‘Síndrome del chef’ incide en la factura de compra

Yomar Álvarez (c) prepara el desayuno junto a Alejandra Cartajena (i) y Valeria Parra. Foto: Cortesía

Yomar Álvarez (c) prepara el desayuno junto a Alejandra Cartajena (i) y Valeria Parra. Foto: Cortesía

Yomar Álvarez (c) prepara el desayuno junto a Alejandra Cartajena (i) y Valeria Parra. Foto: Cortesía / Rony Parra

Desde hace un año, el ecuatoriano se ha vuelto un experto en la cocina, sufre de una suerte de “síndrome del chef”.

La gente desayuna, almuerza, ‘snakea’, pasa más tiempo en casa y eso tiene una incidencia en la factura de compra.

Según un estudio de la consultora de mercado Kantar, la canasta de consumo de los hogares ecuatorianos aumentó 9% en el 2020 debido al nuevo estilo de vida. En 2019, este indicador subió solo 1%.

El estudio se basa en seis categorías de consumo masivo que son: alimentos, lácteos, bebidas, cuidado personal, aseo personal y limpieza. De estos, la compra de alimentos fue la que más creció en 2020, con un 20% más frente al 2019. Esa tendencia se mantiene en el primer bimestre de este año.

Los nuevos rituales se evidencian en una mayor adquisición de premezclas para hacer pasteles, galletas y ‘hotcakes’, harinas, embutidos para hacer pizza. Estos productos fueron los grandes ganadores en la pandemia, explicó Miguel de la Torre, country manager de la División Worldpanel de Kantar Ecuador.

La pandemia obligó a Yomar Álvarez a pasar más tiempo en casa. Esta teletrabajadora combina sus tareas laborales con la cocina. “Es cansado cocinar todos los días, pero lo que sí disfruto es hacer postres”.

La joven reconoce que no era una experta en estas recetas, pero ha perfeccionado los platillos viendo videos.

La premezcla, de hecho, fue el producto más comprado en el 2020, según Kantar.

Camila se dedicó a hacer pasteles, ‘hotcakes’ y galletas para su familia en el último año, aunque reconoce que al inicio de la pandemia los preparaba con más frecuencia.

Este 2021, la joven optó por premezclas con harinas de productos más saludables como avena y quinua.

Verónica Miño aprendió algunas recetas durante el último año. La mujer, de 39 años, señala que la muerte de su padre en diciembre del 2020 le hizo cambiar todos los hábitos que tenía en su vida. Ella optó por comida más saludable y replanteó sus rutinas.

En su carrito de supermercado están primero las frutas, vegetales, frutos secos y productos saludables. Dejó definitivamente las gaseosas y redujo sus salidas a comer fuera. Justamente la categoría de bebidas fue una de las perdedoras en la pandemia. Tuvo una baja de 1% en el 2020 frente al 2019.

Verónica acompaña su alimentación saludable con largos paseos junto a King, un pastor alemán que vive con ella desde hace unos 13 años.

En el grupo de los lácteos, el queso ha sido uno de los productos más consumidos durante la pandemia. La Industria Láctea detalla que la gente optó por adquirir más queso fresco por ser asequible.

Rocío Gavilánez no dejó de ir al supermercado, pero ahora solo va una vez al mes y no cada 15 días como antes de la emergencia sanitaria.

Su lista es más detallada y evita los productos muy costosos. Por eso, cambió el queso mozzarella por el fresco.

Gavilánez casi no compra carnes en el supermercado. La mujer ha notado que le resulta mejor comprar en la carnicería de su barrio; su producto preferido es el pollo, por el precio.

La búsqueda del ahorro es una constante. La gente redujo su frecuencia de compra, pero aumentó volumen de productos en cada salida. Por eso, según Kantar, los supermercados, bodegas y tercenas son otros ganadores durante la pandemia. Por ejemplo, de cada USD 100, la gente gasta USD 25 en las carnicerías; antes de marzo del 2020 destinaba un monto de USD 23.

Para De la Torre, la pandemia también cambió la forma de limpiar el hogar. La factura de compra de productos de limpieza tuvieron un aumento del 4% en el 2020.

El cloro, las esponjas y los lavavajillas son los más comprados. Rocío señaló que el cloro y el jabón de manos siempre están en su lista de compras, este último junto con el enjuague bucal son parte de la categoría aseo personal que tuvo un crecimiento del 3%. La mujer cuenta que los productos de limpieza y aseo personal se acaban con más frecuencia en su hogar, donde vive junto a su esposo y sus mascotas.

¿El ecuatoriano anda como ‘vagabundo’ en casa? Parece ser que sí. La categoría de cuidado personal fue la mayor perdedora. Aquí están fragancias, bloqueadores solares, maquillaje que en 2020 decrecieron 29% . El ritual de belleza se redujo. “La gente dejó de maquillarse y de usar desodorante porque dejó de salir en el 2020”, dijo De la Torre. Pero en el primer bimestre del 2021, cremas de peinar y desodorante ya aparecen en la lista de los productos más consumidos.

La pandemia cambió la rutina de las personas por diferentes motivos. ¿Qué ha hecho en sus hábitos la pandemia?