de mayo del 2022, en el bicentenario de la Batalla de Pichincha.

Proyecto Plan Parcial Luces del Pichincha (Sector La Y):


Para lograrlo, en abril se presentará un proyecto de ordenanza. Carrión dice que como requisito del concurso, los equipos definan un esquema de ordenanza, que permita el diseño de espacios públicos e impulsar política de vivienda.

Con los insumos de 25 propuestas, el resultado de 18 mesas consultivas y un análisis de ordenanzas de México, Cuenca, Buenos Aires, Medellín, Guayaquil y Bogotá se está generando este proyecto normativo para regular la urbanización y construcción en Quito.

Además, en junio se entregará un documento sobre la política de vivienda. Yépez agrega que una base importante es el Plan de Uso y Gestión de Suelo (PUGS), que está en manos de la Secretaría de Territorio del Municipio. Se trata de la planificación de ciudad a 12 años, en la que se definen el crecimiento vertical de la urbe, el tipo de negocios que pueden operar en cada zona, entre otros.

La idea es atraer la inversión, pues el proyecto no lo puede sostener solo el Cabildo, dice Nicolas Salmon, miembro del equipo. Explica que Quito aportará con predios que le pertenecen, así como las reglas de urbanización para que el sector privado se involucre.

Henry Yandún, de Constructores Positivos, señala que el proyecto es importante, pues ofrece una idea de ciudad, pero a las empresas y profesionales que integran el clúster les preocupa que las entidades municipales y las ordenanzas no acompañen la iniciativa y en su defecto la bloqueen, por el exceso de trámites y burocracia.

Él explica que la aprobación para un proyecto inmobiliario toma un año, por lo que los empresarios invierten en Manabí, Guayas o Panamá. Por eso, el clúster presentará un proyecto de ordenanza ‘Trole’, para impulsar vivienda más económica, mejor ubicada, edificios más altos, sin sacrificar requerimientos de seguridad.

El modelo de gestión está en análisis, dice Carrión, y se ventila la posibilidad de crear algo similar a El Barranco, en Cuenca, o Malecón 2000, en Guayaquil, que se encargue del desarrollo del plan urbanístico. Y agrega que es importante la participación estatal, pues entidades como el IESS y el Miduvi pueden aportar desde el financiamiento y las políticas públicas. Además, se han hecho acercamientos con la cooperación internacional, respaldados en el premio que el BID dio al proyecto en el 2019.

La empresa privada se beneficiará del trabajo municipal en espacio público -dice Carrión-, porque la plusvalía subirá en el Corredor que ahora tiene 110 edificios abandonados. La primera inversión se hará este año, en soterramiento de cables y alumbrado público.

Proyecto Quitumbe Jardín Cultural:

 
Proyecto Contenedor Híbrido Julio Andrade:

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