24 de junio de 2020 15:16

Compras en línea en Cuba: una larga fila después de hacer 'clic'

En Cuba, donde la tecnología 3G llegó a finales de 2018, las compras en línea son aún una novedad. Foto: AFP

En Cuba, donde la tecnología 3G llegó a finales de 2018, las compras en línea son aún una novedad. Foto: AFP

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Agencia AFP

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Jorge Noris nunca recibió la primera compra que hizo en internet y las posteriores tardaron o le llegaron incompletas. En Cuba, la experiencia de comprar en línea en tiempos de pandemia, no resultó, y las autoridades debieron hacer un mea culpa.

“La primera compra no me llegó. Me llamaron como al mes para preguntarme si había llegado”, cuenta a la AFP este informático de 34 años, que finalmente debió acudir a la tienda por un reembolso.

Padre de un bebé de siete meses y de un niño de tres años, Noris vive en un barrio de la periferia de La Habana, y sostiene que “es muy cómodo desde la casa hacer compras”.

Sus encargos posteriores casi siempre llegaron tarde o le faltaban productos. “Ya he hecho alrededor de 40 y pico compras y he tenido 40 y pico de problemas”, asegura.

El confinamiento elevó las compras online de alimentos en el mundo, con alzas de hasta 300% en Italia y España y de 100% en Francia, según la consultora Nielsen.

El gigante del “e-commerce” global Amazon, que se perfila como el gran ganador de la crisis del covid-19, se dispone a anunciar esta semana sus resultados y las acciones subieron cerca de un 50% en el Nasdaq durante al confinamiento planetario, que a su vez provocó la quiebra de numerosos comercios tradicionales y cadenas de supermercados en el mundo capitalista.

Pero en Cuba, donde la tecnología 3G apenas llegó a finales de 2018, las compras en línea son aún una novedad. Tuenvio.com fue lanzado en diciembre de 2019, y pertenece al gobierno socialista. En las redes, algunos ingeniosos la llaman de “Tuextravío”.

¿El objetivo? Limitar las colas, que en la isla son recurrentes por la escasez. Bajo embargo de Estados Unidos desde 1962, Cuba importa el 80% de lo que consume.

Sin embargo, en lo que se ha vuelto una práctica en los últimos meses, muchos cubanos se han visto obligados a hacer filas en las tiendas para formular reclamaciones o recuperar productos que nunca recibieron.

“Un solución de crisis”


En la televisión estatal, el presidente Miguel Díaz-Canel lo admitió: “Tenemos más quejas del comercio electrónico que por la atención sanitaria a la pandemia”.

Con 11,2 millones de habitantes, Cuba reportaba hasta el martes 23 de junio del 2020, 2 318 casos del nuevo coronavirus, la mayoría recuperados, y 85 fallecidos.

Según Díaz-Canel, “la realidad sobrepasó esas capacidades” que el país tenía para hacer comercio electrónico.

Noris, cuyo blog Tuandroid está dedicado a los nuevas tecnologías, lo explica en términos informáticos: “los servidores no estaban preparados para esta demanda”.

En efecto, Tuenvio pasó de tener un centenar de visitas diarias a entre 6 000 y 8 000, después que el gobierno ordenara el cierre de muchos mercados, que ahora sólo venden por internet.

Las órdenes pasaron de 1 356 en febrero a 6 000 en marzo, 73 386 en abril y 78 893 en la primera mitad de mayo, según estadísticas oficiales.

“Tuenvio hay que ponerlo en contexto (...), es una solución de crisis para un momento de crisis, hecha sumamente rápido, quizás no con el tiempo ni los pensamientos que hacía falta, quizás no con el estudio de experiencias exitosas”, estima Juan Triana, profesor del Centro de Estudios de la Economía Cubana.

“El comercio electrónico no va a solucionar la causa fundamental de lo que está pasando en Cuba, que es que hay un déficit de oferta muy grande que (...) venía de mucho antes”, precisa.

“Obviamente, pudo haberse hecho mejor”, añade el experto, e ilustra el problema: “de pronto multiplicas los destinos y multiplicas los clientes, pero no tienes una logística (...) que te permita garantizar eso”.

Sin Amazon


Frente al supermercado de Cuatro Caminos en La Habana, camiones, furgonetas y taxis cargan los bultos, agrupados en grandes bolsas de plástico transparente, para su entrega.

Yahima de los Santos, ama de casa y madre de 43 años, llega para recoger sus compras. “Prefiero venir a la tienda yo misma (...) porque no pierdes ningún producto”, dice la mujer, aunque está encantada con la experiencia.

“Es una de las mejores cosas que han hecho porque las colas... no es fácil”, agrega.

“Lo único que no me gusta, que mucha gente se queja también, es que (...) tienes que ser muy rápido con (la compra online en) el teléfono, porque pones una cosa en el carrito” y “cuanto vas a pagar, ya no tienes la oferta”, explica.

Ante miles de quejas de la población, las empresas distribuidoras Cimex y Tiendas Caribe, propiedad de las Fuerzas Armadas, cerraron parcialmente Tuenvio para reformular sus ofertas.

Los medios de comunicación estatales dedicaron al tema extensos y críticos artículos.

En uno de ellos, publicado recientemente, el portal de noticias Cubadebate habló de “un presunto desvío de productos”, que algunos clientes llegaron a ver en las tiendas, pero que no estaban disponibles en línea.

Debajo del escrito, podía leerse una avalancha de comentarios de cubanos enojados.

“En el comercio electrónico, la experiencia del usuario (...) es importante, pero aquí, en Cuba, (ese tema) lo apartamos un poco, porque es lo único que hay (no hay opciones)”, opina Noris.

“!Ojalá pudiera comprar en Amazon! (sin servicio a Cuba por el embargo de EEUU)”, pero “tengo que comprar en Tuenvio”, concluye con resignación.

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