10 de abril de 2019 00:00

Control en balnearios naturales requiere de una Ley

El accidente del joven español habría ocurrido por irrespetar la señalética en Tena. Foto: Andrea Medina / EL COMERCIO

El accidente del joven español habría ocurrido por irrespetar la señalética en Tena. Foto: Andrea Medina / EL COMERCIO

valore
Descrición
Indignado 1
Triste 0
Indiferente 3
Sorprendido 1
Contento 1
Andrea Medina, Fabián Maisanche y Lineida Castillo (I)

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Sogas, flechas pintadas en las piedras y letreros advierten los sitios hacia donde pueden pasar quienes van al balneario Laguna Azul, ubicado en la parroquia Talag, de Tena (Napo). Allí, un universitario español cayó al río Jatunyaku y perdió la vida al ser arrastrado por la corriente, el 5 de abril último.

Para los guías y quienes administran este balneario, ese percance se dio pese a la información que les brindaron a los visitantes sobre las zonas permitidas y peligrosas. Información que, según ellos, fue omitida por los viajeros.

Ellery Tapia, teniente político de la parroquia Talag, reitera que en este espacio se dan las advertencias necesarias a los visitantes, pero que muchos no obedecen esas instrucciones. “A futuro se tomarán más medidas de seguridad para que no sucedan más accidentes o se pedirá que más personas estén pendientes de los turistas en el balneario”.

Para Paulo Clemente, encargado de la Oficina de Turismo del Municipio de Tena, la regulación de este tipo de sitios turísticos está frenada por la falta de una normativa con la que se pueda regularizar la operación de los 24 balnearios similares que hay en Tena.

“A nivel nacional no existe una reglamentación respecto de balnearios naturales. Nosotros hemos presentado un proyecto de ordenanza que regule la operación en esos atractivos turísticos. Eso es necesario para exigir, por ejemplo, un plan de emergencia”, explica Clemente. Al no haber normativa, la intervención a esos sitios está limitada.

Río Jatunyaku, en Napo. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

Río Jatunyaku, en Napo. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO


En el caso del balneario Laguna Azul, por ejemplo, aún no se concreta un proceso de legalización con la comunidad que lo administra.

Roberto Rueda, guía de raf­ting y kayak de la operadora Torrent Duck de Napo, aclara que el accidente no ocurrió mientras se practicaba una actividad de aventura, que sí está regulada con una normativa emitida por el Ministerio de Turismo, en el 2014.

“El río al que cayó el chico (Jatunyaku) se usa mucho para el turismo, pero no es apto para nadar. Es peligroso. Pero Napo es una provincia muy segura para este tipo de actividades”, insiste Rueda.

Él y otros guías consultados que operan en Tena coinciden en que la primera recomendación para quienes busquen una experiencia en los ríos o cascadas de esta u otra provincia es que acudan a los guías certificados y a las operadoras.

Según el artículo 4 del Reglamento de Operación Turística de Aventura, las personas jurídicas o empresas que tienen el aval para operar, del Ministerio de Turismo o de gobiernos locales, son las únicas autorizadas para ofertar la práctica de alguna de estas actividades.

“Las empresas que no cumplan con este Acuerdo y con la normativa turística en vigencia, no podrán contar con registro de turismo y, por tanto, no podrán operar ni comercializar modalidades de turismo de aventura”, establece la Ley.

La Unidad de Turismo del Municipio de Pastaza aún no recibía hasta ayer, por parte de los bomberos de Shell y Puyo, el informe sobre la muerte de Thibaud Charles Nirina. El joven francés falleció al ser arrastrado por la corriente del río Puyo, el lunes. Su cuerpo fue hallado el martes. El hecho sucedió en la comunidad Gualluri de la parroquia Pomona.

Judith Cachipuendo, directora de Turismo del Cabildo de Pastaza, informa que con base en ese informe se realizará alguna acción en la comunidad. Esto comprende un llamado de atención y una capacitación sobre medidas de seguridad.

La funcionaria asegura que por el proceso de transición con la nueva administración, se aplazarían estas actividades. “No tenemos una normativa sancionatoria para este tipo de casos”.

Carlos López, coordinador de la Prefectura, confirma que en la provincia amazónica tampoco hay una normativa que regule las actividades de aventura. “La competencia la tiene el Municipio. La Prefectura continuará capacitando y colocando señalética preventiva en las zonas consideradas de riesgo para el turismo”.

Galo Puwainchir, uno de los socios del centro de turismo comunitario Tuntiak Nunké, en Morona Santiago, tiene varias recomendaciones básicas para vivir el turismo de aventura en los diferentes destinos.

Para minimizar los riesgos hay que optar por excursiones organizadas y contratar servicios especializados que brinden toda la información sobre el itinerario y los costos.

Ayer se conoció el informe forense sobre Manuel Tundidor Cabral, el joven español quien falleció al caer al río Jatunyaku, en Tena. Según el reporte, el universitario falleció por una “asfixia por sumersión”, poco después de haber saltado al río.

Tener en cuenta al acudir a un balneario natural e ingresar al agua

Acudir a guías u operadoras autorizadas que conozcan el sitio que se quiere visitar. Ellos están al tanto de las zonas regularizadas y de las principales precauciones.

Respetar la señalética que se instala en cada balneario natural o privado. Verificar la profundidad del sitio (río o laguna) y que el ingreso y salida no implique ningún riesgo.

Usar el equipo adecuado antes de ingresar o cruzar ríos. Esto incluye vestimenta adecuada, accesorios como chalecos, cascos y otras protecciones adicionales.

Verificar que los sitios o centros turísticos tengan todos los permisos de operación necesarios y cuenten con un plan de seguridad ante emergencias o accidentes.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (5)
No (0)