28 de diciembre de 2018 21:15

Los controles a los artefactos pirotécnicos se intensifican en Ambato

Cristian González, gerente de la empresa Gloapsa, de Ambato, importa fuegos ratifícales desde China. Cristian González, gerente, explica que los productos que ofrecen son regulados y cumplen con una serie de especificaciones técnicas para ser catalogado c

Cristian González, gerente de la empresa Gloapsa, de Ambato, importa fuegos ratifícales desde China. Cristian González, gerente, explica que los productos que ofrecen son regulados y cumplen con una serie de especificaciones técnicas para ser catalogado como un importador calificado. Foto: Glenda Giacometti/ EL COMERCIO.

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Modesto Moreta

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El personal del Ejército, la Intendencia y la Policía Nacional realizan controles en las plazas y mercados de Ambato para evitar la de explosivos que no es están normados y regulados para su uso durante las fiestas de Año Nuevo.

Según los especialistas, la idea es impedir la elaboración de explosivos como sogas, volcanes, camareras, tortas y más, que son peligrosos por su alto poder de destrucción. En la lista también está la venta de diablillos, camaretas, petardos y tumba casas. “Estos artefactos son peligrosos, porque no cuentan con las regulaciones necesarias para su fabricación y por su alto contenido de pólvora y químicos. Pueden causar mutilaciones de las manos o en diversas partes del cuerpo y hasta la muerte”, dijo Cristian Yaucen, jefe de control de Armas, Municiones y Explosivos de la Brigada Galápagos de Chimborazo.

Recomendó que se adquieran productos autorizados por las autoridades, es decir, los importados de tipo C que tiene bajo contenido de pólvora. Estos son los chisperos, estrellitas, volcanes, tortas hasta dos pulgadas, bengalas de humo, rosas chinas, mariposas, voladores, que son de bajo contenido de pólvora y con efectos lumínicos. Los paquetes deben contar con los logotipos de las firmas que importaron el material y que especifique el tipo de peligro que contiene. A esto se suma las edades de para la manipulación que van desde los 18 años.

Entre las medidas de seguridad que deben adoptar los usuarios durante la manipulación está detonarlos en áreas libres y alejarse a 15 metros de distancia y no en lugares cerrados, estar alejados de sitios como estaciones de servicio o de productos de combustión como gasolina o diésel. Una vez que el fuego pirotécnico esté encendido y no detone no hay que acercarse para nuevamente manipularlo sino esperar 10 minutos y echarle agua. Tampoco tratar de desarmar los productos para saber qué contiene.

Hace 13 años, la empresa Gloapsa, en Ambato, importa fuegos ratifícales desde China. Cristian González, gerente, explica que los productos que ofrecen son regulados y cumplen con una serie de especificaciones técnicas para ser catalogado como un importador calificado.

Estos deben estar etiquetados, rotulados y contar con las pruebas de laboratorio. Además, de los conocimientos en temas como manejo, uso, embodegamiento y normas de seguridad.

Las bodegas deben realizarse bajo tierra con paredes de hormigón, sin energía eléctrica alejado a 1 kilómetro de la población; y por supuesto, contar con los permisos del Ministerio de Ambiente y del Municipio.

González afirmó que el consumidor debe conocer si son productos autorizados o fueron elaborados en un taller clandestino porque eso da seguridad.

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