30 de September de 2009 00:00

‘Correa no dialoga porque su entorno lo evita’

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Luis Maldonado, empresario

Redacción Política

¿Hay un verdadero interés en el Gobierno por dialogar con una Conaie que no tuvo éxito en su movilización?

Los dirigentes de los indígenas, de los maestros, de los estudiantes... son gente maleable en lo individual y desde  el poder se pueden utilizar armas legítimas e ilegítimas para neutralizar sus movilizaciones. 

¿Cuáles usó Carondelet?

No las quiero calificar.

¿La obra social del Régimen, que para sectores opositores es calificada de asistencialista, ha logrado dividir a los indígenas?

El Bono de Desarrollo Humano o la construcción de obra pública y carreteras genera adhesiones en los sectores desposeídos. Yo  quiero advertir que, a  nivel de la dirigencia indígena, hubo una profunda contradicción. El motor de su marcha es por demás legítimo: el rechazo a la Ley de Aguas que es la defensa de la vida. Ante eso, creo que el llamado al diálogo debió salir del Régimen. 

¿Por qué está aquí?
Su experiencia. Empresario. Fue fundador del Foro Ecuador Alternativo, al que pertenecía el presidente Rafael Correa. Colaboró en su gobierno durante el primer año.    
Su punto de vista. Los colaboradores que rodean al Jefe de Estado evitan que exista un diálogo social. Por eso son las manifestaciones.

Si esta Ley es tan importante, ¿por qué las manifestaciones fueron escasas?

Eso es relativo. Antes que el número de indígenas, lo que se registró fue una cantidad de bloqueos en la vías en muchos sectores del país. Hubo una movilización que no llegó a ser levantamiento.  

Por eso el Gobierno minimizó la protesta...

Está en su derecho, pero alguna importancia habrá tenido para haber aceptado el diálogo que al inicio demandó la Conaie.

El presidente Correa dijo el sábado que bajo presión no dialoga y la Conaie, con un paro debilitado, decide diálogo. ¿No fueron los indígenas los que cedieron?

La movilización de todas formas es un peligro latente para el Régimen. Por eso era oportuno entablar el diálogo. Eso yo aplaudo, puesto que el Presidente, en su cadena de insultos de todos los sábados, dijo que en este país hay gente que no tiene cerebro sino hígado y que piensa con las vísceras. Me parece que Correa tiene gente muy cercana a él que piensa con el hígado y con los zapatos.        

¿Se refiere al círculo rosa?

No quiero ponerle color, pero sí sostener de manera enfática que vivimos en una tiranía de la incompetencia, y que rodea al Presidente. Allí se piensa con los zapatos y con el bolsillo. 

¿Quiénes son?

El ministro (Ricardo) Patiño, los hermanos Alvarado, Alexis Mera. Su cercanía es evidente... ellos forman parte de esta tiranía de incompetencia. Ellos, en vez de aliviar los problemas, los agudizan enclaustrando al Presidente para que no hable con la gente.

¿Ese poco espacio al debate es lo que ha despertado las protestas en el país?

Eso es notorio. Correa está ensimismado y solo oye a la gente de su entorno cercano...

Indígenas y maestros, entre otros, acusan al Presidente de impulsar leyes, como la de Aguas, que no entonan con los mandatos de la nueva Constitución. ¿El Gobierno se está ‘derechizando’?

Este Gobierno tiene el volante trabado a la derecha y esos amigos del poder han puesto al Presidente de espaldas para que crea ir hacia la izquierda... Aquí no existe un cambio ni una revolución. Más allá de la política social que pudiera ser positiva según el Gobierno, ¿dónde están los resultados de empleo y de mejora del salarios de los trabajadores? Las cosas caen por su propio peso.

¿Por esas razones las bases sociales dicen que al Gobierno no le interesa dialogar?

Aspiro a que si los indígenas mantienen  su defensa de la vida en el debate de la Ley de Aguas, y el Régimen entiende que una convulsión social por ese tema puede ser grave, el diálogo pueda avanzar. Lo que me preocupa es que este Gobierno, si bien acabó con la partidocracia, ha creado un partido único, que hace las leyes y pisotea la Constitución. Eso es mucho peor que lo de antes.

¿Por qué? La fuerza del Presidente en la Asamblea Nacional le garantiza una mayor gobernabilidad.

La gobernabilidad debe traducirse en el bien común y no en una disciplina cuasi militar para aprobar lo que el Presidente quiere. Por eso las protestas sociales vienen de tantos sectores.

¿La conflictividad social, entonces, se va a agudizar?

A menos que el Presidente tome correctivos, empezando por prescindir de ciertos colaboradores y liderando un verdadero proceso de diálogo social.

¿No debe Rafael Correa cambiar su estilo intolerante y confrontacional?

Eso es más difícil y, a veces, solo con la edad se logran esos cambios.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)