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86 cantones del Litoral requieren de más testeos para focalizar las medidas

Una brigada médica del Municipio de Guayaquil toma pruebas rápidas en el sector de Samanes 2 para descartar los casos sospechosos. Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Una brigada médica del Municipio de Guayaquil toma pruebas rápidas en el sector de Samanes 2 para descartar los casos sospechosos. Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Una brigada médica del Municipio de Guayaquil toma pruebas rápidas en el sector de Samanes 2 para descartar los casos sospechosos. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Seis provincias del Litoral ecuatoriano, que entraron en estado de excepción, concentran 86 cantones, pero las tasas de contagios por cada 1 000 habitantes que superan el promedio nacional se evidencian en apenas 16 localidades (19%).

Esto se debe, entre otros factores, a la falta de testeos masivos de casos covid-19 en Guayas, El Oro, Santa Elena, Los Ríos, Esmeraldas y Manabí.
Otro indicador que requiere ajuste es la mortalidad por coronavirus, pues el Ministerio de Salud no cruza sus datos de fallecidos con las defunciones del Registro Civil, por lo que no corresponden a la realidad. Al no tener tasas de incidencia de casos y decesos a nivel local, las medidas restrictivas han sido provinciales.

En El Oro, por ejemplo, las tasas más altas de contagio no están en sus 14 cantones sino en ocho: Portovelo, Atahualpa, Zaruma, Piñas, Balsas, Santa Rosa, Marcabelí y Machala.

La situación más dura está en Portovelo, cantón minero donde se labora en condiciones de hacinamiento. Hay 58 casos por cada 1 000 habitantes, cuando la media nacional es 21.

Debido a la velocidad de transmisión del virus, localidades como Zaruma y Piñas, que tienen tasas más bajas, de 38 y 35, respectivamente, se blindan con medidas más estrictas.

En Santa Rosa, en cambio, no usar mascarilla se sanciona con USD 60 y hay multas de USD 800 por fiestas clandestinas; el consumo de alcohol se prohibió en su totalidad.

Seis de los ocho cantones más afectados volvieron al semáforo rojo, pero el epidemiólogo Efraín Beltrán recalca la necesidad de buscar los casos en territorios más pequeños y controlar la cuarentena. “Hay que invertir más en pruebas para hacer muestreo equitativo en el país”.

Otro déficit está en las UCI. El Oro apenas tiene 24 camas en cuidados intensivos en dos hospitales de su capital, Machala, la cual concentra 56% de la mortalidad. Entre enero y el 25 de abril hubo 1 785 defunciones, 744 más que en los cuatro meses del 2019.

En los pasos fronterizos ya se encienden las alertas, por el intercambio de mano de obra con Perú, donde la variante brasileña está dispersa. Este escenario es preocupante para urbes cercanas como Guayaquil, que afronta alta mortalidad en los tres meses y 25 días del 2021. El 77% de las 10 998 defunciones generales de Guayas está en su capital.

En abril, en Guayaquil han muerto 91 personas, en promedio diario, cuando fallecían 39 en prepandemia.

Al igual que en El Oro, en 25 cantones de Guayas hacen falta pruebas, pues las tasas de incidencia no evidencian su real problemática. El cantón Antonio Elizalde, por ejemplo, tiene 35 casos por cada 1 000, la tasa más alta de la provincia.

Guayaquil registra 12 contagios, muy por debajo de la media nacional; pero en contraparte es el epicentro de la atención hospitalaria de toda la provincia y de otras que no cuentan con cuidados intensivos.

El subregistro de casos, que no permite conocer con claridad el avance del virus y focalizar mejor las medidas en los focos de infección, se extiende a 45 cantones de Santa Elena, Los Ríos, Esmeraldas y Manabí.

En Santa Elena, de forma general, se conoce que el 48% de muestras procesadas es positivo y registró 671 defunciones en estos cuatro meses, 221 más que en el 2019.

En Los Ríos, que tiene el doble de habitantes que la península, los fallecimientos generales suben a 1 862, de los cuales 598 serían inusuales. La mortalidad está, principalmente, en Quevedo y en Babahoyo, en donde la demanda de atención ha subido.

De sus 13 cantones, las urbes con mayores tasas de incidencia son seis: Babahoyo, Ventanas, Quinsaloma, Quevedo, Montalvo y Urdaneta.

En Esmeraldas, la mortalidad en exceso es menor que en Los Ríos (177 en el período analizado) y se concentra en la capital. En el cantón Esmeraldas, las 26 camas de UCI de los dos hospitales están llenas y en cuidados intermedios, 80 de 94 camas están ocupadas. Esta saturación, según autoridades, se produjo por el incremento de la desobediencia social, sobre todo por las fiestas clandestinas.

De las muestras procesadas en la ‘Provincia Verde’, el 43% sale positivo, pero la directora de Salud, Celeste Patiño, informó que hay un retraso de un mes en la emisión de los resultados de las pruebas PCR.

Finalmente, en Manabí las tasas de incidencia más altas solo están en seis de 22 cantones y, al igual que en otras provincias, la mortalidad se concentra en una ciudad: Portoviejo.

Según la Coordinación Zonal 4 de Salud, se tenía previsto un promedio de cuatro fallecidos diarios, en enero y febrero, pero desde mediados de febrero hay de 8 a 10 muertes al día.

46 de cada 100 muestras procesadas son positivas al virus; mientras que de las 40 camas de UCI del hospital de Especialidades de Portoviejo, el 99% está con pacientes. Para controlar el rebrote se creó un central de llamadas para atender a enfermos y se implementaron jornadas de pruebas rápidas para los sectores productivos. Esta semana se entregaron 1 000 pruebas al gremio de taxistas.