26 de June de 2009 00:00

El control en ‘la zona’ es parcial

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Redacción Quito

El fin de semana pasado la zona rosa de Quito estuvo llena, no solo de farreros, sino de policías y patrulleros. Esta imagen cambió totalmente el miércoles en la noche.

Ese día en las calles solo se veía a los transeúntes y de vez en cuando un patrullero rondaba el sector. Para Ricardo Altamirano, administrador de un local de comidas en la Juan León Mera, esta idea es buena, “pero mal aplicada. La presencia de tantos policías genera una mala imagen para los visitantes.



La circulación
En la Unidad de Vigilancia de La Mariscal operan 143 policías distribuidos en siete sectores.
Los bloqueos en la circulación vehicular tienen como objetivo evitar accidentes de tránsito. Para ello varias calles se cierran desde las 23:00.
Los bares, discotecas y  restaurantes atraen a cerca de 60 000 personas los fines de semana.El incremento en la vigilancia empezó el jueves de la semana pasada. En el operativo la Policía desplegó 300 uniformados aproximadamente, quienes se distribuyeron por todo el sector. En varios sitios hasta se cerró con conos la circulación vehicular, como, por ejemplo, en la avenida 6 de Diciembre y Foch. La medida se repitió en las noches del viernes y sábado.

“Al parecer la gente se asustó viendo tanto policía y el viernes y el sábado ya no vino (a La Mariscal) mucha gente”, dijo Eduardo Guambo, quien vende cigarrillos y caramelos en la plaza Foch y sus alrededores.

El miércoles hay menos movimiento en bares y restaurantes y por eso se aplicaban fórmulas para atraer a clientes y comensales. Una de estas estrategias es disfrazar a tres chicas  como diablas para que entreguen volantes. Johana López -una de las disfrazadas- trabaja regularmente en la zona y conoce el ritmo del lugar. “Creo que esta noche hay menos control policial porque también hay poca gente”. Las tres ‘diablas’ caminaban por la calle Reina Victoria.

Esa noche, en la plaza Foch, la gente casi llenaba los bares y restaurantes. Cuando Martha López salía de uno de los restaurantes en la calle Calama junto a su familia no había policías en la vía, pero sabía que los controles se habían incrementado. Para ella eso es positivo, ya que ayuda a mejorar la seguridad y favorece al turismo. “Mientras más vigilancia exista, más gente vendrá”.

Pero anteanoche cuatro patrulleros monitoreaban la zona, la cual comprende el perímetro que va desde la 6 de Diciembre hasta la 9 de Octubre y desde la Patria hasta la Orellana.

El mismo operativo se hará todos los fines de semana. 150 policías reforzarán el trabajo de los 143 uniformados de la Unidad de Vigilancia La Mariscal. En las redadas participa hasta un equipo de la Unidad de Equitación y Remonta (desde el jueves 150 policías más refuerzan el operativo). “Los policías en caballo fue lo que más me sorprendió la semana pasada. Parecía zona de guerra”, dijo Enrique Padilla, quien se declaró asiduo visitante de los bares de La Mariscal.

El colombiano Fernando Jaramillo coincidió con esa opinión y añadió que la presencia de policías armados puede ahuyentar a los visitantes. El objetivo principal de este plan, según la Policía, es reducir los índices de inseguridad en la zona en el mediano y largo plazo. Sin embargo, la premura es evitar que las personas liben en las calles y aceras. Además, la Intendencia vigila el cumplimiento de los horarios de funcionamiento de los locales (hasta las 03:00 ).
 
La noche del miércoles, aprovechando el poco control, Andrés León y otros seis chicos bebían una botella de licor en la calle Juan Pinto. “Es verdad, la zona es insegura, pero como estamos en grupo, nos sentimos más seguros”, dijo León.

Uno de las hábitos de los jóvenes es beber en las calles antes de ingresar a los bares para no consumir en las barras. En la calle Calama se concentra la mayor cantidad de bares y en las aceras casi siempre hay personas libando.  

A las 22:00 del miércoles, cuatro policías se acercaron a un grupo de jóvenes que cantaban alrededor de unos tambores. Uno de los uniformados les pidió que se retiraran “porque obstaculizan el tránsito, hacen escándalo en la vía pública...”. 

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)